martes, 19 de julio de 2016

LA GRANADA DE CARLOS V, SEGÚN A.VELA




LAS ACUARELAS DE ANTONIO VELA

Autor: Antonio Vela. Título: Carlos V en Granada. Lugar: Centro Cultural Gran Capitán.

La Granada de Carlos V es evocada en la pintura de Antonio Vela. Su trabajo plástico es rico en colorido, estando el tono sujeto en las acotaciones de un dibujo preciso, de líneas exactas, cortantes a veces, de rotundo trazo, comunicando fuerza en la forma, dureza en la mirada, como el reflejo de pervivencia de la obra del César, propuesta como contrapeso al pasado, a su historia, proyección hacia un futuro universal y cristiano, basado en el humanismo renacentista.
El pintor profundiza en este tema mediante el trabajo de sus acuarelas, difícil empresa expresiva dificultada por la fluidez, y ligereza, acuosa. Salva felizmente los escollos encontrados, siendo la conclusión de su labor una propuesta de atractiva visualización.
Las acuarelas de Antonio Vela son equilibradas, sobrias, de recuerdo sublimado hacia la memoria perfecta. Capta la luz de Granada, los tonos dorados de sus mañanas y atardeceres, el rojizo esplendor que da aura a la ciudad. El silencio de sus calles, la historia presentida que se esconde en sus fachadas, el deseo de transformación de los tiempos viejos hacia un futuro glorioso, de sólida reciedumbre, triunfo de la razón.
Antonio Vela ofrece una obra de contenido detallista, composiciones armónicas, hábil configuración de la figura minuciosa, gracias al dominio de la pincelada fina, técnica controlada, oficio como acuarelista. En sus cuadros el color aparece contenido, brillante, sin cegar y dejar posos de borrosidad luminosa. Consigue piezas de limpieza cromática, variedad en los tonos usados, nivelación visual en el peso de los colores expuestos en ellas.
El conjunto mostrado reitera estilos clásicos, temas castizos, visualizaciones ya holladas por otros, pero el autor, al centrar su mirada en el mundo del emperador-rey, sabiendo trasmitir el alma de la ciudad renacentista, la idea oculta que justifica su arquitectura, convierte su producción en interesante, que junto con la destreza del artista en la conclusión de las acuarelas, transforma la muestra en signo de calidad. Gusta al público ¿que más se le puede exigir?


 

El pintor junto a su obra
 


 






FOTOGRAFÍAS GENTILEZA DE ANTONIO ARENAS

domingo, 17 de julio de 2016

CIRCUITOS 2016 EN CAJA RURAL DE GRANADA



CORTOCIRCUITO EN LA SALA

Autores varios. Título: Cortocircuito. Lugar: Sala de exposiciones de Caja Rural de Granada.

Un colorido rotundo, exuberante, de intensidad visual, desarrolla su presencia en la Sala, a veces en exceso, producto de la intención de los autores de mostrar su capacidad plástica.
Prima la figuración sobre las composiciones abstractas, éstas últimas situadas en la búsqueda de un motivo de creación sólido. Todas las obras presentes están unidas por un expresionismo desbordante, situando la escena en la soledad de la persona, en el laberinto de la existencia, apareciendo rostros, torsos, figura ensimismadas en su devenir cotidiano, en otras la huella del alma. La instalación posee una fuerte impronta grafitera, abierta a las sugerencias del espectador, pues no posee de forma intencional conclusión intelectual alguna, sino que las piezas están dispuestas para que el público infiera en ellas, sacando su idea propia; el concepto de participación, de integración en el tema de la obra, recorre la estructura central de todas ellas. Los colores usados son principalmente primarios, industriales, estando algunas producciones sujetas a una cierta estética pop.
Participan en esta propuesta Nico Avilés Silveyra, Fernando Calderón, José Carlos de las Heras, Isabel González, Cristian L. Prado, Adrián Robaina y Germán Zayas.
Aunque todos poseen un prometedor futuro artístico, me han gustado, en especial, las obras de Nico Avilés Silveyra, dinámico, actual, de recuerdo muralista, centrado en las vivencias del joven actual, en sus inquietudes intimas. También señalo a José Carlos de las Heras, pues ahonda en el gesto, en el lenguaje cromático, es hábil en el oficio plástico, rico en imágenes sugerentes, más comedido en el uso excesivo del color, ofreciendo destellos de calidad. Igualmente la de F.A. Calderón Rueckert, es muy técnico, amplio en el uso de los diferentes materiales, medios y texturas, penetra en el perímetro del retrato para conseguir que pueda aflorar el misterio de la imagen. De C.L.Prado he de añadir que posee una dicción sutil, de asentada paleta, conjugando muchas características de todos los anteriores.
Las creaciones presentes, en esta Sala, muestra la excelente labor formativa de la Facultad de Bellas Artes de Granada.
 
