lunes, 7 de septiembre de 2026

PEDRO LÍNDEZ EXPONE EN ESPACIO OMNIA, RANADA



TRAS EL SIGNO IMPOSIBLE


Autor: Pedro Francisco Líndez Líndez. Título: Muestra maestra. Lugar: Espacio Omnia. Fecha: Hasta el 3 de octubre de 2026.

Presenta Pedro Líndez una obra de profusa creatividad plástica, en punto de fuga constante, circulando por los derroteros de la creación permanente, sea en impresiones digitales, esculturas férreas, composiciones de conceptualización mínima o trabajando el papel. En todos esos momentos de su trayectoria artística busca el gesto imprevisto, la idea centrada en la simplicidad de la forma, en la tensión de la estructura metálica o la monotonía del color, si no en el bravo enfrentamiento entre manchas cromáticas. En todas sus piezas busca rescatar el destello del encuentro extraordinario, aquel que permite penetrar en los campos de la imaginación, en la que se construye una simbología sensitiva que engarza recuerdos, sueños, o en todo caso rompe la lógica para penetrar en el caos del universo irracional, donde surge la emoción del signo imposible.
En su carrera artística deambuló por las posibilidades plásticas ofrecidas por la tecnología digital, diseccionando las posibilidades del color, su confrontación tonal, el efecto que su choque induce.
No conforme con los nuevos hallazgos se enfrentó a la dureza del metal, expresando con la mínima construcción la forma aérea, la solidez que sienta su espacio circundante, la permanencia sugerida ante una realidad cambiante, belleza de su brillo gris y sus aristas cortantes, como espejismo que seduce pero hiere. Tras comprobar la etereidad de la obra impresa o la permanencia de sus esculturas, quiso reflejar la plasticidad de la materia en el relato conciso, cuan haiku visual, desembocando en la sutileza del tacto del papel, que soporta el tono vibrante, los rumores sensitivos que su visualización expresa. La conjunción de estas piezas generan en su combinación una sinfonía sólo percibida por la retina, etereidad desprendida del mundo oculto de la nada sostenida en la obra, figura que permite romper la monotonía de la mirada lógica, para aprehender el signo de la ilusión surgida en el momento caprichoso.
Elabora Pedro Líndez una obra de amplio repertorio conceptual, inteligente, destilada de largas horas de estudio, muestra de la madurez creativa alcanzada en su oficio artístico.




















domingo, 6 de septiembre de 2026

EXPOSICIÓN "CONFLUENCIAS" EN LA GALERÍA LA ESCONDIDA, GRANADA

 
CONFLUENCIAS


Purificación Villafranca e Isabel González exponen su obra en la galería “La Escondida”, Granada, con el título “Confluencias”, hasta el 14 de septiembre de 2026.

Aúnan dos artistas sus obras para abordar el encuentro de la realidad y la razón, la comprensión del entorno desde una mirada equilibrada, serena, casi fría, en las que la fotografía acompaña la plasmación de la naturaleza íntima de la luz, abordando los pliegues que oculta, sus misterios y declinaciones.
Purificación Villafranca trabaja la estructura cromática luminosa, según una secuenciación ordenada, de acuerdo a claves caprichosas, que nos indica el flujo rítmico que sostiene su proyección, pulso acompasado según una modulación de altos y bajos acoplados a una intención vibrante, cuyo significado se traduce en el efecto que provoca en la mirada. Es una sinuosidad que dirige la intención de quien observa, trasmite emociones, sorpresas, destellos que atrapan su atención, armonía que resplandece en el triunfo de claridades, cuando definen las formas y el entorno. Su pintura es una azarosa sucesión cromática, paciente, sometida al rapto de la razón cuando la artista se interna en las entrañas de la luz.
Isabel González completa con sus fotografías estos efectos, los visualiza, en imágenes asépticas, extraídas del conjunto visual rutinario para exponerlas en su protagonismo puro. Aparecen rotundas, pese a su sencillez, en las que recogen el orden estructural arquitectónico que nos rodea, las diferentes inflexiones de las rectas, la variabilidad de ángulos presentes en edificios, signo del imperio racional que quiere transformar el medio natural que lo acoge, mas la creadora plástica no se entretiene en este detalle, sino que se centra en la comprensión visual del orden contenido en la radiación de haces luminosos, descansados en un azul profundo, inmensidad infinita, cuan espacio inabarcable, donde se puede mostrar la variabilidad de expresiones impresas que definen la caprichosa melodía tonal luminosa.
Ambas artistas confluyen en una misma descripción de la esencia presentida que el resplandor oculta.








sábado, 5 de septiembre de 2026

CARLOS TÁRDEZ EXPONE EN LA GALERÍA BEA VILLAMARÍN, GIJÓN.

