martes, 26 de mayo de 2026

PILAR ARAMENDI EXPONE "LATITUDES" EN LA GALERÍA ORFILA

 

LATITUDES


Autora: Pilar Aramendi. Título: Latitudes. Lugar: Galería Orfila (C. de Orfila,3, Chamberí, 28010 Madrid). Fecha: Hasta el 29 de mayo.

Poseen una suave frialdad las tonalidades aplicadas en la obra expuesta de Pilar Aramendi (Coruña, 1962) artista española afincada en Buenos Aires. Nos muestra un conjunto de piezas, en las que describe un relato de impresiones plasmadas con una simbología cromática. En sus paisajes, e interiores, la imagen pierde sentido en su apariencia real, introduciendo la pintora el efecto marcado en su encuentro, huella retenida en sus recuerdos, los cuales deposita como espacios de colores rotundos, en sus tonalidades frías y grávidas o aquellas serenas y ligeras.
En la contemplación de sus acuarelas, o monotipos, se percibe un ambiente silencioso, en la fugaz rememoración expresada en el papel. Conjunta armoniosamente la gama tonal utilizada, cuya apreciación no lleva a una topografía visual accidentada, sino a un desarrollo perceptivo de leves colinas y onduladas llanuras cromáticas. No significa que estructure sus piezas con una continuidad de colores, sino que éstos aparecen independientes, en el albor de la superficie de la pieza, marcando su impronta, llamando la atención de la mirada para expresar la singularidad del instante, conformando todas, en su engarce en la obra, una narración de momentos chispeantes unidas por el trasiego de su existencia.
Lo describe Pilar Aramendi con precisión y economía plástica, sólo con la mancha oportuna, libre y sugerente de formas comprendidas, acompañada por el color contenido en ellas, que explica el momento emotivo albergado al ser rememorado.
Esta pintora posee un estilo directo, el cual le dota de habilidad para expresar con rotundidad, y elegancia, la idea plástica que mueve su obra.
















lunes, 25 de mayo de 2026

EXPONE EL GRUPO PRISMART XII EN LA GALERÍA LISABEL

 


PRISMART XII, CUANDO LA PINTURA BUSCA SU ORIGEN


Grupo Prismart expone sus obras en la galería Lisabel, Calle Dr Fourquet, 17. Madrid. Inauguración 21 de mayo de 2026. Título: La rebelión del oficio.


