SIETE PENSAMIENTOS
El pensamiento posee diferentes
niveles, estructurados como una muñeca rusa, los cuales están
interrelacionados, actuando de forma automática, dando respuesta a
la comprensión de la realidad pensada, considerada como veraz.
Su primer nivel lo constituye el
pensamiento descriptivo, que percibe, sopesa, mide y delimita, la
imagen captada. Aquella reflejo del objeto real, definida de acuerdo
a la calidad de información poseída.
No existe reposo para esta percepción
inmediata, pues pasa al pensamiento comprensivo, o lógico, basado en
una memoria rutinaria. Hay quien si no comprende la imagen la obvian,
la hace invisible, pero la mayoría de las veces se traslada al nivel
del pensamiento experiencial, o sensitivo, en el cual se acumulan
imágenes, sensaciones, o emociones de la existencia. Es la persona
atenta quien así procede, analizando la información recibida,
procesándola en busca de analogías, antagonismos o similitudes, que
asignan un significado, si no encuentra respuesta alguna ignora el
estímulo externo recibido.
Una persona consciente no se conforma
con este fracaso, y pasa la percepción, aún no comprendida, al
fondo oscuro del subconsciente, aparte de contrastarla con su
principios morales. Este tipo de pensamiento lo llamo pensamiento
reflexivo, que ahonda en sus fondos acumulados de sensaciones,
imágenes y recuerdos, apoyándose a la vez en el puente del
inconsciente para conectar con las visualizaciones anuladas,
conformando con todo un sentido. Ahí se acaba el proceso de
interpretación perceptiva de una persona común. Pero si se trata de
un individuo que practica la meditación, pensamiento meditativo,
ahonda en el subconsciente colectivo, compuesto de mitos universales,
que dan un sentido especial a lo indescifrable. Todo se asimila y
responde. Enriquece su consciencia, comunicándolo a los demás. Es
el sabio quien así actúa.
Pero existen dos niveles más
profundos, reservados a seres especiales, los cuales ayudan a
comprender la realidad auténtica. Hablo del nivel taumatúrgico, o
pensamiento mágico, cuando el chamán, brujo o mago, penetra en las
sombras de la consciencia, sumiéndose en el caos y azar, todo
aparece descompuesto en sus partes, recombinándose en diversidad de
significados, la materia muestra su aspecto sensitivo, viendo genios
en ello.
Sólo los elegidos llegan al nivel
último, el pensamiento místico, reservado para los profetas o
santos, cuando se siente el paso del halo del Ser Trascendente.















































