viernes, 6 de noviembre de 2026

COLORCENTRISMO III, EXPOSICIÓN DE M.A. ELICES

 

COLORCENTRISMO


Miguel Ángel Elices (Valladolid, 1950) ofrece un trabajo de estructura racional, directo, rotundo, de efecto estático en la mirada, pues en las piezas que propone, en esta exposición, descansa un remanso de color, depositado en superficies de contornos geométricos, en los que se ordena sus intensidades y gamas, en cuya organización se refleja un desarrollo armónico de superposiciones y declinaciones tonales, concluyendo en un efecto relajante por la serenidad portada en sus composiciones.
En sus piezas podemos contemplar un flujo de radiaciones sentido, que deambula de forma modulada, acotada según las reglas de proporciones ajustadas por el artista, contenidas en longitudes y ángulos, ceñidas a un entorno rígido, opresivo, que somete con su tensión el influjo del color. Infiere fuerza, sosiego, atracción visual, acoplando el ritmo contemplativo a las fórmulas contenidas en sus óleos. Gracias a los colores incorporados a su obra, conecta con la fantasía del observador, llamando su atención, pues son aquellos tonos utilizados en el mundo cotidiano que nos envuelve, tanto en decoración como en publicidad. Es su magia inconsciente quien dirige toda la acción.
Quizá quede el resultado de esta obra un tanto frío, mas el pintor salva esta apariencia inicial, exponiendo puntos de fuga visuales, espacios sosegados que construyen una variedad de apreciaciones, de acuerdo a la circunstancia del estado anímico de quien los observa. Conecta con la mirada lógica, para subyugarla en los campos de otras posibilidades intangibles.
Se podrá contemplar esta exposición, de título Colorcentrismo III, en la galería Orfila ( C/ Orfila 3, Madrid), hasta el 21 de noviembre de 2026.
















jueves, 5 de noviembre de 2026

GUILLERMO PÉREZ VILLALTA EXPONE EN SALA PARÉS, BARCELONA

 


LOS ARTIFICIOS DEL INTELECTO


Autor: Guillermo Pérez Villalta. Título: Cuadros de compañía, 2025-2026. Sala Parés, Baecelona. Hasta el 14 de noviembre de 2026.

La nueva propuesta de Guillermo Pérez Villalta nos sigue adentrando en su universo onírico, lugar extraordinario en el que la fantasía rompe sus moldes, mostrando nuevos escenarios de imágenes imposibles, sólo reales en la imaginación.
Este pintor continúa con su impronta estética de raíz clásica, la cual se difumina en los nuevos escenarios plasmados en su obra. Permanecen en ella sus fondos evanescentes, infinitos, espacios irreales en los que el tiempo pierde su pulso, fluyendo una luminosidad indefinida, de tonalidades suaves, suspiros cromáticos que se depositan con levedad. Este efecto inducido en sus piezas, las convierten en composiciones carentes de peso visual, fluyendo en dimensiones etéreas. La huella personal del pintor siempre permanece en su producción plástica, mas el artista se libera de la formalidad de las estructuras que definen un escenario organizado, para centrarse en el detalle, describiendo estructuras alógicas, en las que conjuga caprichos de linealidad caprichosa con la rigidez oportuna de rectas y ángulos. Reina la fantasía en toda la simbología reflejada en su obra, introduciendo al espectador en el universo surrealista, en el que los sueños se liberan de las formas reales para construir un decorado imposible, en el cual encierra enigmas que descifrar, sean insinuaciones ofrecidas por el pintor, dejando que discurra libremente la imaginación del observador, o recurriendo a símbolos comunes.
Guillermo Pérez Villalta sigue ensanchando sus campos de investigación estética, deteniéndose en el símbolo, en la figura reveladora de los duendes que anidan en el subconsciente. No altera su trayectoria creativa, fiel a un estilo propio, pero no se detiene en sus hallazgos, sino que amplía su espacio de exploración plástica.










miércoles, 4 de noviembre de 2026

OTOÑO EN ANDALUCÍA

 


