viernes, 2 de octubre de 2026

ANTÓN HURTADO EXPONE EN LA GALERÍA JUAN MANUEL LUMBRERAS, BILBAO

 


REENCUENTROS


Autor: Antón Hurtado. Título: Reencuentros. Lugar: Galería Juan Manuel Lumbreras (c/ Henao 3, Bilbao). Fecha: Hasta el 23 de octubre de 2026.

Es una exposición de tremendo rigor lineal, cortante a la mirada, de estilo asentado en la mitad del pasado siglo veinte. Esta es la primera impresión que surge al observar la obra de Antón Hurtado (Pamplona, 1946) pintor de amplio registro plástico, que somete su impronta estética a los caprichos que el momento sugiere.
Es conocido por sus paisajes, abordados con un estilo particular, expresados como una figuración que se desvanece en un tumulto de colores en su periferia, para sublimarse en las claridades del papel o lienzo. Este tipo de piezas ofrecen plenitud, armonía cromática, sensibilidad a la mirada, emoción que se funde con la imagen. Mas en esta ocasión Antón Hurtado avanza en la exploración de la realidad percibida, queriendo en este trabajo describir racionalmente la estructura que sostiene la mirada apreciada, el paisaje comprendido de forma lógica, desestructurado de trayectorias sinuosas y colores complacientes, para expresarlo como un entramado geométrico rígido, calculado, plasmado en una fría comprensión matemática, acompañado de un cromatismo de tonalidades ajustadas al ritmo inferido en la estructuración lineal de cada pieza, sometida a intervalos, saltos de intensidades tonales, queriendo atrapar el pulso que entrelaza la visualización de los instantes conscientes.
Es tan despegada esta obra de la realidad, que necesita ser explicada para conocer su origen. Constituye un estudio indagativo de la percepción racional que subyace ante toda contemplación de un paisaje, cuando se estiman medidas, se abstraen los colores de parcelas cultivadas, organizadas de acuerdo a una demarcación geométrica, sublimado el horizonte según una desconfiguración expresadas en rectángulos y discontinuidades, sometido todo su trabajo a una aséptica abstracción lineal. Acompaña a sus cuadros un conjunto de esculturas-maquetas, las cuales incorporan fuerza en la apreciación del conjunto plástico expuesto.
Reivindica el artista el ejercicio de la pintura como un acto de diálogo de elaboraciones complementarias, amistad y encuentro, por lo que incorpora en su muestra obras de sus amigos, Carmelo Camacho, Patrick Michael Fitzgerald, Julio Ortún, Fernando Villena, Michael Macfeat y Ricardo Hurtado, para completar la visión intelectual que quiere desarrollar en esta propuesta estética.








































viernes, 25 de septiembre de 2026

OBRA DE ÓSCAR DOMÍNGUEZ EN LA GALERÍA GUILLERMO DE OSMA

 

