GENIAL PEDRO JIMÉNEZ
Hace unos días falleció el pintor
granadino Pedro Jiménez, artista de fulgurante pasión creativa, y
una de las grandes figuras del expresionismo abstracto andaluz, de
obra prolífica, inagotable creación, que surgía vibrante, intensa,
de los fondos infinitos del color. Sus piezas aparecían con fuerza
rabiosa, en una densa combinación cromática, cuyas tonalidades
presionaban entre sí, originando un murmullo sensitivo que inundaba
el espacio todo. Sobre este campo de color rompía con furia el
conjunto con un trazo extenso, alterando el equilibrio de tonalidades
del fondo, lo cual introducía desconcierto, pulso interno, tensión
en la composición. Era como una escena imprevista, desenfadada,
reflejo del carácter del pintor. Pedro Jiménez era como persona
alegría desbordante, optimismo sin fin, invención plástica
continua, gran amigo de todos, siempre presto a la ayuda.
Fue un artista integral, siempre
enfrascado en el universo de la pintura, buscando trascender el alma
del color para descubrir qué encierra en su seno. La madurez
creativa hizo que alcanzarse la razón de la imagen, pues evolucionó
para recomponer el cromatismo en una figuración alegre,
despreocupada, sumida en un mundo feliz, expresado mediante manchas
organizadas como siluetas, que deambulaban en un espacio agradable,
visualización suave, armónica, alterada con destellos expresados en
gamas alegres, ligeras, lo cual componía una melodía visual
intimista y acogedora.
Es en esta obra última donde Pedro
Jiménez alcanzó calidad máxima, logrando un trabajo plástico que
suscitó interés en gran número de galerías españolas, e incluso
en París. Antes de enfermar estaba muy ilusionado preparando una
exposición en Madrid, en una céntrica Sala de Arte.
Pedro Jiménez nos dejó, pero su
recuerdo se agranda al contemplar su producción artística, enorme,
de excelente calidad, fuerza expresiva y estilo peculiar.








