Obra de José Manuel de Hita


El otoño, aunque parece en estos días cálidos que no ha entrado, ha sentado su presencia, tomando fuerza según avanza el calendario. La luz irá perdiendo fulgor, la espesura de los días triunfales del estío, palideciendo, según avanza el calendario, el brillo exultante que inundó la retina, convirtiendo su abrazo en menos agobiante, aclarando sus pliegues, organizando un festival de tonos de peso suave, que según trascurran los días irá desvaneciendo, hasta extinguirse en su ocaso. Entonces la luz se hará tenue, y entre medias creará espacios acogedores, plenitud ligera y sedosa, donde el colorido intenso imprime su presencia, surgiendo de los umbrales de la oscuridad signos de fantasía, mas las sombras van imponiendo su dominio según la declinación solar dicta.
El Sur de España aparece como lugar de tranquila resistencia, guardando la luz, la alegría que su caricia provoca, sus mañanas tibias, impulso de optimismo, concluyendo en atardeceres sumidos en una explosión vital luminosa, rompiendo la claridad su monotonía cromática para deshacerse en sus tonos ocres y rojizos, fulgor intenso, apareciendo sin transición la noche, misteriosa, enmudecidos los grillos, roto el silencio por el ulular de las lechuzas. Cada vez más el frío sienta su fuerza, alterando las tormentas su paz, rompiendo el escenario apacible de la decadencia dorada, anunciando los meses del estado invernal, cuando el alma se recoge nostálgica en su intimidad.
Buen refugio es el Sur para vivir el otoño, disfrutar de sus destellos, del fulgor que consume el final del día, la templanza de la mañana, la modorra del mediodía, el dulzor de sus caldos, la nostalgia de su paisaje bajo un cielo azul profundo, o la levedad de sus tormentas. Los marrones y dorados se suceden en el paisaje, momentos templados, brillos evanescentes que danzan en la decadencia triunfal de las jornadas.
Esto es lo que vio R. M. Rilke en sus estancia en Andalucía, escribió “Señor, ya es tiempo. Grande ha sido el verano. Tiende tu sombra sobre los relojes de sol, y desata los vientos por el campo. Haz madurar las frutas más tardías, dales dos días más de sur, fuérzales a acabar, y echa el último dulzor al vino recio”. En el paisaje andaluz sumió su espíritu creativo en la danza rítmica de sus estrofas, fluyendo entre los riscos de los temores que el azar de la realidad propone, y la dulce caída hacia el futuro despreocupado, feliz abandono sobre el lecho luminoso otoñal.

EXPOSICIÓN DE BRUNO LÓPEZ EN SALA DE ARTE COLLADO, GRANADA

 

JUEGOS DE LIBRETA


Es una obra sugerente la mostrada por Bruno López (Granada 1987), atractiva, directa y de contemplación sosegada. Juega con la geometría y el color, sea depositado en los fondos o en la presencia de sus líneas. La tonalidad escogida, en el cromatismo presente en sus piezas, transmite placidez en la mirada, descanso sensitivo, que predispone a introducirse en los laberintos geométricos impresos en su obra. El artista, de bagaje expositivo ya adquirido, nos conduce a recorridos sin salida, accidentados por ángulos o círculos, salvando el entendimiento de la tediosa, y a veces dura, realidad cotidiana, para evadirse en la aventura visual propuesta en su obra.
Bruno López nos ofrece una producción expuesta como mandalas, estructura racional, que refleja la lógica que quiere imponerse en las cambiantes circunstancias de la existencia. Son composiciones de rigidez impresa inicial, que se atenúa gracias al color incorporado. Razón y fantasía son conjugados de esta manera, pues el orden de las trayectorias medidas y proporcionales, se viste de sueños inducidos por el cromatismo añadido en su obra. Consigue el pintor un trabajo plástico equilibrado, algo frío y de aspecto decorativo, elaborado con limpia delineación, salvado de esas impresiones por el toque personal de elegancia geométrica aportado.
En el Espacio de Arte Santiago Collado se podrá visitar esta exposición, de título “Juegos de Libreta”, hasta el 30 de noviembre de 2026.



















