lunes, 17 de agosto de 2026

SIEMPRE PEDRO JIMÉNEZ

 

GENIAL PEDRO JIMÉNEZ


Hace unos días falleció el pintor granadino Pedro Jiménez, artista de fulgurante pasión creativa, y una de las grandes figuras del expresionismo abstracto andaluz, de obra prolífica, inagotable creación, que surgía vibrante, intensa, de los fondos infinitos del color. Sus piezas aparecían con fuerza rabiosa, en una densa combinación cromática, cuyas tonalidades presionaban entre sí, originando un murmullo sensitivo que inundaba el espacio todo. Sobre este campo de color rompía con furia el conjunto con un trazo extenso, alterando el equilibrio de tonalidades del fondo, lo cual introducía desconcierto, pulso interno, tensión en la composición. Era como una escena imprevista, desenfadada, reflejo del carácter del pintor. Pedro Jiménez era como persona alegría desbordante, optimismo sin fin, invención plástica continua, gran amigo de todos, siempre presto a la ayuda.
Fue un artista integral, siempre enfrascado en el universo de la pintura, buscando trascender el alma del color para descubrir qué encierra en su seno. La madurez creativa hizo que alcanzarse la razón de la imagen, pues evolucionó para recomponer el cromatismo en una figuración alegre, despreocupada, sumida en un mundo feliz, expresado mediante manchas organizadas como siluetas, que deambulaban en un espacio agradable, visualización suave, armónica, alterada con destellos expresados en gamas alegres, ligeras, lo cual componía una melodía visual intimista y acogedora.
Es en esta obra última donde Pedro Jiménez alcanzó calidad máxima, logrando un trabajo plástico que suscitó interés en gran número de galerías españolas, e incluso en París. Antes de enfermar estaba muy ilusionado preparando una exposición en Madrid, en una céntrica Sala de Arte.
Pedro Jiménez nos dejó, pero su recuerdo se agranda al contemplar su producción artística, enorme, de excelente calidad, fuerza expresiva y estilo peculiar.



















martes, 11 de agosto de 2026

EXPOSICIÓN "EL PERRO, EL NIÑO, Y LOS OJOS CERRADOS" DE CRISTINA MEGÍA EN EL MUREC DE ALMERÍA

 

CRISTINA MEGÍA EXPONE EN EL MUREC


Autora: Cristina Megía. Título: El perro, el niño, y los ojos cerrados. Lugar: MUREC. Almería. Fecha: Hasta el 18 de octubre de 2026.

El silencio espeso y profundo es plasmado en la obra de Cristina Megía (Valdepeñas, 1977), artista inquieta, prolífica y de intenso futuro creativo.
Muestra un trabajo plástico sumido en la contemplación pasiva, queriendo comprender la esencia del halo que envuelve la realidad captada por la mirada. Sea un objeto, la presencia de una naturaleza muerta, la aparición rotunda de una ensoñación, o simplemente la mirada del mundo circundante, extraído el murmullo que lo acompaña, sólo la imagen sugerida, centra su intención pictórica, envueltos en un silencio flotante, fluido que empapa toda la pieza apreciada, pues en su obra no se sugiere ruido alguno, sino visualización serena, detenida y extraída del ritmo temporal que marca la existencia.
En sus imágenes recrea un mundo amable, de relaciones y afectos, mas la técnica de la pintora potencia la escena con la magia que infiere en ella. Este es el sustrato que da chispa a la obra expuesta, evitando que caiga en un ritmo de visualización plano, sino expresada como signo lírico de contemplación intimista.
Es la capa tonal incorporada en sus piezas, quien induce el ritmo armónico en la sucesión contemplativa de su producción plástica, que se desliza con suavidad, introduciendo al espectador en la propia estancia, desde la cual la artista recrea esta realidad liberada del tiempo tangible. Induce paz, curiosidad, pulso poético en el disfrute visual de su trabajo plástico.
Cristina Megía es una pintora de interesante producción estética.




























lunes, 3 de agosto de 2026

LUIS SOARES EXPONE EN EL CENTRO CULTURAL EL ESPOLÓN DE COMILLAS

 
SOBRE LA OBRA DE LUIS SOARES


Autor: Luis Soares. Lugar: Centro Cultural El Espolón de Comillas (C. Antonio López, 3 Comillas, Cantabria) Fecha: Hasta el 2 de agosto de 2026.

Es la obra de Luis Soares (Maputo, Monzanbique, 1952) un caleidoscopio a través del cual se transforma la realidad en su alternativa mágica, plasmada en sus piezas mediante una simbología icónica en la que se describen los seres fantásticos que anidan en ella. Son formas percibidas, ocultas en el murmullo visual que nos circunda, en la mayoría de las veces ajenas a nuestra mirada, centradas en sí mismas, envueltas en un laberinto de líneas, trazos rotundos en los que está depositada la fuerza que le da singularidad propia. En los dibujos trasladados a sus piezas son las trayectorias aleatorias quien definen el conjunto, salvo en las conclusiones de sus rostros, surgidas del caos, del laberinto de la fortuna. Hay algunas piezas cuya presencia genera curiosidad, siendo su mirada escrutadora testigo del otro lado del espejo, miradas traviesas, penetrantes, veladoras de los relatos que en su universo se desarrollan. Ahí está el merito de su obra, la comunicación de sensaciones reflejadas en su contemplación, inquietudes, historias diferentes cada vez que se observa. El cromatismo incorporado en sus serigrafías y tapices inducen un ambiente vital, que unido a las figuras apreciadas las convierten en un escenario vibrante, sumido en una danza continua, interpertando el eco que nace de lo más profundo de la naturaleza salvaje.
Sus esculturas, de bronce o hierro, aparecen fulgurantes, caprichosas, retorcidas, ondulantes, atrapadas en su instante de nervio intenso, generando un rumor sensitivo en su entorno.
Luis Soares en un creador artístico total, que trabaja la impresión, la pintura, escultura, la expresión plástica en diferentes soportes materiales. Es ingenioso, siendo su obra la proyección de su mundo sensitivo interior, cuando mira más allá de la realidad percibida. Posee una gran destreza técnica, siendo su estilo original, poderoso y de gran valía estética.









domingo, 2 de agosto de 2026

CHICO LÓPEZ EXPONE EN EL PALACIO DE LOS CONDES DE GABIA

 

YO, TÚ, ELLA


Autor: José Miguel Chico López. Título: Yo, tú, ella. Lugar: Palacio de los Condes de Gabia, Granada. Fecha: Hasta el 30 de agosto de 2026.

Orden y azar se conjugan en el trabajo plástico de José Miguel Chico López (Linares, 1967), artista de gran originalidad creativa, basado en la investigación permanente del signo expresivo que dota de identidad diferente al vacío.
Las formas caprichosas surgidas de líneas de complejidad organizada, repeticiones geométricas, o aleatorias disposiciones del color, constituyen la fuente de búsqueda del origen del modelo que el entendimiento visual da sentido. La reiteración engarzada de líneas y formas, crea un ritmo sincrónico que se funde con la fuente desveladora de la realidad, la luz en su expresión armónica definida.
Chico López muestra el trabajo desarrollado durante los últimos ocho años, en el que desemboca en su conclusión final en un conjunto de piezas, reunidas en un ala de la Sala, en las que plasma una sucesión de líneas y fondos, en diferentes agrupaciones de formas empaquetadas, agrupadas según una disposición racional. Saltos y trazos en definitiva se observan en este conjunto, como si de una sucesión binaria se tratara, cuyas progresiones indican una frecuencia de ritmo percibida, sea la luz en sus declinaciones tonales varias, o simplemente el pulso de la realidad sensible visualizado, en todo caso el propio yo comprendido, mas al final concluye en el significado apreciado en el ritmo temporal que marca la existencia.
En este diseño de la arquitectura del entorno percibido, incluye el artista su preocupación por la inclusión de la inteligencia artificial en la realidad cotidiana del ser humano. El solapamiento del ritmo reproducido por ésta pretende disolver el verdadero, subyacente en nuestra comprensión de lo observado. Puede ser que las nuevas tecnologías suplanten las formas y sentidos con su formulación tonal impuesta.
Ese es el desasosiego que sostiene, según he comprendido, la producción plástica expuesta por Chico López.
















viernes, 31 de julio de 2026

MARÍA LARA EXPONE SU OBRA EN LA GALERÍA CENTROCENTRO

 

PAUSADA LUZ QUE TRANSITA


Autora: María Lara Torres. Título: La lentitud en la mirada. Lugar: Galería CentroCentro (Plaza de Cibeles, 1 / Madrid ) Fecha: Hasta el 15 de noviembre de 2026.

La luz seduce la mirada de la artista con los misterios que su esencia encierra, esta es la razón que sustenta la producción plástica de María Lara (Loja, 1950), quien atraída por el rastro luminoso se aventura a sumergirse en su seno.
Es el trabajo plástico de esta pintora una reflexión sobre la estructura vibrante de la luz, su espectro ordenado, el cual cuando se recombina azarosamente descubre múltiples soluciones tonales, mas la artista no se deja arrebatar por su influjo, sino que intenta descifrar los enigmas que encierra, ya que es su tenue paso quien descubre la realidad percibida, surgiendo los colores de su abrazo con las formas.
María Lara disecciona el color, organiza sus franjas, distribuidas según un orden geométrico, de acuerdo a un ritmo sereno, equilibrado, inductor de un estado armónico en todo aquel que contempla sus piezas.
La pintora indaga en el espíritu del color, entendido éste como proyección del estado anímico, provocado al contemplar su presencia acompasada.
Es inicialmente fría la sensación nacida en la primera mirada, que se transforma en vaivén visual ondulante, lento y tranquilo, cuando la retina se suma al fluir continuo que su percepción encierra, guardando esta creadora plástica alguna sorpresa, en la estructuración de sus bandas cromáticas, sea por una rotura del engarce sincronizado de éstas en las piezas, o la sorpresa generadora de un pico tonal, mas eso hay que descubrirlo al recorrerlas con la mirada. Ahí está el interés de ese mar en calma que supone la visualización de su obra, que se convierte en una aventura escrutadora del pulso cromático que rompe la monotonía. En el trabajo plástico de esta artista la novedad no se agota en su contemplación, acompañada de la atracción que la combinación de franjas tonales suscita.
Es la obra de María Lara un trabajo surgido de una mirada sensible, que ahonda en el significado de la luz, lo interpreta y expresa en las piezas que muestra.





martes, 28 de julio de 2026

EXPOSICIÓN EN LA GALERÍA ISOLINA ARBULU

 

Y ASÍ ES COMO PINTO MIS SUEÑOS


Autores: Quique Sarzamora, Claudia Torán, Jon Amorrortu. Título: Y así es como pinto mis sueños. Lugar: Galería Isolina Arbulu, ( Urb. Cortijo de Nagüeles, 88D, Marbella, Málaga) Fecha: Hasta el 6 de agosto de 2026.

Esta propuesta artística ofrece una visión dinámica, y reflexiva, sobre la expresión plástica y su cualidad de generar percepciones, que con otro lenguaje es imposible lograrlo. Está basada en el estudio de la representación psicológica de la imagen, el influjo del pulso del color, la seducción incorporada en el cromatismo y formas aleatorias, mostrando el ingenio de los pintores que participan en ella.
Claudia Torán (Valencia, 1991) describe un mundo onírico plácido, abierto a ensoñaciones agradables, expresado en campos de color sujetos a los límites de las figuras, que se expanden hasta disolverse en el fluido cromático que desemboca en los espacios irreales. Ordena muy bien sus motivos, creando una atmósfera ingrávida, caprichosa y sumida en un mundo íntimo, en el que se proyecta posibilidades imaginadas. Sabe manejar el lenguaje del color, lo acota en una modulación precisa, para comunicar el estado etéreo en el cual todo es posible. Es ingeniosa en la puesta en escena de los motivos protagonistas en sus piezas, que combinada con la destreza en la comunicación visual, le permite conseguir elaborar piezas de excelente factura compositiva, con una pizca de elegancia, lo justo para concluir un trabajo plástico conciso.
En la obra de Jon Amorrortu (Bilbao, 1990) se percibe el paso fugaz del sueño en la rememoración acotada en la pieza, impresión de color fuerte, en su recorte elegido, vuelo en los espacios imposibles, presencia intensa del motivo que en ese momento le atrae. Es la figura plasmada en su composición un pulso rotundo congelado en el instante de su presencia, expresión que no agota su contemplación, pese a la fugacidad del instante extraído de su flujo ocasional. Es hábil el pintor en describir, con la mínima imagen, el sentido del tema central que preside la exposición, muestra capacidad técnica expresiva, conocimiento del vocabulario visual oportuno, que penetra en la comprensión de quien observa sus piezas.
El color se convierte en objeto único en la obra de Quique Sarzamora (Sevilla, 1992), siendo sus campos tonales intensos quienes definen la insondabilidad del universo onírico, espacio variable en el cual las formas se suceden, varían, confunden y difuminan, estando siempre presente la sensación dominante en el sueño, expresada como color intenso. Atrae su contemplación, promete vanas aventuras de encuentros en sus profundidades, ilusión que no consigue sus objetivos, quedando perdida la mirada en su seno. Genera magia en su contemplación, siendo el nexo que dota de lógica visual a todo el conjunto expuesto.
Interesante exposición, en la que se observa una excelente técnica, y un modo elegante, en el desarrollo de la idea que la sustenta.

