sábado, 5 de septiembre de 2026

CARLOS TÁRDEZ EXPONE EN LA GALERÍA BEA VILLAMARÍN, GIJÓN.

 

DESTELLO FUGAZ DEL INSTANTE


Es la obra de Carlos Tárdez (Madrid, 1976) una experiencia plástica centrada en la exploración de la imagen impresa, en cuyo ejercicio indaga sobre la plasmación de la esencia que sostiene la realidad, aquella que guarda en sus luminosidades la porción de sustancia que fluye por el entorno tangible, diferente de la fotografía, frío reflejo de las claridades atrapadas por la técnica, visión plana, detenida en un instante congelado en el tiempo. Mientras, el artista muestra en sus piezas una imagen con vida propia, que en su detenida acción aparente, encierra un periodo infinito de múltiples historias que han de realizarse en su seno. Refleja el instante fugaz, el impulso que promete una nueva acción, incorporando al espectador en el desarrollo de la acción, que en su imaginación infiere continuidad al relato visual insinuado.
Capta el pintor figuras inmersas en su deambular cotidiano, intrascendente, envueltas en una atmósfera que las extrae de escenas fuera de todo contexto, albergadas en el recuerdo, proyectadas en el cuadro, aderezadas con signos imprevistos alejados de la lógica, sólo fantasía añadida por el pintor.
Caros Tardéz recrea la imagen pensada, depositada con hálito propio, lo cual le confiere autonomía en su existencia. Ese es el mérito que da fuerza a su obra, demostrando que la pintura supera la instantánea, pues induce imaginación, habilidad surgida del propio creador, ajena a toda ayuda técnica, energía vital impregnada en sus composiciones. Las piezas expuestas descubren destellos desprendidos en el curso cinético del tiempo, en su deambular sin fin, exprimidos de imágenes caprichosas, elegidas por el pintor por la idea surgida en su observación, la cual discurre hacia su liberación de la realidad.
Muestra este artista inteligencia artística en su obra, sólido estilo plástico y madurez creativa.
En la galería Bea Villamarín, (C/ San Antonio 5, Gijón) se presenta esta exposición, con el título “Imagen Latiente”, hasta el 19 de septiembre de 2026.






















EXPOSICIÓN DE ANTONIO BARAHONA EN SALA PARÉS, DE BARCELONA

 


INDEX BLAU


En la Sala Parés, Barcelona, se muestra la obra del sevillano Antonio Barahona (1984) con el título “Index Blau”, que permanecerá expuesta hasta el 10 de septiembre de 2026. Este pintor posee una dilatada carrera de éxitos y propuestas artísticas, estando ya en su madurez creativa, habiendo alcanzado sus objetivos en el mundo de la plástica. Sabe lo que quiere, ahonda en cada pieza hacia el estado de satisfacción plena, desazón que lo sigue estimulando en la búsqueda de la combinación cromática perfecta.
En la obra de Antonio Barahona se observa una conjunción de tonalidades desniveladas, inductoras de impulsos emocionales, trasladando su comprensión a momentos del pasado, plena nostalgia de recuerdos felices. Comunican intimidad, resguardo, silencio, tiempo pausado que transcurre en la serena contemplación de la estancia, frescor presentido, pasillos hacia espacios en los que se intuye la espera del encuentro amable, susurros permanentes insinuados, espacio detenido en la soledad. Y siempre la luz, no como elemento pesado, incordiante, cegador, sino como desbordamiento que anega de claridades el exterior del hogar, encuentro afortunado con su esplendor, que completa la experiencia jubilosa del espectador, unida en el relato propuesto en esta experiencia plástica. Intensidad y presión cromática destacan en la primera mirada. Impresión que se deshace al recorrer con placentera lentitud cada una de las piezas, aflorando variadas sensaciones que enriquecen esta experiencia de contemplación estética.
Antonio Barahona conjuga un cromatismo suave, ligero en su reflejo, con colores densos, azulados, que en otra combinación resultarían gélidos, oscuros, inquietantes, acompañados de verdes vitales, que gracias a su engarce, más los motivos incluidos en esta producción plástica, consigue transformarlos en elementos de placer visual junto a sus compañeros del espectro tonal. Se percibe, en la contemplación de las piezas expuestas, un rumor lírico que impregna el sentido de la mirada.
La luminosidad solar introducida en sus composiciones aparece fragmentada, no invasiva, enriqueciendo la estancia acogedora. Su distribución en las piezas induce un ambiente vibrante, chispeante, alegre, que potencia los efectos descritos.
Muy interesante muestra la presentada por Antonio Barahona, de asentada técnica y poderosa contemplación.















