martes, 18 de octubre de 2016

SOBRE EL PREMIO PINTURA JOVEN DE GRANADA 2016


SIN NOVEDAD EN EL FRENTE

Obras ganadoras y seleccionadas en el Premio de Pintura Joven de Granada. Lugar: Centro de exposiciones Gran Capitán. Hasta el 23 de octubre.

Visité la exposición donde se mostraban las obras ganadoras, y seleccionadas, del Premio de Pintura Joven de Granada. Del conjunto pocas obras se salvan de la rutina creativa presente en la Sala, reflejando la mayoría de ellas conformismo creativo, algunas rancia figuración, otras escasa originalidad, y bastantes buena técnica pictórica pero vacías de chispa artística que las sitúe dentro de las tendencias actuales.
De las piezas veintisiete colgadas allí me han llamado la atención las tres ganadoras, más otras dos composiciones, y algún detalle suelto en otras.
Cristina Ramírez Bueno consiguió el primer premio por “Hasta aquí II”, trabajo surgido de la estela productiva de sus últimas propuestas. Su cuadro posee solidez estructural, fuerza, impacto visual y oficio asentado, ya era una joven promesa antes de este certamen.
El segundo premio, de Tomás González Justicia por “Ser perfecto”, posee frescura visual, limpieza expositiva, dinamismo, que atrae la mirada. Es una obra circular, directa, sin complicaciones estructurales, siendo la arquitectura de su trazado, y el cinetismo incorporado en él, responsable del ritmo adherido a su contemplación.
Eduardo Gómez Query consigue el tercer puesto por “Coordenadas subvertidas Granada” Este autor está ya consagrado en el mundo plástico, ofreciendo producciones de gran elegancia, devoradas por un vacío que se transforma en paisaje al comprender la obra. Domina el espacio del cuadro, la sutileza del cromatismo, la oportunidad de la figura situada en un lugar de la superficie acotada.
Pablo García Ávila es otro joven pintor con experiencia expositiva y buen hacer demostrado. Su acuarela “Trabajo en el puerto” consigue un accesit. Ésta contiene un intenso sabor de calidad, sabiendo imprimirle nervio a la imagen, que la salva de la reconstrucción de formas ya trabajadas. Abre la composición a modos propios de entender la realidad. Es lírico en su expresión pictórica, sin caer en la blandenguería. Sabe tratar el pincel al jugar con las tonalidades de su paleta, siempre veladas de una cortina grisácea. Posee un estilo propio, equilibrado y de conclusiones atrayentes. También se le ha otorgado otro accesit a Idelfonso Pérez Ortega, por “Autorretrato en Roma”.
Juan Manuel Campos Guisado me ha interesado por la obra luminosa que presenta, “Buscando en el bolsillo”. Transforma la rutina cotidiana en esplendorosa pieza de colorido intenso, que baña la escena, marcando el devenir de los instantes, pesados, perezosos, anodinos, intrascendentes… Describe el ambiente salvando la sencillez de la ilustración, la tradición trillada. Usa unas gamas brillantes, pero sin llegar al límite del resplandor, ahondando en el volumen del lienzo, para generar un cosmos cálido en la superficie de su creación plástica. Merecía estar entre los cinco artistas galardonados. Otros participantes, como Diego Martínez Jiménez, María Luisa Conde González, Joaquín Araujo Solar, David Contreras Martínez y Gema Diego Rodríguez, muestran detalles y soluciones interesantes. Salvando estas excepciones, la vida sigue igual.
 
 
Cristina Ramírez Bueno
 
 
 
 
Tomás González Justicia
 
 
 
 
Eduardo Gómez Query
 
 
 
 
Pablo García Ávila
 
 
 
 
Idelfonso Pérez Ortega
 
 

 
 
Juan Manuel Campos Guisado
 
 
 
 
María Luisa Conde González
 
 
 
Diego Mar´tínez Jiménez

 
Gema Diego Rodríguez

 
David Contreras Martínez
 
 
 
Joaquín Araujo Solar
 
 
 

miércoles, 12 de octubre de 2016

DIAS DE INVIERNO DE EDUARDO ROCA


SOL PÁLIDO DE INVIERNO

Autor: Eduardo Roca. Título: Días de invierno. Lugar: Galería Ceferino Navarro. Fecha: Hasta el 20 de octubre.

