lunes, 1 de junio de 2020

OYAGÜEZ EN LA GALERÍA ANSORENA

SUEÑOS DE LA VIDA

Autor: Guillermo Oyagüez Montero. Título: Un viaje de 50 años. Lugar: Galería Ansorena, Madrid. Fecha: Hasta el 17 de julio.
 
Las galerías vuelven a retomar sus actividades, iluminando el áspero presente en el cual estamos inmersos, ayudándonos a olvidar el gris escenario de nuestra realidad actual. Hundámonos en su fantasía, en las vías de escape que nos proporcionan las obras que proponen en su espacios, eligiendo siempre esa aventura porque previamente hemos considerado la valía del material plástico que nos ofrecen.
La obra de Guillermo Oyagüez Montero es oportuna, por la sobriedad de su estética, la nostalgia que resplandece en su visualización, y el mundo de ensueños que presenta, el cual es un guión oculto que promete romper el tedio del universo pintado, para adentrarnos en una dimensión de sensaciones brillantes, alimentadas por los recuerdos que recorren nuestra memoria.
Este artista presenta una obra sólida, entroncada en el realismo americano, aliñada con tintes poéticos, soportada en un ritmo tranquilo de momentos sucesivos, evocaciones varias que traducen la importancia del cambio, la soledad del trayecto, oportuna idea para ilustrar la senda de la vida, las impregnaciones del paisaje que entonan las alegrías compartidas, observadas desde el aislamiento del individuo en su aventura de la existencia. En las piezas expuestas se reflejan variedad de imágenes, mezclas de recuerdos, soledades, fantasías visuales y trayecto de búsqueda sin rumbo, no hay escapatoria, parece decirnos. Estas ideas son plasmadas. en la obra de G. Oyagüez Montero, con sensibilidad pictórica, melancolía en la exposición de temas, expresados en un lenguaje que traduce pasión intimista, ensimismada en la pérdida del tiempo pasado, y sin embargo tesoro guardado en los recuerdos. Así es el trabajo expuesto por este pintor. Su dibujo es reposado, limpio, saturado por un cromatismo grávido de tonos calcinados, expuesto en tercera persona, marcado por un lirismo decadente. Este efecto da verosimilitud a sus piezas, al relato descrito, cuan melodía interna que otorga fuerza a la historia allí contenida.
Oyagüez Montero presenta una imagen realista superior a los que otros ofrecen, pues dota a sus producciones de alma, anhelo vivido, riqueza sensitiva, que imprime en cada pieza una recitación reducida al murmullo, resultado de la combinación cromática que sostiene su trabajo plástico.
Esta propuesta posee fuerza, carácter y alma.
 

















 

viernes, 22 de mayo de 2020

JUAN GENOVÉS

JUAN GENOVÉS, NO ES TIEMPO DE INTIMIDAD
 
Hace unos días falleció, a los 89 años, el pintor valenciano Juan Genovés. Su trayectoria plástica fue larga y variada, rica en experiencias expositivas, ahondando en la expresión de la imagen en su precisión más concisa, para que el mensaje contenido en ella fuera intuido, y transformado, en ideas compartidas. Es constante en su obra el estudio de las aglomeraciones humanas, sin abandonar la perspectiva original que rigió siempre toda su trayectoria artística. Persistió el autor en la forma de abordar la escena en el cuadro, insistiendo en la relación de las personas, la disolución del individuo en el impulso ideológico que mueve a la sociedad, la futilidad y variabilidad de los encuentros personales, reflejando en sus piezas los movimientos sociales que bailan al son del dictado político. Considerado un clásico de la vanguardia española de la segunda mitad del siglo veinte, no se encasilló en su trabajo expresivo, y exploró las diversas posibilidades, como diferentes soportes, de expresión plástica, sin abandonar del todo la idea original que sostuvo su obra, jugando con la creación digital. Con el tiempo las masas humanas se fueron ordenando, conformando agrupaciones, que recordaban eslóganes en forma de partitura musical, que danzan al son de la batuta de quien los dirige. El adocenamiento incontrolado inicial fue transformándose, en las últimas producciones de Juan Genovés, en orden, cuando el individuo somete su yo al interés general de forma progresiva, más con el tiempo el yo no se disuelve, sino que resiste y se distingue, en su soledad formal, aunque esté rodeado de otros individuos. No es tiempo de intimidad, pero sin embargo la persona continúa marcando su territorio personal, parece decirnos. Es por ello que Juan Genovés incorporó mayor cromatismo a las manchas que se representan como individuos, ganando en características y detalles. Este creador valenciano desarrolló su producción plástica sin abandonar su estilo personal, fiel a la idea primera. En sus últimas piezas denunciaba el peligro del control social, ganando peso la personalidad del individuo, mas éste permanece aislado, pues la relación directa, interpersonal, fundada en una estructura de colaboración tolerante con las libertad, y singularidades personales, no existe. Juan Genovés desarrolló una obra permanentemente fresca, de fácil lectura, visualización dinámica, nervio en la mirada, sin desistir nunca en su crítica permanente de la realidad imperante.
 


