sábado, 28 de febrero de 2026

DIANA LONDOÑO Y ELENA RUIZ EN LA GALERÍA SANTIAGO COLLADO

 
DIOSES Y TITANES


Elena Ruiz y Diana Londoño. Título: Línea, sombra y perspectiva. Lugar: Espacio de Arte Santiago Collado. Granada. Fecha: Hasta el 8 de marzo.

Dos pintoras aúnan su producción plástica para generar un diálogo estético en la Sala. Elena Ruiz y Diana Londoño muestran una obra de conclusión equilibrada, excelente calidad técnica, desde una mirada distinta, que coinciden en la importancia del ser humano y de la percepción artística.
Es Elena Ruiz una pintora de amplio dominio cromático, armonía en el diseño de sus composiciones, nervio actual en la mirada, pese al hondo sabor clásico de la obra mostrada. Domina el uso del color, la pose natural de sus personajes en la escena, conteniendo sus piezas gesto espontáneo detenido en el instante, perfección en las formas, y una sólida maestría en la plasmación realista de la imagen, expuesta con naturalidad, ingenio y destello actual. Explora los campos de la mitología, el lenguaje simbólico, configurando una obra asentada en una conclusión ajena a elementos innecesarios, sólo la imagen serena producto de la habilidad de la pintora, el cromatismo intenso sin excesos, ajustado a la idea central de la composición.
Al humanismo desbordante de la obra de Elena Ruiz opone, y conjunta, un trabajo plástico marcado por la racionalidad de la línea, Diana Londoño, artista de profundo impacto marcado en sus piezas. Propone un conjunto de dibujos de sobria calidad compositiva, donde rectas y ángulos construyen una realidad llevada a la crítica distópica, como también a la fantasía borgiana de laberintos y mundos imposibles. El racionalismo se enfrenta al humanismo desbordado; el frío futuro, donde las personas son invisibles, tensiona la mirada con el recuerdo de la tradición, posicionando al ser humano como centro de todo principio posible. La obra de Diana Londoño es directa, precisa, de alta intensidad conceptual, la cual alberga un universo singular, cuya primera impresión la define como expresión arquitectónica llevada a la escena artística, pero en su contemplación sumerge la mirada en entresijos imposibles, huecos inquietantes, travesías y escaleras, que inducen a la fantasía del contenido existente más allá de lo dibujado.
Ambas propuestas nos relatan la compleja realidad en la que se encuentra la sociedad actual, expuesta con inteligencia, calidad técnica y habilidad plástica.


Elena Ruiz


Diana Londoño

Diana Londoño

Elena Ruiz



Diana Londoño




Diana Londoño

Elena Ruiz

Elena Ruiz

Elena Ruiz

Diana Londoño


miércoles, 25 de febrero de 2026

TERESA RAMÓN EXPONE EN LA NEOMUDÉJAR, MADRID.

 


EL GENIO LIBERADO

Artículo publicado en Artitic.art



Autora: Teresa Ramón Jarné. Título: La dulzura que habita en la bestia dormida. Lugar: Museo La Neomudéjar, Madrid. Fecha: Hasta el 28 de abril.

Expone Teresa Ramón (LupiñénHuesca, 1945) una obra de potente impronta visual y sensitiva. Aparte del tamaño de sus piezas, influye en la mirada la intensidad cromática incorporada en su obra, sustentada en la esencia del arte clásico vanguardista de siglo XX, proyectado hacia la estética urbana del mural, reflejando en ella el mundo interior, crítico y personal, que anida en la artista.
Es el yo de la pintora quien se instala en esta producción plástica, comunicando su presencia en el mundo de la Pintura, su figura de mujer, mas se interna Teresa Ramón en las profundidades de la conciencia, en la compleja estructura que la conforma, el arquetipo de Jano que en todos habita, mostrando las dos caras que toda persona contiene, la social, amable y dulce, más aquella terrible, en la que de los abismos del inconsciente surge la fuerza del ser, egoísta, impetuosa, el yo primordial que quiere situarse para ser reconocido en su valía total.
Es su producción plástica un rico entramado de sinuosas líneas, rota su monotonía con punzantes geometrías marcadas con ímpetu, gestos inquietantes, soportado en un conjunto de colores oscuros, pesados, densos, apasionados, misteriosos o gélidos, conformando el lóbrego laberinto interior que todo ser humano oculta, tras su máscara amable.
Utiliza la artista este relato, para aplicarlo sobre el papel que la sociedad tradicional había impuesto a la figura femenina, en su cara amable, delicada, tras la cual subyace otro semblante más combativo, que quiere hacerse un hueco en el mundo masculino.
Denuncia la pintora los obstáculos encontrados por las mujeres en el mundo de la plástica, cosa que ya afortunadamente va difuminándose.
La propuesta de Teresa Ramón posee intensidad narrativa, desarrollada sobre un lenguaje cromático directo, de fuerte impacto emocional, que transmite de forma efectiva la idea que quiere expresar. Lo hace con acierto, con economía de elementos innecesarios, conectando con la mirada sensitiva de quien contempla su obra.
























martes, 24 de febrero de 2026

LUIS PALTRÉ Y SU LUZ EXPUESTA EN EL MUREC DE ALMERÍA

 
LA LUZ DEL PINTOR


Autor: Luis Paltré. Título: Luis Paltré. La realidad de lo tangible. Lugar: MuReC, Almería. Fecha: Hasta el 5 de marzo de 2026.