Sol pálido de invierno, desnudo de la expresión dorada estival, luz cristalina, diáfana, claridad tímida que se esparce por los rincones, venciendo las sombras. Esta es la primera impresión recibida por el espectador al visitar la exposición.
Eduardo Roca interpreta de forma singular el sentido de la luz invernal, reflejando su imagen en las piezas expuestas. En sus cuadros la luz fría es soportada por el paisaje de calles y edificios, elementos que modulan su transcurrir, requiebros, brillos y limitaciones. Los rayos solares se posan en ellos, dándole un leve resplandor, de sensación aséptica, inmaculado albor que calma el helor de sus paredes. El pintor organiza en sus obras un entramado urbano de intensa linealidad y surcos profundos, signo de inmutabilidad, que con la dureza supuesta de sus ángulos, traduce la crudeza del ambiente en las horas heladas. Su dibujo tiende hacia una esquematización de la escena, convirtiéndola en composiciones de potente geometrismo, que algunas veces induce a un sabor naif, sensación efímera relegada al olvido, gracias a la sobriedad, pulcritud, sencillez narrativa y habilidad del trazo, que denota la calidad plástica alcanzada por la mano del artista, quien con economía de elementos visuales configura piezas de excelente factura pictórica.
Esta instalación plástica consta mayoritariamente de piezas de pequeño formato, relatando la rutina anodina de los momentos luminosos de los días invernales, instantes silenciosos, recogidos, deseosos del tiempo donde el Sol derrame su calidez. Eduardo Roca reproduce la limpia luz de esa estación, imprimiéndole un tono lírico, suave y cadencioso, impregnando del sentido de la existencia cada imagen plasmada en sus cuadros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



lunes, 10 de octubre de 2016

BODY PAINT EN ARTEXPONTANEO


LO QUE SALIERE


Autores: Jesús Ortiz, Verónica Domínguez y Natalia Sujar. Título: Arte Naked. Lugar: Galería Artexpontáneo. Fecha: Hasta el 20 de octubre.


El cuerpo es el centro de actuación en esta representación plástica, el cuerpo como soporte, como entorno que define la finalidad de la propuesta, sobre el cual se depositan prendas, dibujos y coloridos, para generar una imagen sugestiva, diferenciadora, reflejo de la personalidad que se quiere proyectar. Los dibujos plasmados en su piel relatan historias y aspiraciones, las huellas de la vida, o en su caso potencian aquellos aspectos que se quiere sean impresos en la memoria, asociándolos al nombre de la persona. El color, por su parte, crea un espacio sensitivo en torno al personaje, siendo su lenguaje un potenciador de la fuerza de su influjo. Existen aderezos culturales que producen insinuaciones varia. Rigor, seriedad, sensualidad, abandono, pulcritud, viene informados por el atuendo.
Sea individualmente, o conjuntados, estos tres elementos construyen la personalidad proyectada por su portador.
En esta ocasión estas vías de expresión son utilizadas para organizar un discurso sobre el ser humano y su soledad desnuda, los complementos que ocultan la verdad, el arte como apariencia, soportado sobre el cuerpo de la persona.
La propuesta expuesta en la Sala parte de una idea estética hartamente desarrollada hace años, pero no por ello digna de ser reinterpretada, pues es abordada con frescura, inteligencia, fuerza y desparpajo expresivo. Los autores, Jesús Ortiz y Verónica Domínguez, parten de la acción anticonceptual previa, cuya obra en su desarrollo construye toda la idea encerrada en su composición. Surge ésta de la magia de la creación, del atrevimiento, de la realización de obras que se insertan muy bien en el campo conceptual de lo que “saliere” tan en práctica hoy día. De sus piezas surgen relatos frescos, de interesante peso intelectual, aunque ese no fuera su deseo original, pero esto ocurre cuando el ánima del artista discurre en el pensamiento del autor. Aparece porque sí, con brío, naturalidad, integrándose muy bien en las corrientes de la creación plástica actual. Trascienden Jesús Ortiz y Verónica Domínguez el espacio acotado del cuadro, imprimiendo su idea, en un dibujo correcto, con un colorido equilibrado y potente, de tonos industriales, presentados al gran público como muestra para atraer su participación. Es un trabajo fugaz, hecho para la ocasión, centrado en el disfrute visual del entorno de la persona-cuadro y su realización propia. Esta caducidad temporal es salvada por la fotografía de Natalia Sujar, que congela el instante para dejar grabados los destellos de la obra pasajera. Los tiempos cazados por la cámara fotográfica constituyen las piezas propuestas en esta muestra, que invitan al público a introducirse en el universo del hombre como soporte de una composición plástica asumida, e integrada, en su yo externo y social. La antiintelectualidad del planteamiento inicial de los autores convierte este producto artístico en una obra de lozana presencia, original en la reelaboración del estilo y con nervio vital artístico.
 



