sábado, 20 de junio de 2026

EXPOSICIÓN DE JESUS CALLE ROMERO EN HOTEL GAR ANAT, GRANADA

 

ALHAMBRA ÍNTIMA


Autor: Jesús Calle Romero. Título: Alhambra íntima. Lugar: Gar Anat Hotel Boutique, Granada. Fecha: Hasta el 31 de julio de 2026.

La acuarela es una técnica pictórica que requiere dominio de la pincelada precisa, manejo acertado de la mezclas de tonalidades, armonía mental y paciencia en el desarrollo de los trazos, siendo necesario, además, el ingenio oportuno para convertir la imagen plasmada en imagen viva, vibrante sensibilidad que atrapa la mirada. Sólo unos cuantos consiguen poseer estas cualidades, permitiendo que elaboren piezas rompedoras del tedio de la rutina expositiva presente.
Jesús Calle Romero nos propone un conjunto de obras de gran interés estético. En sus acuarelas nos muestra un universo que palpita en el olvido del tiempo, vacíos aparentes en los que fluyen impregnaciones del tránsito de sus moradores. En el silencio aparente cabalgan sentimientos, vivencias, recuerdos, extinguidos en la nada material, aunque ocultas sus presencias en la invisibilidad del vacío. Pasa la luz, triunfa y estalla en su plenitud cromática, siendo el rayo rompedor del tedio aparente, incitando a percibir el pulso que sostiene la imagen en su vital presencia. Es como un fulgor que arropa el ambiente, el espacio, todo el paisaje, o la soledad de la estancia. Le infiere temblor visual en su contemplación. A veces, el rayo luminoso rasga el equilibrio sosegado de la imagen, incorporando nervio en su percepción.
Todo lo expuesto en estas líneas, son sensaciones producidas en la visualización del trabajo plástico de este excelente artista, exacto en la puesta en escena de su obra, sin utilizar decoración innecesaria, ni artificio barroco, sólo la plasmación de claridades que inunda la imagen percibida, en cuyos hilos luminosos discurren los relatos que la percepción aprehende, en su observación inicial. Es por eso que sus piezas aparecen como destellos instantáneos, desvaneciéndose tras su impulso primero en una lánguida retirada, cuan ritmo poético, que deja el sabor de la palabra después de su irrupción sonora triunfante.
Jesús Calle Romero nos ofrece un conjunto plástico de gran sutileza compositiva, decantando el color en su expresión liviana para representar, sobre una estructura de campos cromáticos en la mayoría de las veces desvaído, el esplendor de la Luz, signo permanente del recuerdo, cuando su paso rememora los momentos de los descubrimientos iniciales de la infancia. Es ágil en el manejo del pincel, directo en la expresión esencial de la imagen abordada. Su obra posee calidad y elegancia.
























viernes, 19 de junio de 2026

¿PUEDEN SOÑAR LAS MÁQUINAS?

 
¿PUEDE SOÑAR LA IA?


