domingo, 20 de octubre de 2024

ANTONIO BELMONTE EXPONE EN LA GALERÍA HAURIE

 


DIMENSIONES TRASCENDENTES


Autor: Antonio Belmonte. Título: Refracciones. Lugar: Galería Haurie, Sevilla. Fecha: Hasta el 19 de octubre de 2024.

El halo más íntimo del color es perseguido por el pintor. Antonio Belmonte se interna en el seno de las radiaciones, haces de la descomposición de las hebras del espectro luminoso, gracias a que el pintor traslada su mirada a espacios neblinosos, medio adecuado para desestructurar la unidad de la luz, su conjunción de tonos, describiendo los misterios contenidos en su seno. Antonio Belmonte se sumerge en ese mar cromático, poliédricos destellos que originan un festival visual, el cual más que inducir sumisión ante la belleza contemplada, dirige la mirada hacia el mundo interior, aquel que traslada a situaciones contemplativas, íntimas, que conectan con la belleza primigenia, cuando se despierta la consciencia ante las combinaciones que la luz ofrece, al desvelar las tonalidades que guarda.
Es su obra un equilibrado ejercicio de puesta en escena de coloridos armónicos, superando la técnica paisajística para descubrir el fondo abstracto que la realidad contiene. A diferencia de las obras abstractas originadas desde los fondos del subconsciente, o de aquellos ejercicios artificiales, en el que se busca ligar experiencias sensitivas luminosas, este pintor las descubre en el medio natural, desde el desván de sus recuerdos modulados por su imaginación compositiva, logrando expresarlo en su trabajo plástico con acierto y sencillez expositiva, la cual dota de elegancia, trascendencia y valor estético a su obra última.


















ELENA NÚÑEZ MAILLÉN EXPONE " DOS VECES ES EL MÍNIMO"

 



LA MIRADA DE ELENA


Autora: Elena Núñez Mallén. Título: Dos veces es el mínimo. Lugar: Galería Birimbao, Sevilla Hasta el 31 de octubre de 2024.

La pintora imprime con fuerza el diseño de la pieza, marcando las formas geométricas que ordenan la composición cromática, jugando con la secuencia que su apariencia ofrece.
La obra de Elena Núñez Mallén (Sevilla, 1998) posee rotundidad al ser visualizada, intensidad, solidez en su apreciación. Marca la artista su idea con ímpetu, dejando fluir su idea sobre la realidad percibida. Siempre hay una estructura invisible que impide penetrar en todo su espacio contemplativo, ideas y circunstancias que entorpecen el encuentro con la imagen veraz. Hay veces en la que Elena Núñez vence las dificultades que evitan la contemplación plena, mostrando la realidad tal y como se estructura en el pensamiento, esquematizada, sumida en tonalidades que acompañan las emociones que anidan en su recuerdo, libre del cromatismo espeso y grávido que en otras piezas incorpora.
La artista reestructura los paisajes y lugares sujetos a su mirada, tras ser apreciados, descompuestos, filtrados en su comprensión, para definir en la simbología plástica el objeto último del entorno contemplado, mas algunas veces existen elementos que lo impiden, sean de índole intelectual aprendidos, como provenientes del dictado racional de la mirada.
Propone Elena Núñez un trabajo plástico inteligente, de gran poso intelectual, y equilibrado estéticamente.























viernes, 18 de octubre de 2024

CONTRASTES EN LA GALERÍA ORFILA

 


EL COLOR COMO VÍNCULO SENSITIVO


Autores: Martín Viveros y Moisés Rojas. Título: Contrastes. Lugar: Galería Orfila, Madrid. Fecha: Hasta el 21 de octubre de 2024.

Presenta esta galería dos formas estéticas de comprender la existencia, a través de las obras de dos pintores.
Martín Viveros se expresa con el lenguaje del color, manchas cromáticas que absorben la imagen, para convertirla en reflejo desbordado de variados destellos, con la impresión que la luz imprime en el momento rememorado. Relata su idea plástica como un denso caos tonal que solapan los límites de las pinceladas, formando un conjunto de sensaciones conjugadas, que crean un relato complejo de polifonía cromática, produciendo un efecto desasosegante, en el cual se extrae la mirada del tiempo real, para elevarlo al plano de la fantasía. El espectador se siente sumido en un estado de plenitud, si no, inquieto y escrutante, buscando el significado de formas insinuantes que el azar ofrece. Es por lo que sus piezas constituyen una aventura visual, que incitan la atención, liberándola de la rutina cotidiana. Son sus obras composiciones de elegante combinación de tonos, atractivas y conclusión elegante.
En cambio Moisés Rojas reorganiza su abstracción, para convertirla en un encuentro con la figuración, flotante en su marea cromática, extasiada por el festival luminoso, descompuesto en todas las posibilidades tonales que el Cosmos celeste ofrece. Se interesa por la trascendencia de la existencia, convertida en insignificante ante la inmensidad del Universo, energía en estado vibrante, transformación permanente en un juego rítmico visual. El hombre y su destino constituye la idea que sostiene su trabajo pictórico. Rompe el orden abstracto, la difuminación de las formas anegadas en sus tonos, para incorporar el signo que da contenido a su propuesta. Constituyen sus composiciones una reflexión permanente, sobre la persona y el lugar que ocupa en la Creación. El resultado es ofrecido en cada una de sus piezas, de sólida contemplación, peso en la paleta utilizada, huida hacia el infinito.
Mientras Martín Viveros asume las formas tangibles a través de su reflejo luminoso, y el efecto que origina en la comprensión interior, Moisés Rojas abre su esencia íntima ante la grandiosidad de los cielos profundos. Los dos coinciden en el color como vehículo sensitivo, siendo la persona el ente que interpreta las energías radiantes, definiendo la realidad. Es un diálogo entre la percepción proyectada hacia el interior o hacia fuera. En ambos el color conforma la simbología que sostiene sus relatos.