 

DESTELLO FUGAZ DEL INSTANTE


Es la obra de Carlos Tárdez (Madrid, 1976) una experiencia plástica centrada en la exploración de la imagen impresa, en cuyo ejercicio indaga sobre la plasmación de la esencia que sostiene la realidad, aquella que guarda en sus luminosidades la porción de sustancia que fluye por el entorno tangible, diferente de la fotografía, frío reflejo de las claridades atrapadas por la técnica, visión plana, detenida en un instante congelado en el tiempo. Mientras, el artista muestra en sus piezas una imagen con vida propia, que en su detenida acción aparente, encierra un periodo infinito de múltiples historias que han de realizarse en su seno. Refleja el instante fugaz, el impulso que promete una nueva acción, incorporando al espectador en el desarrollo de la acción, que en su imaginación infiere continuidad al relato visual insinuado.
Capta el pintor figuras inmersas en su deambular cotidiano, intrascendente, envueltas en una atmósfera que las extrae de escenas fuera de todo contexto, albergadas en el recuerdo, proyectadas en el cuadro, aderezadas con signos imprevistos alejados de la lógica, sólo fantasía añadida por el pintor.
Caros Tardéz recrea la imagen pensada, depositada con hálito propio, lo cual le confiere autonomía en su existencia. Ese es el mérito que da fuerza a su obra, demostrando que la pintura supera la instantánea, pues induce imaginación, habilidad surgida del propio creador, ajena a toda ayuda técnica, energía vital impregnada en sus composiciones. Las piezas expuestas descubren destellos desprendidos en el curso cinético del tiempo, en su deambular sin fin, exprimidos de imágenes caprichosas, elegidas por el pintor por la idea surgida en su observación, la cual discurre hacia su liberación de la realidad.
Muestra este artista inteligencia artística en su obra, sólido estilo plástico y madurez creativa.
En la galería Bea Villamarín, (C/ San Antonio 5, Gijón) se presenta esta exposición, con el título “Imagen Latiente”, hasta el 19 de septiembre de 2026.






















EXPOSICIÓN DE ANTONIO BARAHONA EN SALA PARÉS, DE BARCELONA

 


INDEX BLAU


En la Sala Parés, Barcelona, se muestra la obra del sevillano Antonio Barahona (1984) con el título “Index Blau”, que permanecerá expuesta hasta el 10 de septiembre de 2026. Este pintor posee una dilatada carrera de éxitos y propuestas artísticas, estando ya en su madurez creativa, habiendo alcanzado sus objetivos en el mundo de la plástica. Sabe lo que quiere, ahonda en cada pieza hacia el estado de satisfacción plena, desazón que lo sigue estimulando en la búsqueda de la combinación cromática perfecta.
En la obra de Antonio Barahona se observa una conjunción de tonalidades desniveladas, inductoras de impulsos emocionales, trasladando su comprensión a momentos del pasado, plena nostalgia de recuerdos felices. Comunican intimidad, resguardo, silencio, tiempo pausado que transcurre en la serena contemplación de la estancia, frescor presentido, pasillos hacia espacios en los que se intuye la espera del encuentro amable, susurros permanentes insinuados, espacio detenido en la soledad. Y siempre la luz, no como elemento pesado, incordiante, cegador, sino como desbordamiento que anega de claridades el exterior del hogar, encuentro afortunado con su esplendor, que completa la experiencia jubilosa del espectador, unida en el relato propuesto en esta experiencia plástica. Intensidad y presión cromática destacan en la primera mirada. Impresión que se deshace al recorrer con placentera lentitud cada una de las piezas, aflorando variadas sensaciones que enriquecen esta experiencia de contemplación estética.
Antonio Barahona conjuga un cromatismo suave, ligero en su reflejo, con colores densos, azulados, que en otra combinación resultarían gélidos, oscuros, inquietantes, acompañados de verdes vitales, que gracias a su engarce, más los motivos incluidos en esta producción plástica, consigue transformarlos en elementos de placer visual junto a sus compañeros del espectro tonal. Se percibe, en la contemplación de las piezas expuestas, un rumor lírico que impregna el sentido de la mirada.
La luminosidad solar introducida en sus composiciones aparece fragmentada, no invasiva, enriqueciendo la estancia acogedora. Su distribución en las piezas induce un ambiente vibrante, chispeante, alegre, que potencia los efectos descritos.
Muy interesante muestra la presentada por Antonio Barahona, de asentada técnica y poderosa contemplación.















martes, 25 de agosto de 2026

PHILIPP FRÖHLICH EXPONE EN LA GALERÍA JUAN SILIÓ (SANTANDER)

 

CABEZA FUERA DEL AGUA


Exposición Cabeza fuera del agua” en la Galería Juan Silió ( C/ Sol 45, bajo. 39003 Santander). Hasta el 1 de septiembre de 2026.


