jueves, 3 de abril de 2025

EXPOSICIÓN COLECTIVA EN LA GALERÍA BLANCA BERLÍN

 

TODO TIEMPO PASADO


Presenta la galería madrileña Blanca Berlín una sugerente instalación, en la que participa un amplio número de autores, proponiendo la fotografía centrada en el pasado próximo a nuestros días, mostrando la niñez como centro del relato que sustenta el engarce del conjunto expuesto, siendo la idea siempre presente el pasado recordado desde el futuro, contemplando la inocencia, vida sencilla, lugares impregnados de vivencias y sus moradores que fluyen fugaces, sintiendo su rastro en las cicatrices que el tiempo, y abandono, deposita en el paisaje de sus existencias. Si no, el vacío lleno de presentimientos de vidas pasadas, o la fantasía de lugares transformados por la magia de la imaginación.
Todo cabe en esta muestra, obras digitales soberbias, instantáneas que trascienden la frialdad del instrumento fotográfico, cosas, por llamarlas de alguna manera, que quieren ser arte, pero que ayudan al todo expuesto, pues potencian el sentimiento nostálgico, la percepción, en algunas composiciones, de la magia del ambiente, de lo imprevisto que acecha, el genio oculto tras la realidad.
Esta propuesta plástica, organizada dentro del programa PHotoEspaña2025, es un intento de rescatar la mirada del pasado, aquella nacida de la ilusión, envuelta en un mundo de fantasía, ajeno a la sencillez del entorno, el deseo de aquellos mayores de ser más felices, prosperar, expresado muy bien en la obra de Xavier Miserachs. Es visto todo como un periodo sustentado en las mágicas nubes de la inocencia, nostalgia de una vida que alcanzaba la felicidad ajena a los placeres materiales, aunque se añoraran en el futuro imaginado, esa es la mirada de los niños retratados por Pérez Siquier o Cristóbal Hara. Se resume muy bien el tiempo pasado en las composiciones de Bohnchang Koo, en cuya fotografía el blanco habitáculo vacío acoge el pasado bullicioso de gentes y objetos, el presente sin nada, la fugacidad de la existencia consciente. Otro tanto igual nos dice José María de Orbe y su “Butaca roja”.
El arte en su expresión más simple, pero soberbia, captado por la mirada oportuna del artista, es expresado por Ramón Masats y su “Tomelloso”. Soledad Córdoba transforma el espacio, y la composición oportuna, en aparición extraordinaria, preludio a lo sobrenatural.
Consigue esta exposición, de título “Ésta es mi casa detenida en el tiempo…”, narrar de forma precisa las sensaciones aquí expuestas, no dejando indiferente al espectador. Estará abierta al público hasta el 25 de julio de 2025.



Andrea Wood



Carlos Pérez Siquier



Cristóbal Hara



Cristóbal Hara



Eugeni Forcano



Castro Prieto



Xavier Miserachs



Bohnchang Koo

lunes, 24 de marzo de 2025

Sobre la obra "Poemas para entender el RUIDO"

 