 
 
 
 
 
 

Nico Avilés Silveyra

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 
 
 
José Carlos de las Heras

 

 

 

 

 
 

 
Germán Zayas Cabrera

 
 
 
 
 

F.A. Calderón Rueckert

 

 

 

 

 

 
 
 
 
Cristian L. Prado




















 


jueves, 14 de julio de 2016

RETRATOS DEL FLAMENCO EN LA SALA ZAIDA

LOS DUENDES DE MONTI

Autor: Francisco Sánchez Montalbán. Título: Seres Duendes, retratos del Flamenco en Granada. Lugar: Sala Zaida de Caja Rural de Granada. Fecha: Hasta el 23 de julio.

La fotografía roba el alma. Esta es la creencia de las tribus sujetas a la cosmogonía mágica, que aún conversan con dioses y genios. Comprenden maravillosamente bien el significado de la imagen, el halo desprendido por el rostro, la fuerza que empapa la mirada. Aunque en la mentalidad racional imperante se desconozca este hecho, sí produce efecto en todos nosotros la contemplación de una fotografía, surgiendo un no sé qué difícil de explicar, pero sentido al visualizarla. Hay fotógrafos que depuran los elementos accesorios de la escena para penetrar directamente en el núcleo del personaje, en el esqueleto de su espíritu, despojándolo ante la mirada para descubrir el secreto de su energía, la magia del arte encerrado, la complejidad de la persona. El autor va más allá de ser un mero usuario de la máquina, incluso de utilizarla como herramienta de producción artística, convirtiéndola en soporte de la intuición plástica, sometida a una sensibilidad atrapada por lo extraordinario, que sabe captar la genialidad del sujeto, explicando el porqué de su magnetismo.
Éste es el caso de la exposición comentada, donde Francisco Sánchez Montalbán describe, a través de los personajes retratados, el arrebato, la soledad, el intimismo que subyace en el cante jondo, como declamación que interpreta el ritmo de la vida, el son de la creación, la danza del tiempo. Es recogida, personal, poética y vital.
Francisco Sánchez Montalbán construye un universo poliédrico con los retratos expuestos. En blanco y negro, simplicidad descarnada que se aventura en el laberinto de cada historia reflejada. Los ojos, la pose, el rostro, conforman el rasgo del carácter, preso del duende flamenco, sometido a la sobriedad de su pasión. Estos destellos se extraen al mirar su producción plástica, que hace olvidar el objeto fotográfico para dejarse llevar por el relato de cada pieza, organizando todas el significado del duende, el temblor que subyace bajo el cante, el impulso que introduce en los corazones la oscuridad de los sentimientos, el dolor de la existencia, la hondura del deseo, el trasmundo de las pasiones. Lo consigue el artista con pulcritud descriptiva, habilidad en el manejo de los instantes, oportunidad en su captura, musicalidad en la expresión. Monti se supera así mismo.


 

 

 

 

 
Fotografías  procedentes de la página Facebook de F.J. Sánchez Montalbán.
 

lunes, 11 de julio de 2016

COLOR EN ARRABAL&CÍA


EL ABRAZO DEL COLOR

Autores: Berta Mesa y Jordi Ribas. Título: Calle del Viento 9. Lugar: Galería Arrabal&Cía. Fecha: Hasta el 9 de julio.

El color invade la mirada, hunde el pensamiento, confunde el tiempo, enredando la existencia en un intricando laberinto que simula salidas falsas, abrazos cromáticos, intensidad ebria de tonalidades palpitantes.
Así podría definir la esencia que envuelve la planificación de esta instalación estética. Con plena fuerza la variedad de gamas de la paleta se derrama en el entorno, en papeles extendidos que acotan la libertad del espacio, creando corredores quebrados, caóticos, en los cuales se interna el espectador para bucear en el seno de los colores, que se escapan por las brecha de las olas rompientes de la luz.
Berta Mesa y Jordi Ribas proponen un trabajo original, de poderoso efecto visual, desarrollado para el goce de los sentidos, el arrebato de la razón, en el fragor del torrente de radiaciones que arrastra la mirada, en el espacio intemporal creado en esta trama plástica. Los autores poseen inteligencia compositiva, mostrada con frescura, sin alambicados innecesarios, organizando una obra interactiva compartida con el visitante, llena de claves poéticas, pensamientos y reflexiones, siendo el espectador elemento dinámico del montaje, parte de su transcurrir, resultado del arte colaborativo en su configuración final. Ambos artistas parten de la action painting, aplicada con furia, pasión pictórica, en un proceso de festividad orgiástica de elaboración plástica, vibrando las tonalidades gracias al impulso vital depositado en su construcción.
Es sugestiva y agradable esta experiencia, moduladora del nervio sensitivo, describiendo bien el concepto de pintura realizada para la experiencia común del público, disfrute compartido generador de sensaciones propias, unificador de los sentidos fusionados por el color.
Berta Mesa y Jordi Ribas han logrado plasmar la idea del arte en acción, trabajado como disfrute, participación y alegría lúdica.