viernes, 30 de octubre de 2026

LOS ESPÍRITUS APARECIDOS SEGÚN LA FILOSOFÍA CHINA

 
CUATRO ESTADOS DEL ALMA




Según C. Jung, en su libro “La flor de Oro”, basado en el Libro de las Mutaciones, I Ching, el yo está compuesto de ánimus y ánima. El primero constituye la parte espiritual y el intelecto. El ánima está relacionada con la parte material, es la energía que la sostiene.
En la muerte el ánima se sume en la materialidad, para desaparecer, y el ánimus sale del cuerpo y asciende a otras realidades.
Cuando el yo está sometido a pasiones, ambiciones y deseos, el ánima prevalece y somete al ánimus, evitando que siga su camino, lo aprisiona. El yo está ligado a la realidad, aunque se mueve en un estado ilusorio. Vive en torno a los objetos y lugares que desea en demasía, como casas, objetos y tesoros propios, desarrollando su existencia ajeno al mundo real. Está inmerso en un dolor profundo por no ser real, y si se hace presente aparece como espectro o sombra. Cuando interactúa con los humanos es para absorberle su energía, necesaria para seguir existiendo, es cuando aparece como sombra. Si no lo hace se hundirá en la oscuridad permanente.
Hay ánimus que luchan por ascender, pero el ánima posee gran fuerza. Es una lucha interior, y necesitan las plegarias de los que sobreviven. Interaccionan con los humanos, son fantasmas. Actúan beneficamente o malignamente, de acuerdo al predominio de sus obras buenas o malas en su conducta anterior. Pueden ascender al cielo, pero no se desligan del mundo real, apareciendo para ayudar. Si están ligados al mal, persisten en los espacios de la oscuridad, saliendo de éste para actuar contra las personas. Se irán disolviendo poco a poco su presencia en el tiempo real si están en el cielo, dejando de interaccionar, y si están en el infierno permanecerán en su pérdida sin fin, doloridos por no disfrutar de sus ambiciones y vicios (en el Tao y budismo se considera que se reencarnarán con sus recuerdos primitivos)
Pero puede ocurrir que el ánimus predomine sobre el ánima. Aparecen como fuerza espiritual, genios que actúan sobre el ingenio humano. Sólo los sabios y santos se percatan de su presencia, para los antiguos eran los dioses o genios, para los creyentes ángeles. Son seres luminosos, que irradian energía. Al final de los tiempos desaparecerán para sumirse en el mundo espiritual pleno.
Si es el ánimus quien predomina, asciende al cielo. En el budismo se extingue en el vacío. En el taoísmo permanece su reflejo luminoso, su individualidad dentro del Todo. En las religiones monoteístas el yo permanece en comunión con el Creador.


R. SERRA Y SU EXPOSICIÓN EN LA GALERÍA LA CAJA NEGRA

 
EL NEGRO COMO PUERTA AL VACÍO


Richard Serra: Hitchcock. Lugar: Galería La Caja Negra (Avda. Pedro Díez 38, 3ºC, Madrid ). Fecha: Noviembre 2026.