POEMAS PARA ENTENDER EL RUIDO


La realidad es una sucesión de acontecimientos que surgen atropelladamente, y que las circunstancias, y oportunidad, imponen su engarce en los instantes, fluyendo hacia el pasado, siendo una imagen del recuerdo. Mientras, asistimos ante ellos unas veces como actor, en otras se es solamente espectador, cuando permanecemos pasivos ante su paso.
Muchas veces la persona se desplaza ajena a su voluntad, sin controlar el futuro inmediato, es un actor obligado, quiere salir de esa dinámica, más no puede o carece de otra alternativa. Se siente aislada, sola en la multitud, como un náufrago, perdida en su intimidad, isla desierta donde actúa como un Robinson. Hay ocasiones que quiere intervenir en el devenir que los días ofrecen, embarcándose en una odisea personal, buscando su espacio soñado, paraíso personal donde pueda ser ella misma, sentirse feliz, percibiendo que su imagen íntima es admitida como es, valorada tal cual, sin necesidad de mostrar la cara externa que las reglas sociales imponen. Pero esa Ítaca permanece flotando sobre el mar inseguro de la imaginación. Cada día es una aventura, un hallazgo, un destello que ilumina el camino a seguir, también puede ocurrir que muestre un velo neblinoso sin fondo definido, siendo el azar quien marca la senda. Pérdida, desorientación, soledad, son las emociones que llenan el ánimo, pero, se quiera o no, el torrente de los acontecimientos trasladan al Ulises que se siente Crusoe. Se alternan las jornadas, de forma desigual, luces y sombras, pero no importa el trayecto, puede ser duro y proceloso, feliz y exultante, siendo la aceptación de los sucesos la única salida posible, pues la lucha por ser es el impulso que mueve el deseo de cabalgar en el curso de los días. Al final se concluye que la felicidad consiste en aceptarse la persona como es, gozando los momentos espléndidos, permaneciendo prudentes cuando el sol se hunde en el horizonte del porvenir, esperando siempre el seguro amanecer.
Estas ideas me han surgido al leer los versos de Emilia Oliva Sánchez (Almuñécar, 1995) publicados en su libro “Poemas para entender el Ruido”, editorial Alhulia. En esta obra, la autora nos presenta sus poemas como medio para comprender el ruido, es decir, el rumor que nos acompaña, el cual unas veces es desagradable, nos estorba, otras anulan la voz, impidiendo la comunicación, añorando siempre el rumor del silencio, aquel que trasmite paz. Pero aparece el ronroneo de un gato, aquel habitante de las sombras tenebrosas, siempre está presente, el sonido de su maullido a veces surge, apareciendo como imagen seductora, queriendo que se le haga mimos y caricias, aunque en su interior oculta su aspecto arisco, cuando enseña sus garras, verdadera faz de su esencia.
La poeta plantea un trabajo lírico compuesto de idea, forma y gracia. Idea, sólido argumento que da sentido al texto, dejando huella en su comprensión, sentido a la voz poética portada en sus versos, profundos sentimientos, que introduce a los lectores en el cauce de imágenes transportadas en sus palabras.
La idea da consistencia al poema, pues sin forma éste no tiene pulso, quedando anclada en la sobriedad de líneas que no inducen a la emoción, que las frases rítmicas proponen. Por eso la forma en los versos es básica para una excelente obra lírica, mostrando Emilia Oliva unas estrofas fluidas, chispeantes, ligeras, con inflexiones e imágenes que convierten su desarrollo en una lectura de ritmo libre, natural, musicalidad sostenida, que da fuerza e intimidad a cada una de sus composiciones. En su estructura armónica reproduce el ruido interno que quiere transmitir en sus poemas. Dan sentido a la obra.
Pero un poema carece de singularidad, siendo uno más de aquellos que flotan en el común mundo literario, si no posee gracia, es decir, brillo, lucidez, atracción en su lectura, sentimientos auténticos en su comprensión, cualidades que en este libro se refleja. Emilia Oliva Sánchez consigue conjugar los tres requisitos para lograr un excelente poemario.




lunes, 17 de marzo de 2025

LAS EXPERIENCIAS ESTÉTICAS DE JOSÉ PEDRO CROFT

 

EL ARTE COMO PERCEPCIÓN


Es una experiencia estética la propuesta por José Pedro Croft, en su exposición Duplo/Dobles, expuesta en la galería Helga de Alvear, la cual podrá visitarse hasta el 26 de abril de 2025. La pintura para este artista, constituye un ejercicio de búsqueda de perspectivas visuales en la obra plástica, considerada como elemento vibrante, activo, que inunda su espacio circundante de sugerencias sensitivas, efluvios de percepciones que compiten entre sí, se asocian o anulan, generando un murmullo de figuras presentidas que avisan de su presencia. Este caos, percibido por el espectador, toma orden en su pensamiento, originando emociones varias, ideas extrañas, recuerdos o interpretaciones sustentadas en la lógica insustancial, evanescente, puerta hacia los espacios inexplorados ocultados por la lógica, pero que constituyen una parte importante para comprender el trasfondo de la imagen apreciada.
En esta instalación, de pinturas, dibujos y esculturas, aunadas todas por principios geométricos, hay diversos factores que ayudan a conseguir el efecto deseado. Introduce el artista la duplicidad de formas, la ruptura del orden lineal de las figuras, el choque de colores. Todo ello contribuye a la confrontación de formas y colores, a la diferencia como otra alternativa posible, a la presencia de la imagen como una posibilidad más de las formas posibles en la realidad, alimentada esta sensación por el lenguaje cromático aplicado, cuando su peso aplasta la comprensión de la escena, y la liberación insinuada con su evanescencia. Aliña estos conceptos la rupturas de formas geométricas, que rompe la razón de la mirada, introduciendo el azar como genio hacedor de realidades imposibles.
José Pedro Croft ofrece un trabajo plástico conceptual, de planificación profunda, surgido de un estudio extenso, posible de ser realizado gracias al dominio técnico del artista, más su inteligencia creativa.
Para el visitante desprevenido le resultará una agradable experiencia estética, sintiendo percepciones que no sabe describir, mas le es agradable al contemplarla, logrando el pintor dotar de la cualidad primera que debe poseer una obra de arte: gustar al público.


























viernes, 14 de marzo de 2025

EL VIENTO ATRAPADO DE CARMEN BAENA

 


LOS COLORES DEL VIENTO


Autora: Carmen Baena. Título: Los colores del viento. Lugar: Galería BAT Alberto Cornejo, Madrid. Fecha: Hasta el 29 de marzo de 2025.