El pintor persigue la luz para sujetarla al lienzo. Para ello necesita el dibujo como soporte, expresando la impronta de la imagen que ha captado su atención estética.
Luis Paltré (Cabra, 1958) es un artista que describe su mundo sensitivo, a través de la representación real de los escenarios que arropan su existencia. No lo hace de forma subjetiva mediante la elaboración de piezas abstractas, ni tampoco refleja su entorno de forma exquisitamente pulcro, aislado en la fría fidelidad de las formas, o en la claridades tenues de una realidad cuasi fotográfica. En su obra la imagen aparece vestida de color, denso y atractivo, estimulante, espeso, el cual unas veces nos transmite plenitud cromática, como ola que irrumpe y anega la retina. Son estas piezas paisajes gozosos, entregados a la exaltación del color de poderoso porte, impresión permanente que no cesa su influjo.
Hay una pieza, en la que la tonalidad monocroma de la blanca nieve domina toda la escena del cuadro. Aparece un entorno silencioso, acurrucado en susurros ateridos, que se deslizan en la composición como leve balada tonal, que invita al refugio dentro de un mundo mágico, pues en él se percibe y espera el signo sensitivo de la transcendencia, presentida en lugares anodinos, solitarios, sólo presa del abandono y silencio. Recorre un nervio lírico la visualización de sus detalles, evocaciones suscitadas en la contemplación, elegancia por la sencillez armónica de las formas y fondos incorporados en el cuadro.
El artista no sólo contempla paisajes, sino que también acurruca su mirada en el interior del hogar, descansándola en rincones cotidianos, sobre objetos y muebles, siendo protagonista triunfante el color expresado en ellos. Posee un efecto que atrapa la mirada, haciéndola cómplice de su vida interior, en la que el poso del tono triunfante domina todo el proyecto, siendo seducida. Sabe el pintor, de esta manera, arrancar la secuencia del influjo cromático, trasladada al observador para enriquecer sus sentidos, incorporándolo a una vida de plenitudes y fastos.
En otras piezas se conforma Luis Paltré en la representación de objetos diversos, en los que la luz transita en su discurrir diario, quedando atrapado su resplandor en las piezas seleccionadas. Las claridades impregnan la superficie cristalinas de jarrones, vasos y jarritas, en cuya cristalina superficie juegan sus destellos.
La creación plástica de Luis Paltré posee solidez compositiva, luminosidad que trasciende el gesto del color percibido, para adentrarse en el éxtasis de la existencia.












domingo, 22 de febrero de 2026

MAR ARAGÓN Y MIGUEL TRILLO EXPONEN "LA MOVIDA" EN GRANADA

 

MOVIDA EN GRANADA


Miguel Trillo y Mar Aragón en la galería Ojos del Barroco. Título: La Movida.

Presenta esta galería una propuesta fresca, atractiva y bien estructurada expositivamente, pese al reducido espacio que la acoge.
Obras de Mar Aragón y Fernando Trillo se conjugan para recrear el ambiente, sentido y atmósfera, de La Movida madrileña de los ochenta.
Significó este movimiento una eclosión espontánea de libre percepción de la realidad, ajena al orden de modas impuesto, costumbres sociales arraigadas, signos culturales tradicionales. Surgió porque sí, en pequeños bares, cafeterías, discotecas, sótanos donde se producía arte, en todas sus acepciones, sin calificaciones estéticas definidas, ni planeadas, pues surgía del momento, alegre gesto plástico inesperado donde todo valía. El rumor luminoso de esta ola creativa trascendió su círculo anónimo, cuan vendaval que se convirtió en movimiento de moda, y pasado los años en periodo de mítica creación artística, asimilada al posmodernismo.
La imagen lo era todo en La Movida, por lo que su expresión visual era la fuerza a través de la cual se difundió, por lo que la fotografía fue su vehículo principal.
El malagueño Miguel Trillo, parte de esa fiesta, fue plasmando con su cámara fotográfica personas, sitios y eventos. Gracias a su mirada estética, supo captar el momento, la historia contada por la imagen de sus protagonistas, instantes festivos, el misterio de la noche, o la intensidad desafiante y desenfadada, en su mirada.
Convirtió sus instantáneas en piezas de arte, captada en el momento azaroso, el cual era presentido por el autor y transformado en testigo plástico de esos años. Gesto e ingenio en la fotografía se aúnan, y las convierte en piezas de arte visual.
Las fotografías de Miguel Trillo constituyen el motivo central en la que se asienta la exposición, desarrollada de forma excelente por Mar Aragón, pintora de sólida trayectoria compositiva, expresada de forma rotunda en la obra expuesta. Sus acuarelas, de grandes dimensiones, muestran el ambiente de La Movida, elaboradas de forma concisa, con economía de elementos en las piezas, sólo la figura precisa incorporada en la composición, describiendo el momento, lugares, personajes, con los que reconstruye ese mundo lúdico. Elimina la variedad cromática, utilizando gamas oscuras, pesadas y densas, en trazos amplios, logrando inundar su entorno con la impronta que la recorría.
No todo era brillo, es lo que nos dice la pintora, sino que basta cualquier lugar, por lóbrego que sea, para extraer sentido estético. Mar Aragón lo expresa muy bien en sus piezas, que recuerdan los murales grafiteros de los ochenta, ofreciendo un trabajo plástico de asentada calidad artística.


M.Trillo

M.Trillo

M.Trillo

M.Trillo


M.Aragón

M.Aragón

M.Aragón

M.Aragón

M.Trillo

M. Trillo

sábado, 21 de febrero de 2026

RECORDANDO A GRECO EN EL MUSEO NACIONAL CENTRO DE ARTE REINA SOFÍA

 

QUIERO SER ARTE


Autor: Alberto Greco. Título: Viva el arte vivo. Lugar: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Fecha: Hasta el 8 de junio de 2026.

Alberto Greco (Buenos Aires, 1931 - Barcelona, 1965) es un caso curioso de artista devorado por su propia creación plástica. Informal o burlón con la sociedad, y puede también con los intelectuales y críticos. Ambas explicaciones de su fugaz trayectoria estética se confunden, siendo al final la obra de arte quien disuelve a su autor, y aparece como gesto desafiante, marginal y esperpéntico. Alberto Greco se había dejado llevar por la propia corriente que impulsaba su arte, cuando se sublevó contra su creador para salir del cuadro y escapar para convivir en los bosques espesos de la irrealidad. Ambas existencias confluían en su mente, siendo su vida toda una acción plástica, con sus aciertos, desaciertos, ridículos, exploraciones y descubrimientos, mas el artista no deparaba en nada de eso, sino que poseído, por los genios de le estética, deambulaba como instrumento de su capricho compositivo. Lo efímero, la performance permanente, era el carril por donde paseaba, siendo algunas de sus ocurrencias signos de inspiración, para otros una representación personal, que quería ser arte diferente, original y destacado, que salvara del común conjunto de artistas a su autor. Fue como un rayo su presencia en el mundo de la expresión, y representación, visual, que aspiraba a ser arte, cosa que consiguió en muchos momentos, pero en otros era mera instalación evanescente.
Sugerente muestra presente en este Museo, que hará reflexionar sobre la angustia creativa que sume a muchos artistas.














miércoles, 18 de febrero de 2026

OBRA DE JUAN USLÉ EN EL MUSEO NACIONAL CENTRO DE ARTE REINA SOFÍA

 


COMPRENDER LA REALIDAD


Autor: Juan Uslé. Título: Ese barco en la montaña. Lugar: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Fecha: Hasta el 20 de abril de 2026.

La luz marca el ritmo de la mirada, es ella quien nos desvela nuestra realidad, aquella ligada a la percepción y emociones, surgidas del momento o del fondo de los recuerdos.
Juan Uslé (Santander, 1954) nos muestra en esta exposición un conjunto de piezas en la que recorre su creación plástica. Descansa toda ella sobre rememoraciones de la niñez, un barco varado en la costa, batido por un mar embravecido en un ambiente gris. El mar y cielo son sus acompañantes en su trayectoria vital y artística, siendo la luz el nervio que rasga la repetida monotonía de tonalidades azuladas, con marrones y rojizos como polizones, para inferir destellos del esplendor de la dimensión descubierta, que da sentido al momento vivido. Es por lo que este pintor persigue la ráfaga luminosa, buscando explicar su significado, deshaciéndose de la densidad abstracta de sus primeros años para centrarse en el pulso de color, aquella apariencia con la cual la luz simula variación, escondiendo su verdadera esencia. Este artista contempla su juego envolvente, queriendo fundirse con ella, mediante el acompasamiento de su ritmo perceptivo, del pulso sentido en su comunión con la obra iniciada, siendo atrapado por ella, mas la razón sienta su orden, impera a pesar de la rotura de su armonía por el subconsciente, que quiere aflorar para exponer su verdad. No obstante ya en algunas piezas se dejaba llevar por el ritmo azaroso de los caprichos lineales, figuras imposibles, sobre su eterno fondo azulino. Al final la linealidad gana peso, intensidad, presión interna entre las diferentes gamas cromáticas, para intentar comprender el latido de la claridad reveladora. Juan Uslé nos muestra un trabajo de intensa reflexión compositiva, dinámico y sugerente.