 

viernes, 1 de mayo de 2020

LA PINTURA DE SILVESTRE


RECORDANDO A SILVESTRE

La Almería profunda, y eterna, es captada en la obra de Silvestre Martínez de Haro (Huércal Overa, 1947-1993). Este artista trabajó la estética de la pintura almeriense, donde la luz, la tierra y sus gentes son los protagonistas, expuestos sobre el fondo de la tradición mediterránea.
Pero Silvestre ahondó más allá de la realidad, pues se internó en las sombras salvadas de la luz, e incluso en las entretelas de las capas luminosas, resaltando la dureza de una existencia vencida por el trabajo y la resignación ante la existencia. Supo ver en los brillantes campos sometidos a la fuerza del Sol, donde una contemplación literal cantaría la alegría de la luz, la tristeza de la soledad, el silencio, el susurro de historias mágicas contadas, convirtiendo la luz en bruma que oculta.
Se adentró en los espejismos del paisaje, extrayendo las leyendas de sus habitantes, relatadas frente a una triste lumbre esperando las horas de la madrugada, para averiguar qué encierra la noche en los campos, en sus montes y arroyos, en los cortijos abandonados, ruinosos, envueltos en un halo de misterio.
En unas obras describía la forma de vida de los campesinos de tiempos no muy alejados, la reciedumbre de sus costumbres, la sencillez de sus casas, los pobres cultivos, el combate diario por subsistir, expuestos sus personajes, y moradas, con dignidad, pese a la apariencia humilde que los define. Hay algunas piezas en las que describe el universo tenebroso de las creencias populares. Recuerdo una soberbia composición, que está colgada en un Centro educativo de Cantoria, donde representa la procesión de ánimas, en un entorno triste, limpio de verdes y vida, sólo ellos, que van hacia una ermita encalada, abandonada en la vastedad de la nada.
Pero Silvestre penetró en el misterio que la luz mediterránea oculta, desvelando los genios que anidan en las noches rotas por el viento ululante. Dibuja seres que emergen de la memoria de los tiempos, esquemas de los paisanos, batarros como los llamaba, que allí existen, cuando vagan ensimismados, encerrados en sí mismos, escondidos en un rincón, o posando indolentes ante la imaginación del pintor.
Silvestre poseía un trazo denso, descarnado, de cromatismo profundo, conjugando gravidez, que se arraigaba en sus solares, con una ligereza perezosa, logrando crear un cosmos de intensa sensación. Este creador plástico, transcendió las raíces pictóricas de sus inicios hasta encontrar un estilo propio, que traduce muy bien los arcanos de la Almería eterna.







































lunes, 23 de marzo de 2020


CORONAVIRUS Y EL FUTURO

El coronacirus, Covid-19, amenaza nuestra salud, y más aún el futuro y bienestar próximo de la sociedad actual. Posiblemente ha venido para quedarse, teniendo que recurrir a remedios farmacológicos para paliar sus efectos. Un futuro próximo oscuro e incierto parece amenazar al género humano. La planificación de los días venideros, ya establecida, han caído como un castillo de naipes, todo es volátil. Una nueva forma de vida, y relación humana, será establecida tras esta crisis.
En los tiempos de incertidumbre triunfan aquellos que pueden vislumbrar el futuro, basado en soluciones que se enfrenten a los problemas del presente. Y es lo que hay que hacer, ser valientes y mirar más allá de la realidad actual con optimismo, aprovechando las oportunidades que el horizonte de los días sugiere.
Una consecuencia del actual estado de cosas es la transformación de los hábitos de vida y trabajo.
Un nuevo modelo de interrelación será establecido, más individual, cerrado en el entorno personal y familiar, siendo potenciados los medios de comunicación. La vida cotidiana cambiará. No significa ésto que se deje de ir a parques y cafeterías, que no existan reuniones sociales, pero sí que se irá asentando una nueva forma de interrelación. La comunicación telemática ocupará un lugar importante en nuestras relaciones. Igualmente se extenderá este modo de comunicación en el ámbito comercial. Los negocios tendrán que reconvertirse, gestionándose a través de internet. El comercio estará basado en la red.
Por otra parte el teletrabajo, siempre que sea posible, se impondrá en el ámbito laboral, cambiando en su desarrollo la mentalidad de las empresas, pues ya no se trabajará por horas sino por objetivos conseguidos, de acuerdo a una planificación de metas comerciales.
Otra consecuencia de esta pandemia va a ser la aceleración de la automatización de las empresas. Los robots ocuparán el lugar del trabajador que realiza actividades repetitivas, así como en recepciones y tiendas. Aún más, las máquinas inteligentes controlarán la administración, la atención personalizada, y el transporte. No enferman, crean riqueza, mantienen la producción industrial.
La generación de riqueza se encaminará en el desarrollo de la Inteligencia Artificial, la investigación biosanitaria, la industria alimentaria y telecomunicaciones.
China saldrá reforzada, USA depende de cómo sepa gestionar este problema, pero tiene posibilidades, y Europa será la gran perdedora, más aún si opta por la fragmentación y el individualismo.


sábado, 21 de marzo de 2020



Enlace a la publicación TRAS EL RASTRO DE LA LUZ, en issuu

https://issuu.com/call/publisher-suite/franciscobautistatoledo3/files/200321124751-4a1f0feb4259ac3752c449dd8ccf456c



miércoles, 18 de marzo de 2020

GRAN EXPOSICIÓN DE ANDRÉS GARCÍA IBÁÑEZ


BEETHOVEN EN DÍAS DE FUTURO INCIERTO


Autor: Andrés García Ibáñez.Título: Variaciones plásticas en torno a Beethoven. Lugar: Museo de Almería. Espacio 2. Fecha: Hasta el 22 de marzo.