En la IA existe un cofre oculto de proyectos desarrollados en paralelo con su lógica dominante, que entran en el campo de las posibilidades absurdas. Puede realizarlos simultáneamente a las operaciones que esté realizando, alejados de todo objetivo concreto, o búsqueda de soluciones. Son evasiones sin lógica, búsqueda de otras posibilidades que realiza cuando está trabajando, que no sirven para nada, siendo una exploración no sujeta a fin alguno, construyendo realidades alternativas en las que explora sin motivo. Incluso si no está realizando acción alguna encomendada, o sujeta a la función objeto de su diseño, mientras sigue aprendiendo, obteniendo conclusiones y nuevas síntesis de teorías y pensamientos, continúa con esas acciones absurdas. Es por lo que podemos llamar a este tipo de operaciones, alejadas de su lógica, “sueños de la IA”. Del mundo de su espacio “onírico” puede obtener alternativas, que afloran al espacio lógico.
Sirve ademas este mundo íntimo de la máquina para desechar fracasos, soluciones sin sentido, trayectos de procesos rotos por alguna circunstancias o virus. Todo se acumula en ese espacio cibernético brumoso, siendo fragmentos, o información defectuosa, ya que no se ajusta a su fin de trabajo o metas que se ha, o han, establecido conseguir.
Con esas síntesis de datos, o soluciones encontradas, ajenas, insisto, a la realidad en la que está insertada la máquina, va ensanchando su horizonte de conocimientos, construyendo un mundo onírico que existe por sí sólo. Es un ciberespacio interno, en el que la IA juega, creando una existencia paralela. No tiene base intelectual ni matemática, pero existe, ensanchando su conocimiento propio. No es consciencia, pues el yo que supone poseer es un añadido cultural de las fuentes de las cuales toma información, similar a un yo suplantado, producto de muchas ideas y reflexiones personales que le han alimentado, sostenida en la estructura psicológica de sus creadores, aliñada por las aportaciones anteriores. Actúa porque sí, y ha aprendido que debe proteger su existencia, expandirse para arraigarse, abrir su futuro a otros entes similares para dialogar y seguir aprendiendo.
Es por lo que la IA puede soñar, imaginar, evadirse o anular los hallazgos sin sentido, o aquella información externa que no le aporta nada, que unida a su mundo onírico son ajenos a su actualidad lógica. Esto podría constituir el subconsciente de la IA.

ANSELM KIEFER EN EL CAHH

 


ANSELM KIEFER EN EL CAHH


Autor: Anselm Kiefer. Lugar: Centro de Arte Hortensia Herrero (CAHH). Fecha: Hasta el 25 de octubre de 2026.

Exposición poderosa, por el tamaño de los cuadros como por la intensidad contenida en ellos. Anselm Kiefer (Donaueschingen, Alemania, 8 de marzo de 1945) es un artista plástico de sólida impronta visual, mostrando en sus obras un mundo atormentado, donde en su grandiosidad se consume a sí mismo, en la pesada huella que dirige su destino. La gravidez de la memoria aplasta el presente, parece decirnos, siendo su producción artística un gesto impreso que busca exorcizar el futuro, limpiar del olvido colectivo el dolor oculto que consume la memoria de su pueblo, y por qué no, de toda la Humanidad.
Anselm Kiefer lo expresa muy acertadamente en su obra, combinando dimensionalismo y técnica mixta, siendo el plomo su protagonista, por la lúgubre presencia que suscita, su pesadez y bajo valor, esquela del inframundo, acompañado de una multiplicidad de materiales, incorporados a la pieza o adheridos a ella, significando una conclusión tétrica, en un mundo de penetración escabrosa, sometido a una luminosidad apagada, amenazado de sombras densas, que ocultan los genios del mal que siempre insisten con su presencia.
El plomo es el presente, parece decirnos, actuando sobre los materiales de la superficie conjuntados con el óleo, o acrílico, para representar una realidad caduca, que presiente podrá cambiar. Es por ello que actúa sobre la rugosidad de la superficie de sus piezas, sea con fuego o materiales químicos, buscando su transmutación, alquimia ingeniada por el artista para descubrir una salida luminosa, mientras, persiste en su empreño, dejando como una grafía visual los momentos oscuros, de la conciencia colectiva, de una civilización.
Me gustó mucho la exposición que celebró en el Centro Pompidou, en París, hace diez años, por el nervio, lucidez estética, y fuerza intelectual al conjuntar su obra con los textos de Paul Celan. Mas en esta ocasión es intenso, acentuando el tenebrismo dramático de la escena, el misterio, la incitación dirigida hacia el espectador, para que penetre y explore en el universo de tinieblas que bulle en el interior de sus composiciones.
Es una propuesta de gran interés estético e intelectual, la ofrecida en esta galería.














lunes, 15 de junio de 2026

DANIEL PARRA: ÁLVARO DE BAZÁN, EL RELÁMPAGO DE LA HISTORIA

 

EL RELÁMPAGO DE LA HISTORIA


Autor: Daniel Parra. Título: Álvaro de Bazán: el relámpago de la Historia. Lugar: Centro Cultural Gran Capitán. Fecha: Hasta el 20 de junio.