Un grupo de artistas se unen para mostrar una obra de gran categoría plástica, desarrollada dentro de los parámetros del realismo pictórico, estilo difícil de trabajar por la perfección alcanzada por otros, cosa que en ellos no importa, pues la poseen, mas incorporan originalidad en sus piezas, lo cual les hace avanzar por caminos propios y de gran valor estético.
Este grupo esta formado por nica Osuna, Mar Esteban, Adolfo Merino, María Ángeles Mena, Juan José P. Ronquillo, Puppy, Lucas Guzmán, Pablo de Sobrón, Pedro García, Juan Layos, Llanos Part, José Luis Belderrain y Andrés Pérez.
Mónica Osuna propone una obra elaborada con técnica mixta, en la que aúna el fotomontaje con lápiz de acuarela, obteniendo piezas de gran sugerencia visual, incorpora la mirada hacia espacios etéreos, paisajes perdidos en la memoria, horizontes que preconizan mundos brillantes, en trance de ser pasado.
Plasma la faz en su frescura auténtica Mar Esteban, recogiendo en los rostros el carácter de sus personajes, jugando con el momento, los paisajes y luz, lo cual intensifica las huellas marcadas en ellos, unas veces profundas, en otras leves, mas el conjunto conforma excesos y debilidades de un futuro ansiado. Es precisa en su dibujo, exacta el el color plasmado.
Es Adolfo Manuel Merino un ingenioso artista de la impresión poética de la imagen, preciso en el dibujo, exacto en el color, inteligente en la organización de la escena, pues crea el ambiente del enigma, aquel en el que se induce al espectador a suponer, escrutar en el cuadro, evadirse en la mirada infinita del personaje.
María Ángeles Mena es una pintora de dilatada experiencia expositiva, la cual ha explorado el mundo de las formas, ha entrado en la variedad de las posibilidades cromáticas, marcando una impronta de suspiro lírico en todas sus composiciones.
La obra de Juan José P. Ronquillo, gran artista y dinamizador cultural, posee densidad visual, evanescencias temporales transmitidas a la mirada, surgiendo en sus piezas el impulso cromático descansado en ellas, donde en la gama utilizada se condensa las impresiones originadas en la contemplación de paisajes, personas o bodegones.
Impacta por la plasmación de la persona en su intensa biografía, la obra de Hortensia Martín, Puppy, la cual muestra un realismo profundo, con un hondo sentido psicológico.
Lucas Guzmán introduce silencios en su pintura, momentos tranquilos en los que la luz marca el ritmo de la mirada, en estancias olvidadas del tiempo, o situaciones perdidas en la rutina de los instantes perdidos.
Pablo de Sobrón domina las tonalidades exactas aplicadas en su obra, expresando una realidad mágica, profunda en su sentido cromático, que organiza un escenario evadido de la realidad común percibida. Es hábil en el uso del color, impregnando sus piezas de un halo especial que le infieren suavidad tonal percibida.
Intensa grafía visual es plasmada en su óleo por Pedro García, en la cual se observa una historia profunda de ausencias y necesidades, reflejada en los surcos de las arrugas, en la mirada perdida vuelta hacia sí misma, rumiando momentos agradables y penalidades pasadas. Dota el pintor de un aura especial en su pieza, soportada en un dibujo exacto, donde acompasa un color que comunica el efecto deseado.
Es certero Juan Layos en el realismo reflejado en su obra, incorporando aparte de la reproducción exacta de la figura, o paisaje, un halo de intriga a la mirada, por los enigmas que encierra los motivos contenidos en sus piezas.
Llanos Part desarrolla un dibujo de habilidad extraordinaria, configurando producciones de gran magia por la perfección alcanzada.
En la obra de Andrés Pérez se observa un colorido suave, que invita a la ensoñación, gesto estético que potencia el sinsentido de las formas corporales, encendiendo en el espectador la llama de la perpleja incógnita, que atrapa la atención de quien observa sus piezas.
Invita a la contemplación la obra de José Luis Belderrain, pues extrae de la realidad detalles que rompen la lógica visual, para transportarla a espacios imaginarios. Lo consigue por la habilidad de su trazo, que recoge el detalle invisible, elevándolo a punto de fuga hacia lo imposible. Posee un estilo sólido y fuerza sugerente en la mirada.
Los artistas presentes en este grupo muestran un trabajo plástico de gran calidad, mostrando un elevado dominio técnico, estando unidos por la habilidad del trazo, el manejo del color y elegancia desprendida en sus obras.


















GERARDO PITA EXPONE EN LA GALERÍA LEANDRO NAVARRO

 


MINAS DE RIOTINTO, DE GERARDO PITA


Autor: Gerardo Pita. Título: Minas de Riotinto. Lugar: Galería Leandro Navarro (c/ Amor de Dios, 1. 28014 · Madrid ). Fecha: Hasta el 3 de julio de 2026.