martes, 25 de agosto de 2026

PHILIPP FRÖHLICH EXPONE EN LA GALERÍA JUAN SILIÓ (SANTANDER)

 

CABEZA FUERA DEL AGUA


Exposición Cabeza fuera del agua” en la Galería Juan Silió ( C/ Sol 45, bajo. 39003 Santander). Hasta el 1 de septiembre de 2026.


Philipp Fröhlich (Schweinfurt, Alemania, 1975) es un artista de interesante ingenio creativo, cuya obra trasciende el poder de la imagen reflejada en la fotografía, pues le infiere vibración vital en su contemplación, misterio, emociones que se transforman en intuiciones. Este pintor pinta la fantasía, previamente escenificada en sus maquetas y modelos, las cuales transfiere al campo de la imaginación, las completa y plasma en sus óleos. Aparentemente pinta porque sí, como placer visual que compite con la imagen real extraída de su pulso anímico, siendo sólo eso, percepción liviana, pues el artista transita mucho más al fondo, navegando por los senderos del inconsciente, evocaciones, fantasías, para penetrar en el lado gris de la realidad comprendida, donde lo imposible se hace presente. Utiliza imágenes intrascendentes, de perros escarbando el suelo, soporte de la existencia consciente, el instante intrascendente de la bombilla sencilla en un lugar olvidado, escenas fugaces destinadas a la invisibilidad de la mirada. Son motivos únicamente, pues tras estas escenas se encierran las puertas de los caminos hacia el fondo de la existencia personal, vía común de acceso al sentido universal que la sostiene, a través de sensaciones, evocaciones personales de quien las contempla. Este es el mérito de su trabajo plástico, que atrapa la atención, es una fuente de comunicación continua con el interior de cada observador.
El pintor aplica unas tonalidades que posibilitan todos estos efectos, unidas a la idea alógica escenificada en sus piezas.


















viernes, 21 de agosto de 2026

EXPONE ALEJANDRO QUINCOCES EN EL MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE RIOSECO, BÚRGOS

 
SINGULAR ALEJANDRO QUINCOCES



Alejandro Quincoces es uno de los grandes pintores de la actualidad nacional, cuyo trabajo se expone más allá de nuestras fronteras. Labora incansable, reinterpretando continuamente el objeto central de su obra, sean mares brumosos agitados, o grandes urbes sumidas en el bullicio del olvido.
No se contenta con el último hallazgo estético en su producción plástica, sino que insiste en la reflexión continua del lenguaje cromático, los signos que los colores ocultan, aquellos que inducen emociones visuales, necesarias para comprender el sentido de la realidad que acoge su escenas. Sean las sujetas al furor impetuoso de la naturaleza, o las pesadas capas que abruman el cielo de las ciudades, espesor gris que delata el tipo de vida de sus habitantes, seres efímeros e invisibles, pues sólo está el gran monstruo que los absorbe, y contiene, en un murmullo intenso, que en su rumor disuelve todo detalle en la escena. Este es el efecto conseguido por el pintor, expuesto cada vez desde una declinación diferente, ahondando en el relato exacto que quiere trasmitir. Mas no es pesimista, el sol a veces rompe la muralla brumosa para reclamar un espacio de claridades, juego visual extraordinario, pues abre la gris monotonía para desligar sus tonalidades en la totalidad de sus gamas. Esplendor en la existencia brumosa, juego visual, tensión introducida por el artista, lo cual genera un dinamismo interno que comunica pulso propio a la composición. Ese es el sentido que infiere gracia creativa a la obra de Alejandro Quincoces, pintor de poderosa expresión plástica.
Expone su obra en el Monasterio de Santa María de Rioseco (Valle de Manzanedo, Burgos), hasta el 30 de agosto de 2026.