ÓSCAR DOMÍNGUEZ O EL SURREALISMO HÍBRIDO


Es la obra de Óscar Domínguez (La Laguna, 1906-1957) un proceso circular de creación artística, donde el artista avanza, repite, insiste y atesora experiencias, para ir conformando un trabajo plástico intenso, con adherencias de las diferentes estéticas presentes en su juventud, las cuales asumía y estructuraba según una forma personal, y singular, de entender la pintura.
Siempre le interesó la relación del cuadro con el significado interpretado por el observador, la captación de la idea que su representación traslucía. A este concepto básico, que sostenía su producción plástica, incorporaba la sorpresa, sobrevenida del azar, aquel que surge en sus decalcomanías, imagen caprichosa ocasionada por la alteración de la representación real, como si quisiera desvelar qué es lo que subyace tras la ordenada estructura lineal, mundo oculto que transcurre ajeno al deseo del pintor, que empapa la realidad invisible, y aflora en sus piezas. Es la mirada quien desvela sus secretos, y se deja sumergir en la corriente que riega los vericuetos del subconsciente, lugar donde se alojan sueños y pesadillas, deseos inconfesables y mitos eternos. Todo ello aparece agolpado, informe, siendo la sensibilidad, y equipaje intelectual, de cada uno quien lo descifra de acuerdo a su impresión subjetiva. Esta pintura azarosa me recuerda a la representación oriental, influenciada por el Tao, técnica muy usada en su época.
La Pintura absorbe el ingenio del artista, lo traslada hacia los campos imaginarios, arcanos del pensamiento. Esto hizo que la obra de Óscar Domínguez se considerara surrealista, pero debido a su marca estética personal reflejaba una poderosa influencia cubista. Fueron esos dos estilos, de plasmación de la realidad, los límites opuestos en su producción pictórica, balanceándose entre ellos, mostrándose unas veces experimental en su exploración de la imagen, para pasar en la temporada siguiente al mundo anguloso, de la interpretación cubista, acompañado de tonalidades cromáticas reflejo de su estado de ánimo, expresando felicidad, placidez, o tristeza ante la realidad circundante. Esto se nota también en la profundidad del trazo, ligero, despreocupado y fugaz hacia las etereidades fantásticas, o grueso, obsesivo, como si quisiera rasgar el lienzo, cuando le obsesionaba una idea.
Al final el pintor superó el baile de los opuestos, para integrar todo en su obra, con mayor o menor frecuencia, siendo el misterio de la imagen azarosa aquello que más le interesó.
Óscar Domínguez es un artista que debe ser situado en el lugar de los grandes maestros, de la pintura del siglo XX.
Esta exposición podrá contemplarse en la galería Guillermo de Osma ( c/ Claudio Coello, 4, Madrid) con el título “ Óscar Domínguez o el Surrealismo híbrido”, hasta el 6 de noviembre de 2026.











jueves, 24 de septiembre de 2026

OBRA DE CARMEN LAFFÓN EN LA GALERÍA LEANDRO NAVARRO, MADRID

 
NUDA VERITAS


Autora: Carmen Laffón. Título: Nuda veritas. Lugar: Galería Leandro Navarro. Fecha: Hasta el 6 de noviembre de 2026.

La obra de Carmen Laffón (Sevilla, 1934-2021) aparece como un suspiro visual que imprime su paso suave, depositando en la piezas el destello del instante sentido, luz tenue que desvela el paisaje, el objeto, o detalle, rescatado de la mirada apacible de las horas inanes descansadas en la estancia feliz.
El Guadalquivir y el paisaje de Sanlúcar fueron una fuente de inspiración constante en toda su trayectoria artística, más alguna escapada de su temática favorita cuando plasmaba la Alhambra o el Generalife. Carmen Laffón se mantuvo fiel a su estilo a lo largo de las décadas, abriendo, en su madurez creativa, su actividad plástica a posibilidades nuevas de expresión artística, superando el concepto de cuadro, condensando su mirada en elementos cotidianos de su mundo cotidiano, trabajando sobre madera, superficies metálicas, o componiendo esculturas sobre imágenes extraídas de su universo íntimo. Amplió el repertorio de materiales aplicados en sus piezas, obteniendo obras de soberbio concepto plástico, cuando plasmaba las salinas gaditanas, intensidad de claridades, simplicidad inteligente que contiene todo el concepto de la imagen retenida.
Carmen Laffón fue una pintora total, exploradora de nuevas técnicas, valiente al superar en el cenit creativo la base estética que sustentaba su calidad artística, mostrando la multiplicidad de oportunidades de expresión plástica, que se pueden conseguir cuando la maestría del oficio supera el ingenio diario.
Pero siempre aparece la huella del gesto pictórico distintivo de la artista, señas de identidad de su genio personal, cuando palpa lo sencillo y extrae la imagen de la mirada real, para definir la escena central de la pieza.
Es un suspiro, un chispazo visual, sostenido en la magia del instante, la característica que define el conjunto de su obra, acompañado por la rotundidad simple de la claridad o el objeto intenso contenido en la composición.
Carmen Laffón sentó una poderosa huella de calidad artística en la Pintura contemporánea.














domingo, 20 de septiembre de 2026

J.FERNÁNDEZ PÉREZ PRESENTA SU OBRA EN ESPACIO DE ARTE SANTIAGO COLLADO

 
FRAGMENTOS DE LUZ


Autor: José Fernández Pérez. Título: Fragmentos de luz. Lugar: Espacio de Arte Santiago Collado.