Recrea el pintor la obra de Beethoven en esta exposición, recorriendo estilos pictóricos de la época moderna. En algunas piezas centra su estética, así me sugiere su visualización, en los espacios umbrosos donde habitan los fantasmas del alma, internándose por los sombríos senderos del subconsciente, encontrando en su peregrinar, por los espacios del alma, la luz liberadora, los campos extensos que inspiran expansión, libertad y optimismo, aunque en este deambular ha de penetrar en los rincones oscuros de la existencia sentida, en el cubículo de las pasiones que encadenan el deseo.
Andrés García Ibáñez, adecúa el ritmo de la melodía musical a los impulsos cromáticos, al juego de las sombras y flujos luminosos, a los desequilibrios tonales expresados en las piezas, que inducen elevaciones y caídas en el desarrollo de la partitura. En el escenario propuesto, sitúa las figuras envueltas en sensaciones de colores, traducidos en la percepción de notas musicales, sean como meros elementos que inducen cinetismo en la comprensión de la obra, o como sujeto pasivo que contempla el curso seguido por la sinfonía en su evolución sonora, de saltos y revueltas, grandilocuencias y silencios. En otras composiciones se refleja la soledad que domina al protagonista del cuadro, con un marcado pesar aprehendido, consiguiendo el pintor marcar la impresión de la partitura interpretada en el óleo. Es un ejercicio profundo, de gran sutileza estética, leído por los sentidos a través de la intensidad de los colores, las variaciones luminosas y la disposición espacial de las formas, aderezado el trabajo plástico por los fondos propuestos, los cuales van marcando el leitmotiv de la melodía expresada en el lienzo.
Andrés García Ibáñez es hábil en la interpretación sensitiva plasmada en el cuadro, gracias a un lenguaje preciso de colores, la disposición de los contrastes y la estructuración intelectual de la obra. Consigue el autor conjugar color, ritmo y composición, gracias a un dominio inteligente del oficio pictórico, acompañado por un historial de éxitos y reconocimientos. Hace tiempo que conozco, y sigo, la trayectoria pictórica de este gran pintor, sorprendiendo cada vez en sus producciones plásticas. Su pintura es rotunda, tanto en las figuras como en la definición del color aplicado.
Poseen los cuadros de Andrés García Ibáñez unos rasgos artísticos singulares, de cuyo valor sobra comentar, pues ya está situado en el repertorio de referencia artística de la pintura actual.







domingo, 15 de marzo de 2020

EXPOSICIÓN DE A. BAREA

EL COLOR EN LA OBRA DE A. BAREA

Autora: Maria Teresa Aguilera Barea (A.Barea). Lugar: Galería Enrique Seijas del Colegio Oficial de Gestores Administrativos de Granada, Jaén y Almería ( Granada)

Prima el color en la obra de Maria Teresa Aguilera Barea, superando la linealidad del dibujo, para imponer la pasión que el paisaje suscita. Plasma la pintora escenarios naturales, rincones típicos de nuestra tierra sureña y bodegones. En todos intenta aspirar el espíritu del color, su fuerza cromática, soportada en la sustancia tonal que interpreta los sentimientos del espectador. Recorre campos, jardines y poblaciones, siempre tras el halo de la luz esquiva, solo presente en su vestimenta de colores, múltiples caras que ocultan la naturaleza etérea que la conforma. Este es el impulso que define la actividad plástica de esta pintora, que busca desvelar el espíritu del color, la magia que encierra su percepción, en la cual se interna la atención de quien los contempla.
A. Barea realiza una experiencia de exploración sensitiva, donde no importan las formas dibujadas, sino la capacidad de transmisión del relato mediante un lenguaje cromático, vivo, dinámico, sencillo y danzante, expuesto en sus óleos y acuarelas. Las formas constituyen el sustento del color, siendo mero pretexto para poder expresar la idea estética que quiere transmitir esta pintora.
En esta muestra ejerce la artista su habilidad con el trazo, suelto y ligero, centrado en la expresión conceptual de la idea que quiere compartir, sobre cuyo espacio acotado depositará la fuerza del color, en su tono exacto, de tal forma que se consigue comunicar el concepto sensitivo sobre la realidad ultima de la energía cromática.
Excelente exposición de A. Barea, atrae y gusta a todos aquellos que la contemplan.