Philipp Fröhlich (Schweinfurt, Alemania, 1975) es un artista de interesante ingenio creativo, cuya obra trasciende el poder de la imagen reflejada en la fotografía, pues le infiere vibración vital en su contemplación, misterio, emociones que se transforman en intuiciones. Este pintor pinta la fantasía, previamente escenificada en sus maquetas y modelos, las cuales transfiere al campo de la imaginación, las completa y plasma en sus óleos. Aparentemente pinta porque sí, como placer visual que compite con la imagen real extraída de su pulso anímico, siendo sólo eso, percepción liviana, pues el artista transita mucho más al fondo, navegando por los senderos del inconsciente, evocaciones, fantasías, para penetrar en el lado gris de la realidad comprendida, donde lo imposible se hace presente. Utiliza imágenes intrascendentes, de perros escarbando el suelo, soporte de la existencia consciente, el instante intrascendente de la bombilla sencilla en un lugar olvidado, escenas fugaces destinadas a la invisibilidad de la mirada. Son motivos únicamente, pues tras estas escenas se encierran las puertas de los caminos hacia el fondo de la existencia personal, vía común de acceso al sentido universal que la sostiene, a través de sensaciones, evocaciones personales de quien las contempla. Este es el mérito de su trabajo plástico, que atrapa la atención, es una fuente de comunicación continua con el interior de cada observador.
El pintor aplica unas tonalidades que posibilitan todos estos efectos, unidas a la idea alógica escenificada en sus piezas.


















viernes, 21 de agosto de 2026

EXPONE ALEJANDRO QUINCOCES EN EL MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE RIOSECO, BÚRGOS

 
SINGULAR ALEJANDRO QUINCOCES



Alejandro Quincoces es uno de los grandes pintores de la actualidad nacional, cuyo trabajo se expone más allá de nuestras fronteras. Labora incansable, reinterpretando continuamente el objeto central de su obra, sean mares brumosos agitados, o grandes urbes sumidas en el bullicio del olvido.
No se contenta con el último hallazgo estético en su producción plástica, sino que insiste en la reflexión continua del lenguaje cromático, los signos que los colores ocultan, aquellos que inducen emociones visuales, necesarias para comprender el sentido de la realidad que acoge su escenas. Sean las sujetas al furor impetuoso de la naturaleza, o las pesadas capas que abruman el cielo de las ciudades, espesor gris que delata el tipo de vida de sus habitantes, seres efímeros e invisibles, pues sólo está el gran monstruo que los absorbe, y contiene, en un murmullo intenso, que en su rumor disuelve todo detalle en la escena. Este es el efecto conseguido por el pintor, expuesto cada vez desde una declinación diferente, ahondando en el relato exacto que quiere trasmitir. Mas no es pesimista, el sol a veces rompe la muralla brumosa para reclamar un espacio de claridades, juego visual extraordinario, pues abre la gris monotonía para desligar sus tonalidades en la totalidad de sus gamas. Esplendor en la existencia brumosa, juego visual, tensión introducida por el artista, lo cual genera un dinamismo interno que comunica pulso propio a la composición. Ese es el sentido que infiere gracia creativa a la obra de Alejandro Quincoces, pintor de poderosa expresión plástica.
Expone su obra en el Monasterio de Santa María de Rioseco (Valle de Manzanedo, Burgos), hasta el 30 de agosto de 2026.












lunes, 17 de agosto de 2026

SIEMPRE PEDRO JIMÉNEZ

 

GENIAL PEDRO JIMÉNEZ


Hace unos días falleció el pintor granadino Pedro Jiménez, artista de fulgurante pasión creativa, y una de las grandes figuras del expresionismo abstracto andaluz, de obra prolífica, inagotable creación, que surgía vibrante, intensa, de los fondos infinitos del color. Sus piezas aparecían con fuerza rabiosa, en una densa combinación cromática, cuyas tonalidades presionaban entre sí, originando un murmullo sensitivo que inundaba el espacio todo. Sobre este campo de color rompía con furia el conjunto con un trazo extenso, alterando el equilibrio de tonalidades del fondo, lo cual introducía desconcierto, pulso interno, tensión en la composición. Era como una escena imprevista, desenfadada, reflejo del carácter del pintor. Pedro Jiménez era como persona alegría desbordante, optimismo sin fin, invención plástica continua, gran amigo de todos, siempre presto a la ayuda.
Fue un artista integral, siempre enfrascado en el universo de la pintura, buscando trascender el alma del color para descubrir qué encierra en su seno. La madurez creativa hizo que alcanzarse la razón de la imagen, pues evolucionó para recomponer el cromatismo en una figuración alegre, despreocupada, sumida en un mundo feliz, expresado mediante manchas organizadas como siluetas, que deambulaban en un espacio agradable, visualización suave, armónica, alterada con destellos expresados en gamas alegres, ligeras, lo cual componía una melodía visual intimista y acogedora.
Es en esta obra última donde Pedro Jiménez alcanzó calidad máxima, logrando un trabajo plástico que suscitó interés en gran número de galerías españolas, e incluso en París. Antes de enfermar estaba muy ilusionado preparando una exposición en Madrid, en una céntrica Sala de Arte.
Pedro Jiménez nos dejó, pero su recuerdo se agranda al contemplar su producción artística, enorme, de excelente calidad, fuerza expresiva y estilo peculiar.