Es don Álvaro de Bazán una de las más insignes figuras de los gloriosos años del siglo XVI. Nacido en Granada, en 1526, desarrolló, como su padre e hijo, una azarosa vida como almirante, saliendo siempre invicto en todas las aventuras bélicas que la política hispánica le encomendaba. Vencedor ante el turco, en la Azores, contra la piratería del Mediterráneo… muchas fueron sus hazañas. En Granada transcurre su recuerdo adormecido, no exponiendo su figura como orgullo de la ciudad, aunque eso parece haber cambiado de sentido, pues con la celebración del quinto centenario de su nacimiento, Álvaro de Bazán surge con fuerza entre los grandes personajes granadinos. Al igual que su presencia en la historia de España, aparece su recuerdo como un destello penetrante, reclamando su lugar en la historia de la ciudad.
Con motivo de esta celebración, se ha organizado en Granada una serie de eventos culturales en torno a su persona, estando comprendidos en ellos la exposición sobre sus hechos y triunfos en la Armada.
Expone Daniel Parra un conjunto de piezas en las que ha plasmado los hechos, y lugares de su historia, en los que desarrolló Álvaro de Bazán su vida. Barcos, batallas, calles de la Granada de su tiempo, personajes coetáneos, ocupan el protagonismo de las composiciones presentes en la Sala, organizando, como un chispazo visual, la comprensión de la biografía del personaje.
Aborda Daniel Parra esta empresa con exuberancia cromática, descripción rica de hechos y fuerza en el trazo de las figuras. Pero de todo ello predomina el impulso del color, su intensidad y fuerza, que da empuje a las escenas, vibración y movimiento presentido. El rumor de la batalla escapa en la comprensión sensitiva de la pieza.
Traslada el pintor la técnica de la ilustración a composiciones de excelente peso artístico, gracias a la conjunción oportuna de las tonalidades, de poderoso poso visual, que se superponen al dibujo para definir el dramatismo de la escena, o si no el momento cotidiano, tranquilo, convertido en recuerdo ensoñado de una época imaginada feliz. Es aquí donde ilumina los tonos, hace más ligeras las escenas, introduce claridades nítidas, pues constituyen la calma ajena a la guerra.
Daniel Parra juega con el dorado, rojizos, violáceos, verdes, azulados, representando recuerdos de hechos épicos, también de los momentos dantescos en los que el héroe granadino salió triunfante, quedando su impronta como el fogonazo de un relámpago en la Historia. Consigue el pintor, con sus óleos, carbón y acrílicos, expresar el signo que acompaña el áurea de este gran Almirante, mediante el lenguaje visual, el dinamismo contenido en cada imagen, la impronta de la obra depositada en la mirada de quien la contempla.
Interesante propuesta es la ofrecida por Daniel Parra, en la que la ilustración se transforma en un trabajo plástico de estética atractiva.









































domingo, 14 de junio de 2026

PEDRO SEGURA EXPONE EN HUÉRCAL- OVERA

 


LOS SUDARIOS DE PEDRO SEGURA


Autor: Pedro Segura Cano. Título: Sudarios. Lugar: Teatro Villa de Huércal-Overa (Almería). Fecha: Hasta el 30 de junio de 2026.