 
 

viernes, 7 de octubre de 2016

XAVIER MONSALVATJE EN LA EMPÍRICA


AGRIA ESENCIA DE MODERNIDAD

Autor: Xavier Monsalvatje. Título: Pandemic system. Lugar: La Empírica. Fecha: Hasta el 28 de octubre.

Es interesante la propuesta presentada en La Empírica, que llama la atención por la temática abordada y la profundidad del discurso desarrollado por el artista. Xavier Monsalvatje es un creador plástico levantino de amplia capacidad plástica, mostradas sus cualidades a través de la obra expuesta, preferentemente cerámica, más algún grabado y dibujo.
En la producción presente en la sala, se desprende una sensación visual inicial de estética rancia, de la modernidad de los años treinta del siglo pasado. Retoma como idea central los avances técnicos de aquella época, pasada por el tamiz de una crítica hacia la deshumanización del ser humano, su masificación y pérdida de personalidad individual. La fábrica y la técnica se constituyen en factores únicos que rigen la existencia. Recuerda muy bien la estética de los filmes de Chaplin y F.Lang, Tiempos Modernos y Metrópolis, transcrita en un lenguaje iconográfico, mediante la ilustración expresada con trazas de cómic. Este soporte contiene el cosmos de conceptos relatados por el artista a través de cada una de sus composiciones, cobrando especial fuerza la historia reflejada, que se repite en todas con reiteración, pero transcrita desde diferentes perspectivas, para resaltar algún detalle nuclear del tema central que justifica este conjunto plástico.
En cada pieza pulsa en su tensión la sensación de opresión, soledad de la persona, la pérdida de conciencia propia, la postración hacia la máquina, en una metrópolis agobiante, espesa, que anega el ánimo de esperanza. Son visualizaciones barrocas las dibujadas en sus cerámicas y dibujos, que llevan al observador a experimentar similar sensación. La estética de aquella época es interpretada con claridad, sirviendo el aviso portado en ella como confirmación de la realidad próxima en los tiempos actuales.
Xavier Monsalvatje trabaja la cerámica de forma aceptable, destacando cuando infiere el cromatismo en el barro cocido, consiguiendo un efecto cinético gracias a su lectura circular, siendo este efecto aún más potente en la observación del jarrón, auténtica secuenciación del todo continuo, sometido al ritmo de un tiempo cíclico, que potencia la impresión de una realidad cerrada y sin escapatoria.
El trabajo de Xavier Monsalvatje gana peso por la claridad y rotundidad de su dicción plástica, que nunca agota las múltiples sutilidades de su mensaje, proponiendo nuevas búsquedas y descubrimientos. Sin esta cualidad, sus elaboraciones serían meras reinterpretaciones del arte vanguardista clásico del siglo XX.
 
 
 

 

martes, 4 de octubre de 2016

VIRGINIA VERA EXPONE EN LA FUNDACIÓN EUROÁRABE


SUAVE SON DE AGUA

Autora: Virginia Vera. Título: Reflejos de la Alhambra. Lugar: Fundación Euroárabe. Fecha: Hasta el 14 de octubre.

Es una exposición surgida desde la pretensión de elaborar un trabajo veraz, sin alambiques innecesarios, que se explica en cada pieza mostrada, soportando un entramado visual y sensitivo que relata el concepto lírico de la autora, al explicar la realidad sentida.
Virginia Vera desarrolla una propuesta basada en una pincelada precisa, que se difumina en su expresión final para plasmarse como figuración rememorada, cargada de efectos adheridos por las emociones en el recuerdo. Es una pintura limpia que exalta los elementos insustanciales del entorno, la importancia de la sencillez de su presencia, sin la cual el instante evocado no sería igual, centrándose en el núcleo básico que da sentido a la imagen.
Recorre con su obra los motivos nazaríes de la Alhambra y sus alrededores, cobrando especial importancia las fuentes, en su simplicidad que las hace invisibles, anodinas y permanentes, pasadas fugazmente por la mirada, pero que imprimen su huella en el recuerdo a través del murmullo del agua que fluye. La impresión de este sonido, tenue, intrascendente, melodioso y relajante, va tomando asiento en la compresión de la obra, abarcando el cuadro en su significado, siendo la fuente evocadora de su sonido, el color quien traduce el ritmo del borboteo, y la impresión de las líneas asocia la fuerza del efecto en la memoria. La pintora rehace toda la escena para expresarla en sus composiciones, trascribiendo el contenido de la imagen en un cromatismo ordenado, tranquilo, con sus zonas ligeras y otras pesadas, dotando al conjunto de armonía sencilla y elegante, que no pretende ser otra cosa que pintura, sin ningún complejo por el estilo abordado. Realiza su oficio con soltura, profesionalidad y claridad de ideas, consiguiendo despertar el interés del público, en una partitura cromática nítida, que transcurre delicada para incorporar al espectador en el instante atrapado en el cuadro. Virginia Vera utiliza las formas figurativas como pretexto para expresar la emoción del instante, convertido en ensoñación.
 