La obra de Richard Serra (San Francisco, California, 2 de noviembre de 1938-Nueva York; 26 de marzo de 2024) posee una impronta propia, que genera atracción o rechazo, siempre suscita emociones. No deja indiferente al espectador, es decir comunica una idea que hace aflorar sentimientos. El interés suscitado, o aversión, es lo que da sentido a una obra de arte.
Presenta esta galería la obra última de este artista, que consta de dos series, “Hitchcock” (2024) y “Right Angle” (2019). En la primera trabaja este creador plástico el grabado de forma manual, utilizando pigmento negro, aceite de linaza y cera fundida, con sílice, aplicadas sobre papel. Es un proceso arduo, largo y sometido en parte al dictado de la suerte y también a la intención última del artista. En Right Angle traslada su obra de los años sesenta al formato bidimensional, obteniendo impresiones mediante la técnica de aguafuerte y barra de óleo, aplicadas sobre papel hecho a mano.
Obtiene obras de gran densidad superficial, evocadoras de profundas reflexiones, para aquel que conecta su atención con el trasunto que explica su significado. Es el negro su distintivo, entendido por Serra como propiedad de la materia, aflorando de su visualización múltiples sensaciones.
El negro comunica profundidad, infinitud, vacío y densidad, la luz se comprime en su interior. Me recuerda estas apreciaciones a la doctrina confuciana del tao, cuando habla de la dualidad armónica entre la nada y el todo, el vacío y la creación desbordante, sometidos a un vaivén equilibrado, origen de la construcción permanente desde el pensamiento, la potencia convertida en acción. Comunica el negro un espacio misterioso, en el cual se esconde una topografía incógnita, donde la mente desde su descarnada realidad crea mundos imaginarios, expresados en emociones, más que en figuras, que no existen, sólo el negro y su lucha con áreas, o entornos, de claridades. Es este negro profundo quien dirige la escena, crea el paisaje ilusorio, imágenes etéreas que comunican su presencia a cada espectador.
Este trabajo plástico constituye un estudio metafísico sobre la ausencia, punto de fuga del cual surgen ideas que llenan su vacío. Mas es necesario que el visitante comprenda el sustrato intelectual de esta propuesta artística.
La galería La Caja Negra sostiene una excelente trayectoria expositiva con esta muestra.











miércoles, 28 de octubre de 2026

ABRAHAM LACALLE SIEMPRE EXCELENTE

 
LA FRONTERA DE ABRAHAM LACALLE


El color se rompe en los paisajes de Abraham Lacalle (Almería, 1962), descompone la imagen para quedar como trazos o manchas en combinación con otras, siendo su conjunto ordenado huella de la impresión primera marcada en el recuerdo. Es el rastro cromático quien define la esencia del paisaje, comprendida por el observador, experiencia plasmada en el lienzo.
En la trayectoria plástica de este pintor, observo una progresiva evolución de las formas delimitadas hacia su absorción por el impulso del color, perdiendo definición precisa el paisaje, esfumándose el dibujo para quedar sujeto como base estructural de la composición. La mirada distante inicial, desde una perspectiva idealizada, e incluso inocente, se transforma en un escenario de intensa fuerza sensitiva, pasión tonal que grita en sus densidades cromáticas, tensión depositada en su repertorio de colores. Es una emoción visual contenida en cada pieza, que no desborda la mirada con su presencia, sino que aparece como choque ondulado cuan ola rítmica, que abate y descansa, manteniendo una armonía sincrónica, tal y como el artista la ha percibido en el instante de la evocación de la contemplación sentida. Este efecto en el ánimo del pintor es producido por la esencia que late en los bosques, campos y llanuras, donde plantas y árboles muestran su espeso esplendor, diseccionando la luz que los cubre para reflejarla vestida del tono ajustado, el cual se interrelaciona con el vecino, organizando un murmullo visual que sugiere la presencia del ánima que le da vida.
Abraham Lacalle relata todas estas impresiones en su propuesta plástica, escogiendo el colorido adecuado, preciso, para crear un texto visual desarrollado con lirismo. Este efecto consigue que su obra guste, posea una excelente calidad artística, soportada sobre un nivel técnico excelente, e ideas claras en la expresión de la imagen narrada.
Su exposición, titulada Frontera, podrá ser visitada en Veta Galería, c/ de Antoñita Jiménez, 31,43, Madrid, hasta el 13 de noviembre de 2026.










MARCELLO MAGNATO EXPONE EN ESPACIO OMNIA, GRANADA

 

EL COLOR DESNUDO


Autor: Marcello Magnato. Título: NAKED. Lugar: Espacio Omnia (Calle Pedro Antonio de Alarcón, 7, Granada) Fecha: Hasta el 31 de octubre de 2026.

Se expone en este esta Sala una obra de gran sugerencia visual, donde el cromatismo, en su desarrollo heterogéneo, ofrece espacios descompensados de intensidad tonal, en los que la mirada pierde su encaje lógico, para descubrir otras perspectivas negadas por el dibujo, velando su fantasía. Marcello Magnato explora las dimensiones del color, sus mezclas y soledades, siempre en densidades descompensadas, azarosas, encrespadas, cuan una superficie acuosa ondulada por la brisa presentida. Es un trabajo de hondo calado técnico, pues el pintor supera la imagen para adentrase en la mística del color, sus veladuras, excitaciones hirientes, o en el descanso de gamas plácidas.
En ese campo de cromatismo alterado, es el espectador quien descubre otras posibilidades, historias nuevas que sus vivencias y recuerdos crean. La habilidad en el dominio del colorido aplicado por el artista, y su huella matérica, logra crear el efecto envolvente constructor de relatos mágicos, pues la contemplación de sus piezas no induce ninguna sensación negativa, sino que lleva a un lirismo de mundos brumosos, estanques en los que la luz se dispersa en sus gamas varias, fulgurantes paisajes, todo nacido del fondo inconsciente del observador. Cada vez que son apreciadas se presenta un relato nuevo, sea por el estado emocional del espectador, la luz incidente del paso de las horas o su disposición, como también por la energía colgada entre las hebras del color, entrelazadas, discontinuas, bravas en su organización.
Marcello Magnato consigue elaborar un trabajo plástico rotundo, bien equilibrado en su totalidad, atractivo y de excelente factura compositiva.
















lunes, 26 de octubre de 2026

MANUEL BRU EXPONE EN MECA, ALMERÍA

 

IMAGEN VIBRANTE


Ofrece Manuel Bru (Elche, 1987) una obra fresca, directa, y de interesante concepto compositivo. Consta su propuesta de un conjunto de piezas elaboradas con materiales diversos, logrando concluir un trabajo plástico de acertada conclusión técnica. Infunde un nervio vibrante en su obra, el cual difumina la imagen, sometida a un vaivén intuido, dejando la impronta de su presencia cinética en el reflejo último percibido. Recoge esta obra dos fuentes de inspiración, opuestas entre sí, aunando el paisaje presumido inmutable, sometido al dominio solar, teñido del azul triunfante mediterráneo, y el cambio inducido por las fuerzas de la naturaleza, los temblores telúricos que con su energía rompe el curso tranquilo de las horas. Es el efecto de este fenómeno último quien incorpora ímpetu visual a toda su propuesta artística. Es la energía natural la protagonista en ésta, aquella que trastoca la realidad del paisaje, corrige los excesos humanos en la faz terrestre, se libera en el ambiente. El artista capta muy bien su esencia, la traduce en imagen y plasma en sus piezas. Al contemplarlas se turba la mirada, quien busca un asidero para fijar una referencia, y comprender el espacio pintado, mas se superpone el ruido plasmado en ellas, escapando del cuadro para conectar con la mirada del espectador, insuflando sensación de cambio, inestabilidad, mutabilidad permanente, vida enervante. Surge esta fuerza desde un plácido fondo que se agita desde su interior para producir la visualización aquí descrita.
Manuel Bru consigue construir una propuesta plástica de sólido concepto compositivo, expresado con rotundidad en su efecto, jugando con las contradicciones entre la claridad cromática aportada en su obra y su organización en ella. Materia y forma se conjugan para lograr presentar su ingenioso relato. Esta muestra posee gran interés estético, por el resultado obtenido, acompañado de una correcta calidad técnica.
Mantiene esta galería privada un excelente trayecto expositivo, difundiendo el arte de vanguardia desde esta parte de Andalucía, consiguiendo situarse como unos de los focos destacados de España, gracias al trabajo, y capacidad curatorial de Rosa Muñoz Bustamante y Fernando Barrionuevo.
Podrá visitarse esta exposición, titulada “ De una fuerza telúrica y una energía desatada ”, en la Sala MECA hasta el 5 de noviembre de 2026.