Propone Carmen Baena (Granada, 1967) una obra sugerente, de compleja elaboración y planificación, basada en un amplio registro de materiales y texturas, combinándolos acertadamente, para conseguir expresar la imagen del elemento sin forma, ni figura real, sugerido por la artista en su obra.
La pintora utiliza lienzo, lino, o papel, como soportes en los que plasmar la idea que soporta su propuesta. Pero ¿ qué color tiene el viento? ¿cómo representar su forma y aspecto? Esta es la gran dificultad inicial con la que tropieza Carmen Baena, la cual resuelve de forma airosa, con ingenio y habilidad técnica, gracias a un ingenio plástico que sustenta su acción creativa.
Aúna en sus piezas tejidos, hilo de oro, pintura acrílica, consiguiendo mostrar las tonalidades sensitivas que el roce del viento sugiere, su calidez o tacto gélido, su aspereza o suave caricia, incorporando brillos pasajeros, aparecidos como fulgores en el recuerdo de la luz que lo empapa, así como el destello del roce que enciende los sentidos en la oscuridad. Con sus rugosidades interpreta el ritmo azaroso de su discurrir por los campos abiertos, desnudos, vacíos, secos y encostrados, batidos sin cesar. Es por lo que la artista incorpora en su producción piezas escultóricas, combinando mármol y dorados, fría superficie marcada su pureza por el blanco bravo, y el resplandor áureo que recorre los espacios en la horas sesteantes del mediodía. Logra Carmen Baena reproducir el paisaje albergado en su memoria, recuerdo del altiplano granadino, expuesto con habilidad compositiva, integrando al espectador en la trama organizada por la artista.
Originalidad, destreza, y acertado pensamiento plástico, se reflejan en la obras de Carmen Baena.


































martes, 11 de marzo de 2025

LA EMPÍRICA PRESENTA LA OBRA DE CARMEN GUARDIA

 


ALMAS DE MARIPOSA


Autora: Carmen Guardia. Título: Almas de Mariposa. Lugar: La Empírica, Granada. Fecha: Hasta el 28 de marzo.

Ritmo azaroso que desarrolla el trazo, descubriendo el pulso visual del suave soplo de la imagen imposible, encerrada en las formas, surgida de una abstracción armónica, equilibrada, que trascurre silente, en su camino hacia el interior del pensamiento descartado entre las percepciones lógicas. Esta representación define el soporte vibrante que desarrolla el flujo rítmico de la mirada, del recuerdo, de la imagen evocada, arropada por la sensaciones que acompaña a los momentos ligados a ésta. Carmen Guardia elabora una obra de intensa impronta en su contemplación, consiguiendo conectar con el espectador, incorporándolo en sus composiciones, para que navegue en su seno, encontrando superficies de cromatismo poliédrico, geometrías que se deshacen en figuras danzantes, en una sincronía caprichosa, pues está sujeta a la fuerza del instante sensitivo, al destello mágico que se cuela en la realidad.
Unas veces Carmen Guardia descubre espacios cálidos, optando por la simplicidad de las líneas, en bastantes llega a lugares intensos, grávidos, no por ello acogedores y evocadores de fantasías, que transcurren ligados en un cinetismo ondulante, llegando a intuir el volumen en la inicial superficie del plano, para adentrarse y flotar con la mirada, aventurada en los rincones ocultos de la percepción, sólo posible de ser desvelados con la emoción, la pulsación infinitesimal de la conciencia, leve movimiento cuan soplo originado por el batir del ala de una mariposa.
Esta propuesta de Carmen Guardia es una experiencia intimista, expresada con precisión técnica, elegancia y belleza profunda.