 
 

 

 

 

 









domingo, 2 de octubre de 2016

CARMEN TISCHLER EN SANTIAGO COLLADO


EL SIGNO DE LA IMAGEN
 
Autora: Carmen Tischler. Título: Granada el luces mixtas. Lugar: Espacio de Arte Santiago Collado. Fecha: Hasta el 20 de octubre.
 
La impresión del recuerdo es descrita por Carmen Tischler en esta exposición. Juega la autora con las líneas y campos de color, unas veces depositado en planos continuos, con puntos de intensidad variables, y en otras se deshace su cuerpo en trayectorias volubles, cortadas, punteadas. La estructura de los cuadros de esta pintora está desarrollada a través de un entramado de líneas, unas veces fuertes, densas, sin contorno perfilado, variando en otras su textura para aparecer difuminadas, etéreas, configurando un volumen simulado, para establecer un entorno que genera las dimensiones en el cual se establece el motivo de su producción plástica.
En esas estructuras la pintora coloca las manchas cromáticas, como prendidas en la linealidad impresa en la pieza, generando aligeramiento visual, recuerdos vislumbrados, expresados en su fugacidad en cada obra. Se origina en alguna un barroquismo aparente, que se descompone al mirarla con detenimiento, quedando como poso en la memoria un entramado geométrico y el colorido soportado en éste.
Aborda Carmen Tischler las calles de Granada, sus rincones y plazas. Es un recorrido sensitivo, donde aparecen en sus producciones una narración visual, de formas que se deshacen hasta su esencia, dejando libre los significados sentidos que describen el alma del lugar. Es una pintura que quiere ser grafía emocional, aprehendida como una declamación rítmica breve, delicada y sutil, surgida como huella posterior tras su contemplación.
Presenta Carmen Tischler un conjunto de obras amplio, centrado en el signo que insufla fuerza a la imagen real, desarrollado como rememoración concisa de la escena vivida en la ciudad granadina, evocación que contiene una voz poética delicada, que salva de la obra amanerada gracias a una representación pulcra, y exacta, del discurso lírico pintado por la artista.

 

jueves, 22 de septiembre de 2016

MERCEDES LIROLA EXPONE EN ARRABAL&CÍA


EL TIEMPO ATRAPADO
Autora: Mercedes Lirola. Título: Antesala de una tormenta. Lugar: Galería Arrabal&Cía. Fecha: Hasta el 8 de octubre.

Mercedes Lirola congela el instante voluble, expresado en movimiento, en cada una de sus piezas cerámicas. La artista plasma la fugacidad del tiempo en su trabajo plástico, convirtiendo la artesanía cerámica en expresiones delicadas de la sutilidad de los momentos irrepetibles, que siempre son pasado. Es por lo que salva del olvido el gesto matérico sometido al signo temporal del movimiento, declamado como elemento extraído de su entorno para contener el pulso del instante, la acción contenida como potencia, sugerencia de lo que puede ser, ritmo cambiante que vibra en el entendimiento en su estado inmutable. Propone la acción presentida en el temblor de la materia, cuando está sometida al vaivén de las fuerzas y elementos.
La autora manipula el barro, tierra y agua, lo transforma con su ingenio y concluye como imagen del aire, de las ondas acuosas, de los destellos intangibles, solidificándolos, para elevarlos en sensación de vida, a viaje atemporal que induce a sensaciones líricas. Son sus composiciones relatos poéticos de la emoción de la vida, de la caricia del viento cálido del sur, de los estanques dorados silentes, cuya evidencia de estar conectado con la existencia se traduce en la levedad de los movimientos percibidos, como tenues ondas en el agua producida por el insecto, el roce de las manos o el abrazo de la brisa suave. Mercedes Lirola interpreta estas sensaciones y traduce en elaboraciones cerámicas de resplandor sensitivo, belleza efímera que atrapa para que vibre continuamente en la mirada, en una difícil empresa desarrollada a partir del barro cocido. Transforma la sustancia inerte en soplos de vida, reflejados como brillo sorpresivo que se imprime en la mirada como obra de arte. Es logrado por esta creadora plástica gracias al buen dominio de la técnica alfarera, y sobre todo a su ingenio y estado de gracia compositiva.
Mercedes Lirola prosigue ahondando en la naturaleza de la materia, destilando de la Naturaleza un poema visual radiante de belleza.