viernes, 12 de diciembre de 2025

CRONOTROPOS, DE SEBASTIÁN ESTIVILL, EN LA GALERÍA ORFILA




CRONOTROPOS


Autor: Sebastián Estivill. Título: Cronotropos de la conciencia. Lugar: Galería Orfila, Madrid. Hasta el 10 de enero.

La percepción comprendida es una, pero no la única, pues existen muchas realidades. Sebastián Estivill, Ciudad de México 1993, es ingeniero mas su impulso artístico le empuja a expresarse en la pintura. Quiere transmitir sus ideas, y visiones, de realidades alternativas a lo considerado cotidiano.
Al observar su trabajo plástico se reflejan piezas de atractiva mirada estética, elaboradas de forma precisa de acuerdo a la idea contenida, que traduce su concepto en la imagen plasmada en el cuadro.
Desestructura la lógica visual en sus piezas simulando obras abstractas, mas en su contemplación se vislumbra una realidad deformada, alineal, mirada desde perspectivas alejadas de las coordenadas cartesianas, exponiendo una forma tangencial de ver el paisaje.
Nos dice el pintor que no todo es como se dice que hay que entender, sino que existen otras posibilidades de comprender la imagen aprehendida. Quizá sea la forma en que se presenta a nuestra percepción el escenario del entorno, que conformamos pero que según nos dice este artista no es el único, pues su apariencia puede ser diferente.
Sebastián Estivill nos ofrece una visión enriquecedora de la realidad, expuesta envolvente, plasmación armónica de cromatismo equilibrado, ligero, abierto, atractivo, induciendo interrogantes en el espectador, enigmas por descifrar, proyectados en una composición sugerente de figuras caprichosas, describiendo el espacio tangible propuesto por el pintor.
Calidad estética se ofrece en esta propuesta plástica.


























miércoles, 10 de diciembre de 2025

NONELL Y GOYA EN EL MUSEO LÁZARO GALDIANO, MADRID.




LA ESPAÑA OSCURA PERMANENTE



Autor: Isidro Nonell Monturiol. Título: Isidre Nonell mirando a Goya. Colección Casacuberta Marsans. Lugar: Museo Lázaro Galdiano. Fecha. Hasta el 18 de enero de 2026.


Frente a la España luminosa, feliz, optimista y triunfante, plasmaban algunos artistas la realidad de sus rincones oscuros, miserias y olvidados de la fortuna. Goya en sus Pinturas Negras pintó el mundo de tinieblas que envolvía al pueblo llano, supersticiones, e invisibilidad. Este tema fue recurrente para muchos pintores, siendo uno de ellos Isidro Nonell, el cual fijó su mirada en el estrato social más deprimido de su época, pobres y gitanos, desvelando su mundo a la clase afortunada, adormecida en las costumbres y aspiraciones de la burguesía finisecular del XIX. Isidro Nonell plasmó su incursión entre las sombras sociales en su obra, la cual poseía fuerza visual, intensidad en la idea transmitida, a través de sus tonalidades oscuras, en un ambiente cromático añejo, que potenciaba la sensación portada en la escena. Mujeres, escenas cotidianas, indigencia, llantos, miserias y vidas resignadas, eran las huellas que dejaban la expresión impresa en sus piezas. En esta exposición se conjunta la obra de Isidro Nonell con la de Goya, relatando ambos el signo oculto que toda sociedad olvida, tras el resplandor de la amable existencia. Este pintor tuvo una actividad plástica más amplia, pues aparte de esta serie de composiciones trabajó las caricaturas y el paisajismo, estilo en el cual destacó con excelencia, plasmando tanto los espacios de los invisibles como los luminosos de su entorno. Toda su obra quería ser una descripción de la autentica cultura que sustenta el pueblo llano. Isidro Nonell en esta instalación muestra un estilo directo, profundo, que supo comunicar la parte velada de la realidad verdadera de su época.






































lunes, 8 de diciembre de 2025

SOBRE EL LIBRO " MUJER DE AGUA" DE CARLOS ANDREOLI

 


MUJER DE AGUA




Carlos Andreoli, poeta argentino afincado en Andalucía, nos ofrece “Mujer de agua y otras navegaciones”, editorial Averso, con prólogo, en el que se realiza una excelente disección del espíritu de la obra, de Ángeles Mora, acompañado de la ilustración, siempre acertada y enriquecedora, de Miguel Carini.
“Mujer de agua y otras navegaciones” consta de tres partes, comenzando por “Mujer de agua”, en la que propone un conjunto de poemas de poderosa dicción esplendorosa, pues
consigue engarzar los vocablos para componer estrofas que se deshacen en sí mismas, como figuras que se disuelven en un efluvio de luz. El amor profundo identificado con el agua es el eje que desarrolla todo su conjunto. El agua como signo de placidez, elemento que disocia la luz en sus varias irisaciones, atrapando la mirada hacia el universo atemporal del éxtasis permanente, momento máximo del encuentro amoroso, que empapa al ser atrapado en el enamoramiento, mas todo se reduce al cristalino, la mirada de la amada que subyuga, y convierte en magia el encuentro de ambos.
“Otras navegaciones” conforma la segunda parte, recogiendo en ella textos en prosa poética y versos, donde describe el mundo que lo rodea, la pobreza de los indigentes, el pasado siempre compañero, nostalgia de amistades, bares y veladas gozosas, amigos, desaparecidos, el tiempo que todo agota.
Con “ Canciones para llegar a la orilla”, en la que el tango toma el ritmo, propone una profunda reflexión sobre injusticias, penas y anhelos. La distancia y recuerdos sostienen su pulso.
Se observa en sus versos, un ritmo musical lento, apasionado, reconcentrado en sí mismo, con paso pausado, medido y denso, de una melodía impregnada de voces profundas, en las que refleja los avatares de la vida. Este es el resultado del encadenamiento de palabras sencillas, no rebuscadas, expresión cotidiana de conversaciones comunes. Gracias a la habilidad compositiva del autor, que presumo descansada sobre el lomo melodioso del tango, consigue alcanzar cotas luminosas en la musicalidad contenida en sus poemas, piezas desgarradas, si no, de profunda pasión entregada hacia la extinción del yo con la pareja amada, convertida en halo de claridad evanescente que lo cubre todo con su presencia.
En sus poemas Carlos Andreoli nos enseña la rotundidad de la palabra, la cual bien estructurada se decanta hacia senderos de pasión lírica, expresada con limpieza, brillante exposición de rutilancias sonoras, elegantemente resueltas por el autor.


Iniciación


Él vuela con la mujer de agua./

Moja su pluma en las constelaciones de la noche./

Y en el camino del cielo escribe el amor./

El descubrimiento se corresponde/

con el agua de la lágrima./

Él quiere compartirlo todo con ella./



Todo el sol


Todo el mundo cabe en mi cuerpo

Todo el amor del mundo cabe en mí.

Todo el sol de esta tarde.

Solo vos con tus abrazos sos más grande.

Solo vos con tus besos sos gigante.

Más grande que todo el amor del mundo.

Solo vos con tu amor.

Todo el sol de esta tarde.

Todo el amor y la claridad del mundo

caben hoy en mí.



Los ojos de la luna


Por los ojos de la luna

caen los grillos y danzan

sobre tu noche enamorada.

Por estar eternamente contigo

soy el aire que te rodea.


OBRA DE JUAN JOSÉ AQUERRETA EN LA GALERÍA LEANDRO NAVARRO

 

EL FRÍO DEL TIEMPO TRANSCURRE TRANQUILO


Autor: Juan José Aquerreta. Título: Naturalezas silentes. Lugar: Galería Leandro navarro, Madrid. Fecha: hasta el 5 de enero de 2026.

Frialdad, soledad y olvido, se perciben en la obra de Juan José Aquerreta (Pamplona, 1946). Este artista muestra una obra singular, en la que proyecta la sustancia extraída del paisaje, pues destila su esencia para quedarse con la impresión inconsciente que su visión genera. Más que descripción de lo percibido, se centra su obra en rescatar el ánima del ambiente que flota en el entorno, pesada unas veces, liviana en aquellas delicuescentes, monótonas todas, sensación impregnada de soledad, tránsito vital intrascendente, viaje hacia la nada. No significa lo anterior aflicción alguna en la mirada, sino reflexión lírica al observar la realidad ajena a las grandes urbes, donde triunfa el ritmo tranquilo de los momentos, alterados sólo de incidentes puntales que afectan a los protagonistas tangibles, siempre bajo el tiempo lineal, que va marcando su impronta y poder, ignorando la vida pasajera, laminando construcciones, quedando siempre el alma del lugar, pulso latente que infiere presencia permanente a los espacios, a las personas, pues todo pasa y permanece.
Es una evocación poética la mirada del pintor reflejada en su obra, en la que plasma paisajes intrascendentes, anodinos, rincones en la noche de recuerdos pasajeros, transeúntes convertidos en manchas, figuras fugaces que se desvanecen en la memoria, todo cambia y persiste, parece decirnos en su obra.
Es la obra de Juan José Aquerreta una reflexión sobre la existencia, expresada con sobriedad, ligereza expresiva y exactitud en la puesta en escena, creando un relato lírico visual sobre la permanencia fungible. Es difícil describir en una pieza plástica esta idea, pero con la capacidad técnica del artista, y el genio creativo de su mirada, obtiene piezas, sean paisajes, bodegones o esculturas, en las que imprime el sentido de su obra.



























jueves, 4 de diciembre de 2025

EXPOSICIÓN DE ANDRÉS RIVAS RODÍS EN LA GALERÍA JUAN MANUEL LUMBRERAS

 


MIENTRAS SIGUE EL CAMINO CREATIVO


“Las Esquilas Las estrellas”, de Andrés Rivas Rodís, en galería Juan Manuel Lumbreras, Bilbao. Hasta el 5 de diciembre de 2025.

Andrés Rivas Rodís, Santiago de Compostela, 1993, propone una obra ampliamente experimental, de fuerte arraigo académico de la vanguardia clásica, centrado en el estudio de la conjunción de tonos, su encaje entre ellos, la confrontación que su presencia genera en el cuadro. La línea, el trazo desigual o los círculos y sus combinaciones, aparecen en sus composiciones, explorando sus posibilidades expresivas, el sentido que contienen en sí, en la representación plasmada en el lienzo, las sensaciones que sugieren o las cualidades e incertidumbres que provocan.
El trabajo de este pintor indaga en la figura del cuadro, como elemento complementario en un complejo grupo de piezas, la interrelación entre ellos, su capacidad de extraer un sentido singular por sí sólo o su necesidad de apoyo en otras composiciones, para completar la idea estética del pintor. Acompaña su instalación con un estudio teórico que soporta el significado de las obras expuestas.
En la visualización del conjunto plástico se denota la fuerza expresiva de Andrés Rivas, su destreza expositiva con los más mínimos detalles impresos, su capacidad analítica de la composición, en continua exploración, buscando alcanzar la forma estética definitiva. Muestra una actividad artística enfrascada en la experimentación, en el trabajo incansable en pos del significado del trazo en el lienzo, el poder de la mancha, la tensión de formas y colores agolpados. Es como la organización de notas visuales para componer una partitura, cuya disonancia crea un ritmo abstracto, que comunica un sentido al espectador.
Mientras tanto Andrés Rivas prosigue su camino creativo.