Inicia el Espacio de Arte Santiago Collado su nueva temporada expositiva, con la obra de José Fernández Pérez (Sevilla, 1942). Impone la muestra de este pintor una gran intensidad vital en la Sala, fuerza presente desprendida en sus cuadros, rumor poderoso de la energía natural que nos acoge, que avisa de su poder, y la belleza que su presencia vibrante suscita.
El agua está siempre presente en su trabajo plástico, salvo algunas piezas sueltas, comunicando vibración cromática, expansión en la mirada, libertad visual, que quiere librarse de las ataduras de la vida cotidiana, aquella que transcurre en el medio urbano, dictando el ritmo de las horas. El pintor desata la visión de la realidad circundante, explorando el medio natural en su estado puro; también fija su atención plástica en las huellas del pasado, en los caños y fuentes, ritmo cadencioso que ajustaba la existencia de las personas, recuerdo de un mundo en el que la actividad humana transcurría acorde con su entorno. En otras piezas incorpora la rotundidad de edificios históricos, su permanencia en el tiempo, las impregnaciones de moradores antiguos, símbolo del paso fugaz de la vida, siendo la Alhambra signo que avisa del lugar rememorado.
Hay composiciones en las que quiere romper la imagen, centrándose en la energía contenida en la escena plasmada, según la impronta tonal depositada en ellas. Es como un choque surgido al contemplar la escena, destrucción de las formas para emerger la fuerza contenida en el agua, la dispersión del espectro luminoso, abriéndose en su abanico de colores, consiguiendo transmitir flujo estridente que rompe la monotonía del pensamiento, avisando sobre el cambio constante que nos sustenta, del tiempo roto cada instante.
Domina el lenguaje del color el artista, expresando en su obra su visión de la existencia basada en el cambio permanente, sobre la huella del recuerdo, reflejado en sus fuentes o monumentos históricos, estando presente de forma frecuente el paisaje alhambreño.
La obra de José Fernández Pérez constituye un ejercicio vital plasmado en el color, sostenido sobre una excelente base conceptual.






jueves, 17 de septiembre de 2026

EXPOSICIÓN DE WOUTER STIPS EN LA GALERÍA ORFILA

 

WOUTER STIPS


Autor: Wouter Stips. Lugar: Galería Orfila (c/ de Orfila, 3, Chamberí, Madrid) Fecha: Hasta el 3 de octubre.

La estética del arte posmoderno es reflejada en la obra de Wouter Stips (Wassenaar, Países Bajos, 1944), por su ligereza creativa, despreocupación alegre en su representación, ingenio sencillo del producto surgido del azar, como gesto del momento decantado de la creación imprevista, nacida del subconsciente lúdico.
Ofrece este artista un trabajo plástico nacido del inconsciente compositivo, que concluye en piezas de alegre visualización, fantasía rememorada al presentar signos de la infancia, puerta abierta hacia el mundo mágico, feliz, optimista, alegre porque sí.
Wouter Stips es un artista de original ingenio creativo, cuya obra, sea pintura o escultura, suscita un placer visual al ser contemplada, efecto instantáneo, senda hacia campos imaginarios, sin fondo reflexivo oculto, sólo su impronta y presencia, voz cromática que quiere compartir travesuras estéticas sin sentido, pero que conecta con el gusto del espectador. Esa es su fuerza y esencia. Poseen sus esculturas, realizadas en cristal de Murano, una significativa huella de calidad técnica, quizá son piezas artísticas superiores a sus pinturas, utilizadas como soporte en el cual aplica un desbordante colorido, amable, suave, casi sedoso. Es el color, en fin, el protagonista de toda la propuesta de Wouter Stips, pues lo utiliza como vínculo expresivo de una realidad sometida a la emoción del placer, vía de escape de los asuntos grises que aplastan la realidad cotidiana. Su obra es original, desenvuelta, ajena a complicaciones intelectuales, sólo ella y su efecto optimista, ahí está su mérito contenido en sí misma.












