DÍAS SIN PÁJAROS
Autor: Perfecto Herrera. Título: Días
sin pájaros, editorial Olé libros.
A veces se encuentra uno con piezas
líricas construidas con exacta estructura sintáctica, donde la
palabra está perfectamente encajada en su preciso lugar, aportando
el sonido oportuno, acompasado, sosteniendo el sentido rítmico
incorporado por el autor. Es un ritmo acoplado al significado que la
estrofa infiere, creando el escenario adecuado, en el que el lector
se sumerge en el cosmos sensitivo que impregna el poema.
Perfecto
Herrera Ramos, Berja, 1956, es un poeta implicado en numerosos
eventos culturales de la ciudad de Almería. En su trayectoria
poética ha obtenido distintos galardones y reconocimientos,
apareciendo en varias antologías. Ha publicado los poemarios, “
Cuando pase el tiempo”, editorial Albores, “Luz vibrante en mar
que riela” de editorial Lampedusa, “Poemas Turineses, editado por
el Instituto de Estudios Almerienses, “ El sauz de los desvelos”,
ediciones Vitrubio, “Los esteros de las mareas”, de la editorial
Olé Libros, y “Días sin pájaros”, de la misma editorial, obra
sobre la cual se realiza esta reseña.
“Días
sin pájaros” es un libro que comienza con una honda tristeza
melancólica, donde el yo poético que dirige la voz de las
composiciones líricas, yace perdido en la oscuridad, en el vacío
del no ser, rememorando luces del pasado, sinsabores personales, el
peso del tiempo, la imagen del mar, su fuerza e inmensidad, que
aparece como símbolo de la eternidad, del tiempo cambiante pero
siempre presente, que no agota su existencia. Siente angustia el
poeta en la estancia tenebrosa alejada de la luz, busca la claridad,
mirar horizontes donde asir la mirada, nuevas metas donde anclar el
futuro. Mientras, transcurren sus versos por la tortuosa estancia,
sometida a las frías horas de la noche profunda, noche del alma,
avanzando su voz lírica a tientas, recordando la mañana florida, el
azul intenso del mar, el frescor de la brisa vivificante, la
presencia de la amada, mas al final percibe el punto luminoso
liberador, tomando fuerza y esperanza, hasta retornar a la
vivificante amanecida, cogido de la mano de su compañera, salvada el
alma del ocaso, caminando hacia el esplendor del mediodía.
Es
su pulso poético una composición de gran pureza en su significado,
perfilada por una nítida voz alejada de artificios lingüísticos
inútiles, centrado en la precisión del verbo profundo, que vibra en
la estructura del poema. Consigue así transmitir todas las
sensaciones aquí descritas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario