domingo, 6 de septiembre de 2026

EXPOSICIÓN "CONFLUENCIAS" EN LA GALERÍA LA ESCONDIDA, GRANADA

 
CONFLUENCIAS


Purificación Villafranca e Isabel González exponen su obra en la galería “La Escondida”, Granada, con el título “Confluencias”, hasta el 14 de septiembre de 2026.

Aúnan dos artistas sus obras para abordar el encuentro de la realidad y la razón, la comprensión del entorno desde una mirada equilibrada, serena, casi fría, en las que la fotografía acompaña la plasmación de la naturaleza íntima de la luz, abordando los pliegues que oculta, sus misterios y declinaciones.
Purificación Villafranca trabaja la estructura cromática luminosa, según una secuenciación ordenada, de acuerdo a claves caprichosas, que nos indica el flujo rítmico que sostiene su proyección, pulso acompasado según una modulación de altos y bajos acoplados a una intención vibrante, cuyo significado se traduce en el efecto que provoca en la mirada. Es una sinuosidad que dirige la intención de quien observa, trasmite emociones, sorpresas, destellos que atrapan su atención, armonía que resplandece en el triunfo de claridades, cuando definen las formas y el entorno. Su pintura es una azarosa sucesión cromática, paciente, sometida al rapto de la razón cuando la artista se interna en las entrañas de la luz.
Isabel González completa con sus fotografías estos efectos, los visualiza, en imágenes asépticas, extraídas del conjunto visual rutinario para exponerlas en su protagonismo puro. Aparecen rotundas, pese a su sencillez, en las que recogen el orden estructural arquitectónico que nos rodea, las diferentes inflexiones de las rectas, la variabilidad de ángulos presentes en edificios, signo del imperio racional que quiere transformar el medio natural que lo acoge, mas la creadora plástica no se entretiene en este detalle, sino que se centra en la comprensión visual del orden contenido en la radiación de haces luminosos, descansados en un azul profundo, inmensidad infinita, cuan espacio inabarcable, donde se puede mostrar la variabilidad de expresiones impresas que definen la caprichosa melodía tonal luminosa.
Ambas artistas confluyen en una misma descripción de la esencia presentida que el resplandor oculta.








sábado, 5 de septiembre de 2026

CARLOS TÁRDEZ EXPONE EN LA GALERÍA BEA VILLAMARÍN, GIJÓN.

 

DESTELLO FUGAZ DEL INSTANTE


Es la obra de Carlos Tárdez (Madrid, 1976) una experiencia plástica centrada en la exploración de la imagen impresa, en cuyo ejercicio indaga sobre la plasmación de la esencia que sostiene la realidad, aquella que guarda en sus luminosidades la porción de sustancia que fluye por el entorno tangible, diferente de la fotografía, frío reflejo de las claridades atrapadas por la técnica, visión plana, detenida en un instante congelado en el tiempo. Mientras, el artista muestra en sus piezas una imagen con vida propia, que en su detenida acción aparente, encierra un periodo infinito de múltiples historias que han de realizarse en su seno. Refleja el instante fugaz, el impulso que promete una nueva acción, incorporando al espectador en el desarrollo de la acción, que en su imaginación infiere continuidad al relato visual insinuado.
Capta el pintor figuras inmersas en su deambular cotidiano, intrascendente, envueltas en una atmósfera que las extrae de escenas fuera de todo contexto, albergadas en el recuerdo, proyectadas en el cuadro, aderezadas con signos imprevistos alejados de la lógica, sólo fantasía añadida por el pintor.
Caros Tardéz recrea la imagen pensada, depositada con hálito propio, lo cual le confiere autonomía en su existencia. Ese es el mérito que da fuerza a su obra, demostrando que la pintura supera la instantánea, pues induce imaginación, habilidad surgida del propio creador, ajena a toda ayuda técnica, energía vital impregnada en sus composiciones. Las piezas expuestas descubren destellos desprendidos en el curso cinético del tiempo, en su deambular sin fin, exprimidos de imágenes caprichosas, elegidas por el pintor por la idea surgida en su observación, la cual discurre hacia su liberación de la realidad.
Muestra este artista inteligencia artística en su obra, sólido estilo plástico y madurez creativa.
En la galería Bea Villamarín, (C/ San Antonio 5, Gijón) se presenta esta exposición, con el título “Imagen Latiente”, hasta el 19 de septiembre de 2026.






















EXPOSICIÓN DE ANTONIO BARAHONA EN SALA PARÉS, DE BARCELONA

 


INDEX BLAU


En la Sala Parés, Barcelona, se muestra la obra del sevillano Antonio Barahona (1984) con el título “Index Blau”, que permanecerá expuesta hasta el 10 de septiembre de 2026. Este pintor posee una dilatada carrera de éxitos y propuestas artísticas, estando ya en su madurez creativa, habiendo alcanzado sus objetivos en el mundo de la plástica. Sabe lo que quiere, ahonda en cada pieza hacia el estado de satisfacción plena, desazón que lo sigue estimulando en la búsqueda de la combinación cromática perfecta.
En la obra de Antonio Barahona se observa una conjunción de tonalidades desniveladas, inductoras de impulsos emocionales, trasladando su comprensión a momentos del pasado, plena nostalgia de recuerdos felices. Comunican intimidad, resguardo, silencio, tiempo pausado que transcurre en la serena contemplación de la estancia, frescor presentido, pasillos hacia espacios en los que se intuye la espera del encuentro amable, susurros permanentes insinuados, espacio detenido en la soledad. Y siempre la luz, no como elemento pesado, incordiante, cegador, sino como desbordamiento que anega de claridades el exterior del hogar, encuentro afortunado con su esplendor, que completa la experiencia jubilosa del espectador, unida en el relato propuesto en esta experiencia plástica. Intensidad y presión cromática destacan en la primera mirada. Impresión que se deshace al recorrer con placentera lentitud cada una de las piezas, aflorando variadas sensaciones que enriquecen esta experiencia de contemplación estética.
Antonio Barahona conjuga un cromatismo suave, ligero en su reflejo, con colores densos, azulados, que en otra combinación resultarían gélidos, oscuros, inquietantes, acompañados de verdes vitales, que gracias a su engarce, más los motivos incluidos en esta producción plástica, consigue transformarlos en elementos de placer visual junto a sus compañeros del espectro tonal. Se percibe, en la contemplación de las piezas expuestas, un rumor lírico que impregna el sentido de la mirada.
La luminosidad solar introducida en sus composiciones aparece fragmentada, no invasiva, enriqueciendo la estancia acogedora. Su distribución en las piezas induce un ambiente vibrante, chispeante, alegre, que potencia los efectos descritos.
Muy interesante muestra la presentada por Antonio Barahona, de asentada técnica y poderosa contemplación.