lunes, 17 de agosto de 2026

SIEMPRE PEDRO JIMÉNEZ

 

GENIAL PEDRO JIMÉNEZ


Hace unos días falleció el pintor granadino Pedro Jiménez, artista de fulgurante pasión creativa, y una de las grandes figuras del expresionismo abstracto andaluz, de obra prolífica, inagotable creación, que surgía vibrante, intensa, de los fondos infinitos del color. Sus piezas aparecían con fuerza rabiosa, en una densa combinación cromática, cuyas tonalidades presionaban entre sí, originando un murmullo sensitivo que inundaba el espacio todo. Sobre este campo de color rompía con furia el conjunto con un trazo extenso, alterando el equilibrio de tonalidades del fondo, lo cual introducía desconcierto, pulso interno, tensión en la composición. Era como una escena imprevista, desenfadada, reflejo del carácter del pintor. Pedro Jiménez era como persona alegría desbordante, optimismo sin fin, invención plástica continua, gran amigo de todos, siempre presto a la ayuda.
Fue un artista integral, siempre enfrascado en el universo de la pintura, buscando trascender el alma del color para descubrir qué encierra en su seno. La madurez creativa hizo que alcanzarse la razón de la imagen, pues evolucionó para recomponer el cromatismo en una figuración alegre, despreocupada, sumida en un mundo feliz, expresado mediante manchas organizadas como siluetas, que deambulaban en un espacio agradable, visualización suave, armónica, alterada con destellos expresados en gamas alegres, ligeras, lo cual componía una melodía visual intimista y acogedora.
Es en esta obra última donde Pedro Jiménez alcanzó calidad máxima, logrando un trabajo plástico que suscitó interés en gran número de galerías españolas, e incluso en París. Antes de enfermar estaba muy ilusionado preparando una exposición en Madrid, en una céntrica Sala de Arte.
Pedro Jiménez nos dejó, pero su recuerdo se agranda al contemplar su producción artística, enorme, de excelente calidad, fuerza expresiva y estilo peculiar.



















martes, 11 de agosto de 2026

EXPOSICIÓN "EL PERRO, EL NIÑO, Y LOS OJOS CERRADOS" DE CRISTINA MEGÍA EN EL MUREC DE ALMERÍA

 

CRISTINA MEGÍA EXPONE EN EL MUREC


Autora: Cristina Megía. Título: El perro, el niño, y los ojos cerrados. Lugar: MUREC. Almería. Fecha: Hasta el 18 de octubre de 2026.

El silencio espeso y profundo es plasmado en la obra de Cristina Megía (Valdepeñas, 1977), artista inquieta, prolífica y de intenso futuro creativo.
Muestra un trabajo plástico sumido en la contemplación pasiva, queriendo comprender la esencia del halo que envuelve la realidad captada por la mirada. Sea un objeto, la presencia de una naturaleza muerta, la aparición rotunda de una ensoñación, o simplemente la mirada del mundo circundante, extraído el murmullo que lo acompaña, sólo la imagen sugerida, centra su intención pictórica, envueltos en un silencio flotante, fluido que empapa toda la pieza apreciada, pues en su obra no se sugiere ruido alguno, sino visualización serena, detenida y extraída del ritmo temporal que marca la existencia.
En sus imágenes recrea un mundo amable, de relaciones y afectos, mas la técnica de la pintora potencia la escena con la magia que infiere en ella. Este es el sustrato que da chispa a la obra expuesta, evitando que caiga en un ritmo de visualización plano, sino expresada como signo lírico de contemplación intimista.
Es la capa tonal incorporada en sus piezas, quien induce el ritmo armónico en la sucesión contemplativa de su producción plástica, que se desliza con suavidad, introduciendo al espectador en la propia estancia, desde la cual la artista recrea esta realidad liberada del tiempo tangible. Induce paz, curiosidad, pulso poético en el disfrute visual de su trabajo plástico.
Cristina Megía es una pintora de interesante producción estética.