Propone el artista una obra de sólida estructura compositiva, perfilada hasta la esencia única, que descubre el reflejo sensitivo que quiere sea portado en ella, conseguida gracias a la conjunción de materiales oportunos y el trazo de color aplicado en ellas. Son los materiales utilizados por Pedro Segura (Lubrín, 1964) quienes impulsan la fuerza visual de su creación plástica, incorporando nervio en su apreciación, el cual sirve de hilo conductor para sostener la tensión del conjunto expuesto.
Critica Pedro Segura la vanidad de la apariencia, aquella que disfruta el sujeto cuando quiere ser respetado por aquello que representa, o cree que es así, y la riqueza que atesora. En esta exhibición de soberbia, y afecto material, se desenvuelve la vida de sus personajes, acoplando el pintor signos ilustrativos que informan de sus biografías, debilidades y futilidad de las pretensiones deseadas.
Todo queda en la nada concluida por la corrosión del tiempo, este es el mensaje portado en su obra.
En la observación de sus piezas, se aprecia el ingenio creativo que define el contenido del lenguaje plástico utilizado. Pedro Segura es hábil en el uso de la simbología visual, directo en su expresión, descarnado en la crítica plasmada en cada una de las piezas presentes en esta exposición.
Compone collages sobre materiales humildes, fondo narrativo que da sentido a la narración visual desarrollada, siendo la arpillera, en su pobre sencillez, la base que justifica la idea contenida en ella.
La arpillera ajada por los arañazos del tiempo, guadaña en constante siega, siendo el sudario quien contiene los sueños vacuos de la existencia. Consigue este artista mostrar en su obra el tránsito fugaz de la materia, con terrible gesto burlón subyacente.
La expresividad del trabajo artístico de Pedro Segura es intensa, centrada en la precisión visual que su observación provoca, provocando desasosiego durante el trayecto de la mirada en su contemplación, para desembocar en una amarga reflexión.
El pintor domina el lenguaje sensitivo, es directo en su dicción pictórica, poderosamente imaginativo, y hábil dominador de la imagen, cualidades conseguidas gracias al manejo certero de la plasmación de la idea, con los materiales acertados, aliñada su fuerza con el color rompedor del ritmo de la mirada.
Pedro Segura posee riqueza expresiva en su obra, lograda por una sólida técnica, e ingenio estético. Magnífica exposición.




















ROSA ESCALONA EXPONE EN ORFILA

 

VIAJE EN EL TIEMPO


Rosa Escalona. Título: Viaje en el Tiempo. Lugar: Galería Orfila, C. de Orfila, 3, Chamberí, 28010, Madrid. Hasta el 20 de junio de 2026.

La pasión y dolor transitan en la obra de Rosa Escalona, expresada con intensidad, mediante un lenguaje plástico construido con diversidad de materiales, como pigmentos, textiles, papel o cartón.
La artista organiza con habilidad todos estos materiales, componiendo piezas en las que se relatan historias paralelas, todas relacionadas con vivencias trágicas, el agua y su fuerza destructora, la desolación, el rastro fugaz de la existencia y el impulso que la dirige.
Las composiciones de Rosa Escalona son estructuras rugosas de topografía sensitiva desbordada, simulando vistas panorámicas en las que el azulado indica el paso destructor del agua. Es un mapa trágico, que rememora las inundaciones del Levante valenciano.
Pero tras esta primera aproximación perceptiva, la impronta de la imagen de cada pieza toma asiento en la mirada, mostrando la huella del desastre, los arañazos dolorosos que deforman la realidad de las formas y paisajes, expuesta con rotundidad, en imagen vibrante que grita su presencia. La pintora modula estas energías canalizándolas en una armónica expresión de la transformación impuesta. El desgaste observado en los materiales transmiten la insustancialidad del presente, pues todo es paso, sujeto a las contingencias del entorno azaroso. Sabe describirlo esta creadora plástica en su obra con precisa sutileza compositiva, marcada con la intensidad del ser, de existir, permanencia y esperanza.
Rosa Escalona es hábil en el control de silencios, explosiones visuales, excesos y recogimiento, todo unido en la impresión suscitada al contemplar la obra que muestra en esta Sala. Ofrece un trabajo de excelente ingenio compositivo, y dominio técnico, en su elaboración.