Quique Sarzamora


Jon Amorrortu


Claudia Torán


Claudia Torán

domingo, 26 de julio de 2026

OBRA DE MARÍA MORENO EN EL MUREC, ALMERÍA

 

MARÍA MORENO. HACIA LA ESENCIA DE LA LUZ


Autora: María Moreno. Título: María Moreno. Hacia la esencia de la luz. Lugar: Museo del Realismo Español Contemporáneo ( Paseo de San Luis s/n. Almería ) Fecha: Hasta el 4 de octubre de 2026.

Toma fuerza la figura de la pintora en el tiempo, mostrando la solidez de su obra, el sello especial que le da carácter singular en el mundo del arte. María Moreno (Madrid, 1933-2020) fue una artista eclipsada por la personalidad plástica de su marido, Antonio López, situada su producción pictórica bajo su sombra, pero el tiempo la va consolidando en su auténtica valía.
En su obra se observa una mirada racional del entorno real, ajeno al que transcurre en su aleatoriedad imprevista, marcado por la luz, impronta que preside toda su intención plástica, reflejando en sus composiciones la etereidad luminosa sobre una figuración racional, que no quiere ser fiel, sino la elaboración del recuerdo plasmado en el lienzo.
Pinta escenas urbanas, huérfanas de figuras humanas, sólo los edificios, imponentes, representados con un dibujo lineal, geometría impresa con la que se quiere expresar la realidad rememorada, escueta, sencilla, precisa, en contraposición con plantas o árboles de jardín, los cuales exhiben su exuberancia vital, la libertad no encorsetada por el raciocinio, ímpetu de la existencia. La pintora cubre todo con un fluido luminoso, unas veces suave y sedoso, en otras brillante y cegador, siempre presente como símbolo de vida y plenitud de la existencia.
Es en esas claridades donde la pintora incluye el ánima del ambiente sentido, la alegría de las horas batidas por el sol, sometidas al relajo de la rutina que su presencia impone, cuando el tiempo avanza espeso en su fluir adormecedor, placidez retenida en la mirada.
Cuando se interna en los interiores, es la luz quien define la escena, plasmada con suavidad, regocijándose en sus reflejos y brillos, en contraste con la umbría de los pasillos, ecos de la intimidad serena cotidiana de las horas iguales de los hogares, paz protectora expresada en sus piezas.
La gran protagonista de su obra es la flor en su esplendor, que en su síntesis con la luz explota desbordante en un triunfo cromático, siendo al final el resumen estético de su trabajo plástico.
María Moreno poseyó un ingenio creativo en el que conjugó la simplicidad de las figuras, los ritmos tonales de las claridades y la habilidad para relatar visualmente sus reflejos, consiguiendo describir la sustancia que sostiene el halo luminoso.
Esta artista compuso una obra de gran calidad estética, lo cual la sitúa entre las grandes pintoras del siglo XX.