viernes, 11 de septiembre de 2026

OBRA DE ANTONIO PEDRERO EN LA SALA DE EXPOSICIONES CASA DE VACAS, MADRID

 
ANTONIO PEDRERO. ANTOLÓGICA 1952-2026


Muestra rotundidad el pintor, siendo su obra una expresión latente portadora del espíritu de su tierra. En ella se refleja el carácter de sus gentes, el tiempo detenido en el laberinto del silencio, la anodina cotidianidad vivida con serena complacencia.
La obra de Antonio Pedrero Yéboles (Zamora, 1939) posee las características de un tipo de pintura figurativa desarrollada en la España de mitad de siglo XX, prosiguiendo con los tonos apagados, monótonos, ajados, espejo de un mundo terroso, reseco, descarnado, tal como es el duro paisaje zamorano. Esta rudeza es transmitida en toda su composición, mostrada en la geometría seca de sus paisajes urbanos, la soledad y abandono de sus plazas y calles, el silencio penetrante tras el cual se presiente miradas ocultas, tras visillos y ventanas. En sus figuras se observa la fuerza de su presencia, el volumen que sienta su peso en la escena, la existencia que circunda su rotundidad, sólo ellas en un mundo imperturbable, en estado de reposo, ensimismadas, abstraídas ajenas a sus acompañantes, soledad del ambiente que empapa el ánimo de las personas. Están en una postura extraída de la realidad, plasmada con un intenso academicismo, marcada su composición por una geometría rígida. Esto ayuda a comprender la estricta moral y costumbres intensamente arraigadas. Sin embargo hay piezas en la que el pintor quiere romper este encorsetamiento, mostrando signos expresivos en sus personajes, alegría y desenfado, aunque el orden compositivo manda en toda la obra.
Todas estas características descritas son las que dan peso a la obra de Antonio Pedrero, pues gracias a las impresiones que desprenden, ayudan a definir el mundo particular de sus tierras y ciudades, su estilo de vida, el carácter de un mundo rural ya desaparecido. Conjuga el espíritu de la tierra con la influencia ejercida por éste sobre sus moradores. Relata muy bien el paisaje y las gentes de una sociedad rural que aparentemente ha sido superada, mas en el fondo persiste en todos los rincones del paisaje. Esta impronta psicológica, asentada en un estilo plástico del pasado, es lo que hace destacar su obra, pues demuestra que cuando el ingenio es poderoso, puede con cualquier modo artístico expresar certeras descripciones, profundas y atractivas.
La exposición “Antonio Pedrero. Antológica 1952-2026” se puede visitar en el Centro Cultural Casa de Vacas (Paseo de Colombia. Parque de El Retiro. Madrid) hasta el 27 de septiembre de 2026.










No hay comentarios:

Publicar un comentario