 









domingo, 9 de marzo de 2025

OTRA VEZ LA POESÍA, OBRA DE JOSÉ LUIS LÓPEZ BRETONES

 



OTRA VEZ LA POESÍA

José Luis López Bretones (Almería, 1966) es un poeta de poderosa expresión lírica en el panorama literario andaluz. Lo conocí en una de aquellas desbordantes fiestas poéticas celebradas en Oria, manifestación cultural en contracorriente con lo que se llama eventos culturales, hazañas dignas de elogio, acontecimientos singulares que rompían la monotonía de los días iguales. Ya era un figura consolidada en el horizonte lírico de nuestra tierra. Su trayectoria poética es densa en aciertos en la palabra desvelada. Es autor de Una eterna olvidanza, Ensayo ante un paisaje, con el que consiguió el Premio Federico Gª. Lorca, Granada en 1996. En 1999 fue reconocido con el accésit del Premio Adonais por El lugar de un extraño. Su obra Ayer & mañana obtuvo el accésit del Premio Jaime Gil de Biedma, en 2004. Su producción ha sido continua, mas no lo que sus lectores hubiéramos deseado. Es un gran dinamizador cultural en Almería, siendo un acontecimiento gozoso la nueva publicación que aquí se reseña.
Otra vez la Poesía”, de Sonámbulos Ediciones, significa la recapitulación que realiza el poeta de su relación con la palabra, expuesta como simbología que encierra sonidos, y significados, que quieren hacer sentir el destino de la vida.
Esta obra constituye un ajuste de cuentas con el pasado neblinoso, recuerdos que se descomponen en jirones, placenteros o dolorosos. Ahonda el autor en el sentido de la existencia, en la realidad imaginada que suponemos vivir, donde el yo y las personas circundantes llenan, con su interacción, el signo vital de los días. Intenta el poeta descifrar la vanidad de la ilusiones del futuro deseado, descubriendo el horror ante el vacío de las cosas creídas importantes, disueltas en la vacuidad de su presencia.
En Otra vez la Poesía”, la palabra es buscada como expresión veraz de la realidad, queriendo que defina su imagen auténtica, y permita conocer la tangible faz que esconde. Quiere el poeta penetrar en el ángulo oscuro de la verdad, en aquellos contornos que no percibimos, vencer la ignorancia que el engaño de la mirada produce. Pero la luz evasiva, cubre con sus destellos brillantes la definición de la vida, distrae, oculta, mas fluye y nos abandona en el desierto oscuro de la noche. Soledad del yo y su pasado, restos de fibras del telar deshecho por los días. El olvido tiñe de gris el recuerdo. Este sabor amargo deja la aventura de la palabra explorada, pulida, pensada, significada en su verdadera descripción del peso de las horas. ¿Existe redención? Se pregunta el poeta.


jueves, 6 de marzo de 2025

DOS PINTORES EXPONEN EN LA GALERÍA ORFILA



SOLEDAD Y VACÍO


Autores: Martina Bernasko y Andreas Wald. Lugar: Galería Orfila, Madrid. Fecha: Hasta el 25 de marzo.

El cuerpo y su entorno, la soledad y el vacío, se complementan en esta propuesta plástica, protagonizada por dos pintores de sugerente expresión portada en sus obras.
Martina Bernasko (Saarbrücken, Alemania. 1954) extrae la fuerza anímica de las figuras humanas, rompiendo sus formas para reconfigurarlas como pulso vital, que se desliza por los espacios, adaptándose a sus circunstancias, perdiendo su imagen de origen, hasta casi fundirse con el complejo de trazos que por allí deambulan, perdidas, despersonalizadas, aisladas, en un medio que las soporta en su flotación, pero también oprime en su enclaustramiento. La pintora describe esta idea con dolor, pasión, profundidad en el trazo, sometido a un colorido pesado, que contrasta con tonalidades más ligeras, creando tensión visual, para crear el efecto de un universo sentido, pero ajeno al exilio que somete el peso de la densidad cromática a sus personajes. Su obra es dinámica, triste, reflexiva, donde el yo es quien define la existencia. Lo plasma Martina Bernasko con ritmo, soltura y elegancia.
Andreas Wald (Hanau, Alemania. 1962) incorpora el signo decadente que conecta ambas producciones, reflejando en su obra rincones urbanos, sometidos a una luminosidad ajada, anodina, de edificios antiguos, marcados por la rigidez geométrica, la frialdad de la mirada que no observa detalle que sobresalga, en la rutina existente en la ciudad. Son estos habitáculos recintos de soledad, de estancias temporales intrascendentes, vacío vital, que en su gris permanencia resisten el deterioro del tiempo, mantenidos por los moradores que pasan, y desvanecen, en sus solares, en el transcurso de los días. Si embargo las piezas de este pintor poseen un halo de romanticismo, suspiro lírico que convierte su contemplación en dorada decadencia. Me recuerda algunas de sus piezas a la pintura italiana del XVIII. Posee un estilo interesante su obra, atrae la mirada.
Ambos pintores se complementan, configurando una narrativa que define la sociedad urbana actual.


Andreas Wald


Andreas Wald


Andreas Wald


Andreas Wald


Martina Bernasko


Martina Bernasko


Martina Bernasko


Martina Bernasko