Martín Viveros



Martín Viveros



Martín Viveros



Martín Viveros



Moisés Rojas



Moisés Rojas



Moisés Rojas




Moisés Rojas


miércoles, 16 de octubre de 2024

EXPONE PACO LAGARES EN LA EMPÍRICA

 


HABÍA EN TUS LABIOS UN SABOR AMARGO


Autor: Paco Lagares. Título: Alegorías áuricas. Lugar: La Empírica. Fecha: Hasta el 4 de noviembre.

Escenifica el pintor el momento final de la pieza teatral “Salomé”, de Oscar Wilde, en la instalación central de su propuesta plástica, en la que sitúa una cabeza de maniquí como representación de la cortada del Bautista, junto a un jarrón, recipiente de libación, depósito de posos de vida, deseos y placer. La pasión es contenida en ese recipiente, desbordada a veces, punto de unión con Dioniso, cuando Eros y Tánatos se conjugan y confunden.
En la vida los recipientes se convierten en depositarios de estas pasiones, imágenes que reviven recuerdos, lugares, momentos, a pesar de su presencia intrascendente en la vida cotidiana.
Paco Lagares utiliza este motivo para elaborar su obra, la cual supera el propio concepto del objeto, para exponerlo en composiciones que trasladan al espacio intemporal, y fantástico, de la imaginación.
El pintor conjuga en esta instalación tres expresiones: estética, expositiva y técnica. En ésta muestra destellos singulares que más que demostrar valía plástica alguna, abunda y confirma su maestría y oficio, sustentado en un pensamiento dinámico, inmerso en los inexplorados espacios de creaciones superiores, no más de lo ofrecido en su trayectoria artística.
Las piezas de Paco Lagares poseen sosiego visual, sencillez elegante, equilibrio clásico, aroma decadentista, lo cual ayuda a la escenificación de la idea desarrollada en la Sala.
Las composiciones juegan con el fondo áureo, profundo, nebuloso, resplandor de un pasado en el que la imaginación lo define brillante, también como paisaje anegado de luz dorada, en el cual se pierde la atención buscando el mundo de los dioses, aquel trascendente donde anidan los genios que dirigen los impulsos pasionales, mas allí se contienen, hay que buscarlos, siendo su exterior reino del silencio. Así es lo captado ante sus obras, o al menos es una sensación que a mi me suscitan.
Las piezas expuestas poseen excelente calidad técnica, por el resultado obtenido, unido a la inteligente organización espacial de la instalación, en la que las composiciones generan la atmósfera pretendida, para llevar la mirada del espectador hacia el motivo central de la propuesta. Interesante exposición la ofrecida por Paco Lagares.















sábado, 12 de octubre de 2024

ENTRE EL DÍA Y LA NOCHE

 



EN EL LÍMITE DE LA LUZ


Autor: Diego Benéitez. Título: La luz de tus ojos. Lugar: Galería BAT Alberto Cornejo. Madrid Fecha: Hasta el 16 de noviembre de 2024.

Diego Benéitez( Zamora, 1986 ) ofrece una obra donde la claridad se difumina, en un escenario extraído del tiempo, fuga hacia la intemporalidad, surgida como destello pasajero, en su resplandor tímido en el momento último de la Luz. Es un encuentro sin continuidad, encuentro con la fantasía, que se deshace en el ritmo de los instantes. Luz ausente, luz cautiva, luz errante, que se escapa del horizonte, asolado el espíritu con su partida, pese a ofrecer el dorado decadente de sus atributos. Cae la luz abatida ante las tinieblas, soledad y recogimiento, toma forma la noche con su presencia.
Esta sensación somete la mirada del pintor hacia un estado emocional que arrebata su consciencia, extráyendolo del instante sentido para trasladarlo, en el momento feliz eterno, a un estado de asombro, continua sensación ante el esplendor luminoso del encuentro entre el día y la noche, claridad y misterio, sea en las horas de la aurora o en el ocaso. En ambos momentos, cuando se produce el encuentro entre ambos antagonistas, la luz se rompe en sus variadas tonalidades, cuyas secuencias presenciales se invierten según sea el momento de la jornada.
En esta fractura solar surgen destellos cromáticos, esparcidos sus tonos de forma fugaz, desde el grisáceo hasta el dorado intenso o al revés, en su eterno ciclo de los tiempos. El horizonte actúa como frontera entre ambos universos, fundiéndose cuando explota el dorado, desvaneciendo el azul intenso de las aguas o el suave tímido que se asienta en la atmósfera. Entre medias se van sucediendo multitud de composiciones, abstracciones de la realidad, no inventadas, espacios de belleza fluida, transitoria. La mirada queda atrapada en este espectáculo. El paisaje gana fuerza cuando la bruma participa en la escena trasmutante, originando destellos, otras posibilidades en las que se presenta el color.
Todos estos motivos son perseguidos por el Diego Benéitez en su aventura plástica, captando las horas luminosas ante horizontes marinos, sólo alterados por el ritmo del reloj y las siluetas de la costa.
Desde una expresión pictórica realista plasma fiel el escenario observado, trastocándolo en composición caprichosa de la luz, deshecha en sus posibilidades cromáticas. Es hábil en pintor en la conjunción del color, plasmado en una obra limpia, sencilla, elegante y de calidad creativa.