El realismo en la pintura supera en veracidad a la fotografía, pues mientras en la instantánea se refleja la imagen de forma externa, fría y perfecta, en la representación plástica aparece depositada como presencia sensitiva, con sus expresiones reales ligadas a un halo especial que le da ánima, atrapada en la pieza, nervio interno que le infiere fuerza, vibración palpada en la mirada, evocaciones intensas que trasladan lo observado hacia espacios alojados en la imaginación y el recuerdo.
Gerardo Pita (Madrid, 1950) atrapa la escena, convirtiéndola en campo de acción de la impresión sugerida por colores insinuantes, los cuales susurran su esencia, el carácter del lugar, la apreciación invocada en su conjunción cromática, que impulsa las formas hacia el encuentro irreal.
Transforma el pintor la imagen sin alterar la realidad de contornos y colores, sólo reproduciendo fielmente las tonalidades del entorno, las cuales guardan las rugosidades variables del azar que el instante de la contemplación sugiere.
Capta el artista el sentido de la mirada consciente, que aprehende el paisaje, lo escruta e interna en su bagaje experiencial, para ser devuelto con los signos que cada espectador aplica, según el efecto que en sus emociones y recuerdos origina.
Gerardo Pita posee esa cualidad, la de impregnar de alma la imagen plasmada en el cuadro, ebullición visual en su comprensión, aderezada por los silencios, y soledades, del tiempo inmutable que reposa en el paisaje, esa es la habilidad del pintor, en la impresión veraz de su contemplación posada en su obra.
Este creador plástico es un hábil dominador del tono preciso, que en la espesura del cromatismo empleado introduce el gesto oportuno, conectando con el pensamiento consciente de quien lo contempla.
Excelente trabajo el propuesto por Gerardo Pita en esta galería.















domingo, 24 de mayo de 2026

LA POESÍA METAFÍSICA DE PEDRO LÓPEZ ÁVILA

 

LA POESÍA METAFÍSICA DE PEDRO LÓPEZ ÁVILA




Es la poesía el mejor medio de expresar los sentimientos más profundos, transformando las palabras en emociones, que se pasean por todas las estancias del intelecto, explorando sus rincones luminosos, como aquellos sometidos a la umbría del olvido, resonando en el interior para ser expresada como reflexión, gozo o cántico de inquietudes o realidades.
Pedro López Ávila es un escritor, dinamizador cultural y poeta granadino, con un amplio bagaje de poemarios publicados. Su lírica posee una característica propia, pues más que la forma toma protagonismo el fondo sensitivo transportado en sus estrofas, con un profundo pensamiento metafísico. A través de sus palabras explora la conciencia humana, hundiéndose en el yo profundo, intimidad extrema alojada en el desván del intelecto.
Ofrece en esta ocasión “Morir no es irse a ningún sitio”, publicado por Editorial Nazarí. En esta reciente entrega, Pedro López Ávila describe las soledades y silencios de la vejez, el abandono y olvido, el propio y el de aquellos del entorno social. Soledad comprendida por el autor, que penetra en las sombras de la consciencia para asirse en los recuerdos, también en el diálogo con el entorno. Es ahí donde surge la angustia existencial, cuando la persona sólo vive del pasado, el presente es liviano ahora, costándole trabajo describir sus realidades, pues las palabras se han convertido en losas pesadas, difíciles de poner en movimiento, conjuntarlas, o acaso se encuentran en lo más oscuro del abismo de la memoria. Se desespera el poeta, pues sin la palabra significada el yo se difumina, no comprende, no se relaciona, sólo percibe un cúmulo de sensaciones que no saben expresarse así mismo.
La angustia vital del autor va disipándose, según van pasado las gélidas horas de la noche más profunda, en la cual los genios del pasado atormentan el presente, siendo el tiempo un doloroso roce sin sentido, destellos del pasado cuando se degustaba con fruición, mas ahora su paso es doloroso, anunciando la caída del último grano del reloj de arena.
Pasan los versos, pasan las horas de esta reflexión existencial, y el poeta intuye que la nada es imposible, pues presiente que hay un horizonte luminoso permanente, frescor eterno de la mañana, tranquilo instante que no se agota.
Pedro López Ávila desarrolla estas ideas en una estructura lírica sin pretensiones rítmicas, abandonado al vaivén de las palabras, las cuales con sus ecos emotivos van creando una musicalidad sensitiva que se sobrepone a las formas del verso. Esta es la cualidad que da fuerza, autenticidad y valor lírico a su obra.








sábado, 23 de mayo de 2026

EXPONE JOSÉ MIGUEL PALACIO EN EL MUSEO DE HISTORIA DE MADRID

 
NATURALEZA DE ASFALTO



Autor: José Miguel Palacio. Título: Naturaleza de asfalto. Madrid hiperrealista. Lugar: Museo de Historia de Madrid/Salas de exposiciones temporales (Calle Fuencarral, 78. Madrid) Fecha: Hasta el 24 de mayo de 2026.


La pintura del paisaje urbano es un tema recurrente en la Pintura. Desde la abstracción hasta el realismo más descarnado son contempladas avenidas, edificios, escenas callejeras o vistas aéreas. En estas obras los pintores imprimen su sensación ante el panorama que la ciudad ofrece, su ambiente, la energía que se atrapa del entorno, o puede que describan el caos, ruido, movimiento incesante, dinamismo que hace vibrar sus avenidas, como también la inanidad y asombro ante la grandiosidad arquitectónica percibida.
José Miguel Palacio nos ofrece un trabajo plástico en el que reúne muchas de las apreciaciones aquí descritas, abordando la plasmación de la villa madrileña desde una visión de inicio perceptivo fotográfico, que el pintor traslada hacia el espacio de la impresión primera retenida en la retina, que se transforma en dulce imagen cuando es descansada en la memoria.
Desarrolla este artista un dibujo de trazo recio, que sostiene el escenario con rotundidad, albergando un cromatismo denso, sin excesos, el cual transmite el clima, la tensión sentida ante el ambiente, las cualidades de la escena, el esplendor de reflejos y juegos luminosos, creando evocaciones de momentos extraordinarios, que evaden del lugar como chispazos de las zonas irreales de la existencia. La diferencia entre una instantánea y la pintura de un lugar, consiste en que esta última incorpora magia visual, fantasía, rompiendo la frialdad de la perfección real, para elevar la imagen plasmada a temblor contemplado, que discurre por el mundo ensoñado.
José Miguel Palacio es original, poderoso en su dicción plástica, dominador del lenguaje cromático aplicado en su obra, ofreciendo un conjunto de piezas de gran categoría artística.




























martes, 19 de mayo de 2026

LAS ARQUITECTURAS DE BEA SARRIAS

 


OJOS QUE NADA VEN


Autora: Bea Sarrias. Título: Ojos que nada ven, almas que nada esperan. Lugar: Galería Ansorena.( Alcalá 52, Madrid). Fecha: Hasta el 29 de mayo.


La pintura de Bea Sarrias está caracterizada por la poética de la luz, esplendor triunfante en los silenciosos espacios de geometría exacta, en la soledad del tiempo detenido. Esta es la idea principal que subyace en toda su propuesta, desarrollada en la puesta en escena de la tensión existente entre la razón y el caos vital de la Naturaleza, reflejo ésta última de la libertad de formas imprecisas, espacio difuso que encierra lugares misteriosos sometidos a la oscuridad de las sombras, contrapuesta a la protección arquitectónica del espacio íntimo, bañado en la luz poderosa, que arropa, ilumina y genera rincones acogedores, exultantes de su gozoso tacto, en un tiempo sereno. La pintora no rechaza lo opuesto, sino que admira la conjunción de la lógica pura con la feracidad vegetal, ambas pueden coexistir parece decirnos en los espacios arquitectónicos plasmados. Mas se decanta por el lado protector, aquel en el que la realidad es vista desde los lugares íntimos.
Fluye la mirada por estancias vacías, sometidas al ritmo vital de la luz, que se desliza por los recovecos de una geometría estricta, sin concesiones a la fantasía barroca, dejada ésta al capricho del entorno de bosques o arboledas.
Para expresar estas reflexiones se interna la pintora en los edificios de arquitectos de renombre, y calidad artística en sus construcciones. Principalmente en esta serie expuesta predomina el mejicano Luis Barragán, en cuyos espacios imprime precisión en su plasmación en las piezas. Le acompaña los proyectos de Lina Bo Bardi, Gio Ponti y Oscar Niemeyer. En estos últimos introduce una mayor densidad cromática, poder del entorno, vida en su interior.
El azul prevalece en muchas de sus composiciones, no como elemento principal, sino como corifeo acompañante de la acogedora gama cromática utilizada.
Posee interés sugerente la obra mostrada en esta Sala, evade a la par que hace reflexionar, gracias a la inteligencia plástica mostrada por Bea Sarrias.