sábado, 12 de septiembre de 2026

ELENA GOÑI EXPONE EN LA GALERÍA FERNÁNDEZ BRASO

 
FLUJO SERENO DE LAS HORAS


Elena Goñi (Pamplona, 1968) nos propone una pintura plana, descansada en la macha cromática inteligente, la cual muestra una realidad extraída de la mirada racional, evanescente, pero de intensa impregnación en la retina, que traslada la escena a los campos de la recreación de historias imaginadas. Es la mancha quien dirige el ritmo de la acción, impresión sensitiva que marca el relato. Son escenas azarosas, caprichosas, en la que la pintora va depositando imágenes que giran en torno a la existencia cotidiana, sucesos, conocidos, temores, conjuntando todo en un trabajo plástico que se justifica en la expresión del color, mostrado en una combinación sencilla, clara y agradable, evasión luminosa que quiere fundir las formas, diluidas en los destellos desprendidos en un cromatismo ligero aplicado por la pintora.
Plasma la artista paisajes sumidos en la tranquilidad de las horas, adormecidas en la placidez de la existencia, captada en la plenitud feliz, mas es expuesta sin grandes artificios, con serena parsimonia intrascendente, expresión acertada del momento percibido, pues el encuentro feliz surge de lo sencillo, en la intimidad del momento gozoso, que aparece porque sí, sometido a susurros. En otras piezas es el encuentro cotidiano quien domina la imagen contenida en la pieza, en sus momentos íntimos, que coincide con los instantes amables reflejados en su conjunto. Si no, representa a conocidos, en su cotidiana actividad.
Elena Goñi experimenta con la superficie cromática acotada, signo de la realidad trasplantada en flujo tonal que transmite estados emocionales, transcrito según una partitura suave, delicada, que transcurre apacible hacia los universos intangibles del inconsciente. Consigue la artista un trabajo plástico de gran habilidad expresiva, certera técnica y excelente calidad expositiva.
Con el título “Exposición” presenta su obra Elena Goñi en la Galería Fernández Braso (c/ Villanueva, 30, Madrid) hasta el 31 de octubre de 2026.


















viernes, 11 de septiembre de 2026

OBRA DE ANTONIO PEDRERO EN LA SALA DE EXPOSICIONES CASA DE VACAS, MADRID

 
ANTONIO PEDRERO. ANTOLÓGICA 1952-2026


Muestra rotundidad el pintor, siendo su obra una expresión latente portadora del espíritu de su tierra. En ella se refleja el carácter de sus gentes, el tiempo detenido en el laberinto del silencio, la anodina cotidianidad vivida con serena complacencia.
La obra de Antonio Pedrero Yéboles (Zamora, 1939) posee las características de un tipo de pintura figurativa desarrollada en la España de mitad de siglo XX, prosiguiendo con los tonos apagados, monótonos, ajados, espejo de un mundo terroso, reseco, descarnado, tal como es el duro paisaje zamorano. Esta rudeza es transmitida en toda su composición, mostrada en la geometría seca de sus paisajes urbanos, la soledad y abandono de sus plazas y calles, el silencio penetrante tras el cual se presiente miradas ocultas, tras visillos y ventanas. En sus figuras se observa la fuerza de su presencia, el volumen que sienta su peso en la escena, la existencia que circunda su rotundidad, sólo ellas en un mundo imperturbable, en estado de reposo, ensimismadas, abstraídas ajenas a sus acompañantes, soledad del ambiente que empapa el ánimo de las personas. Están en una postura extraída de la realidad, plasmada con un intenso academicismo, marcada su composición por una geometría rígida. Esto ayuda a comprender la estricta moral y costumbres intensamente arraigadas. Sin embargo hay piezas en la que el pintor quiere romper este encorsetamiento, mostrando signos expresivos en sus personajes, alegría y desenfado, aunque el orden compositivo manda en toda la obra.
Todas estas características descritas son las que dan peso a la obra de Antonio Pedrero, pues gracias a las impresiones que desprenden, ayudan a definir el mundo particular de sus tierras y ciudades, su estilo de vida, el carácter de un mundo rural ya desaparecido. Conjuga el espíritu de la tierra con la influencia ejercida por éste sobre sus moradores. Relata muy bien el paisaje y las gentes de una sociedad rural que aparentemente ha sido superada, mas en el fondo persiste en todos los rincones del paisaje. Esta impronta psicológica, asentada en un estilo plástico del pasado, es lo que hace destacar su obra, pues demuestra que cuando el ingenio es poderoso, puede con cualquier modo artístico expresar certeras descripciones, profundas y atractivas.
La exposición “Antonio Pedrero. Antológica 1952-2026” se puede visitar en el Centro Cultural Casa de Vacas (Paseo de Colombia. Parque de El Retiro. Madrid) hasta el 27 de septiembre de 2026.