martes, 21 de julio de 2020

MARÍA J. MORENO EXPONE EN LA GALERÍA ALFAREROS

CIELO Y TIERRA

Autora: María J. Moreno. Título: Pájaros raíces. Lugar: Galería Alfareros, Almería. Fecha: Hasta el 24 de julio.

La pintora se adentra en el denso cosmos del ambiente, para explorar las esencias que lo sostiene, recorriendo senderos sinuosos, ocultos en los pliegues de la luz.
María José Moreno es una creadora inquieta y prolífica, cuya obra siempre gira en torno a la realidad primigenia del paisaje del Cabo de Gata. Ahonda su mirada en los campos abiertos, sumidos en la luz cegadora, que aparece turbia por el efecto de los remolinos polvorientos, el cielo y el azul de sus costas. Este efecto hace que se produzca un espacio neblinoso, de luminosidad turbia, arrasada por los vientos, calor apelmazado en verano que arrasa ardiente todo a su paso, o cortante y desabrido en invierno.
La autora siente el paisaje, se funde en él, y quiere expresarlo a través de sus piezas, configurando un lenguaje sensitivo, sencillo y directo, que consigue penetrar en el entendimiento. Utiliza una iconografía visual portadora de un gran peso emotivo, gracias al cual consigue que el espectador penetre en el sentido de su obra, la comprenda y sea atrapado en las evocaciones que sugiere.
En el relato de Maria J. Moreno se aúnan cielo y tierra, lo eterno y el fluir constante, la tradición y la libertad, conjuntados ambos elementos por el torbellino luminoso que todo lo anega, o si no por la humedad de sus atardeceres, tristes y solitarios de invierno. El mar, como testigo mudo, todo lo ve, y participa del encuentro entre la permanencia y el cambio. Este es el distintivo del lugar, excelentemente narrado por esta pintora en las composiciones que ofrece.
Como motivo que justifica el concepto central del relato expuesto, recurre a los textos brillantes de José Ángel Valente, gran místico de la Luz, enamorado de Almería y sus tierras. El poeta cantó la libertad aérea de los campos despejados, el roce del viento, cuando con sus silbos nos cuenta historias interminables sobre los lejanos parajes de su procedencia, extasiado ante el albor cegador que lo cubre todo, bajo la cúpula azul. Es por lo que en unos de sus textos se postra exhausto ante la inmensidad del espectáculo, pues este conjunto descrito no es la imagen objeto de su devoción, sino la posibilidad que ofrece su desnudez para que el espíritu muestre su plenitud, no se distraiga, y busque el rastro del Amado.
Comprende muy bien María J. Moreno esta idea, expresándola con sobriedad, equilibrio, limpieza visual y alto grado de sensibilidad, soltura y alegría, utilizando como símbolos las raíces, el vuelo de los pájaros y el viento perenne.

















lunes, 20 de julio de 2020

LA PINTURA DE EDUARDO SÁNCHEZ MARTÍNEZ

EL PINTOR DE CANTORIA

Fuerza, impacto visual y evocaciones, están presentes en la obra de Eduardo Sánchez Martínez, pintor nacido en Cantoria. Este artista vive enfrascado en su obra, trabajando en la búsqueda de una expresión sencilla en su contemplación, portadora de un cúmulo de sensaciones prestas a desbordarse.
Eduardo Sánchez posee una producción plástica de resultado conciso, libre de aderezos innecesarios, pues conecta con la raíz del entendimiento del observador. Su elaboración constituye un proceso tortuoso, lleno de horas de trabajo silencioso, dura experiencia donde el artista sufre en el desarrollo de su creación. Va depositando signos de vida en cada uno de los puntos que añade en el blanco del lienzo, o papel, despejando del albor de la superficie condensaciones de grises o zonas de motas diluidas, esculpiendo las formas en el fondo del lienzo. Su actividad creativa es constante, rutinaria, envuelta en la bruma de los días que se van agolpando silenciosos en el pasado, en el transcurrir de las horas de la luz.
Este pintor puntillista va dejando parte de su vitalidad en cada rasgo que arranca al blanco del cuadro, consiguiendo que sus piezas tiemblen en la mirada, sobre todo si se trata de retratos, cuya expresión infinita abre caminos para adentrarse en sus pupilas, navegar en las historias y fantasías que suscitan las evocaciones de los rostros, y figuras, contenidos en cada pieza. Como buen pintor de Almería se siente atrapado por la singularidad de su paisaje, recreándose en los rincones que guarda el Valle del Almanzora, sus montes pelados, como también los oasis encerrados en sus ramblas, ricos y exuberantes, refugio donde encontrar el frescor y anhelo del paraíso perdido. No ofrece estas expresiones formas preciosistas, ni están tocadas de algún suspiro lírico, sino que muestra sus escenas con reciedumbre, independientes de la opinión apreciativa para ser, pues existen porque sí, debido a la fuerza inferida por el autor. A veces sus dibujos son casi esquemas que definen el medio, siendo la persona, el animal o vegetación, el único merecedor de ser presentado con sus detalles, destellos de su historia presente, deshaciéndose la imagen según se traslada la mirada hacia la periferia, donde el fulgor de la luz lo envuelve todo.
Es parco en el uso del color, y cuando lo utiliza es para relatar el detalle, o dar forma nebulosa al espíritu, o sentimientos, presentes en el entorno. Usa un cromatismo equilibrado, sin intensidades ni grandes contrastes, aportando elegancia a su obra.
 
 
 

miércoles, 8 de julio de 2020

SIXTO RODRÍGUEZ Y SU MÚSICA

Rodríguez, feliz descubrimiento

Cadencia, frescura, melancolía, roce de sentimientos que fluyen acoplados en la melodía, cantados por una voz sencilla, pero cortante, limpia, conectada al corazón, así suenan las canciones de Sixto Rodríguez.
A veces parecen letanías, como en “Sandrevan Lullaby”, que se mezclan con sonidos de optimismo, vida que transcurre, paso por la existencia, resignado y comprometido con su realidad.
En “I'll Slip Away” Sixto Rodríguez resume todo su estilo, mostrando una poesía directa, popular, sinuosa, que se derrama suavemente en el entendimiento, describiendo la realidad social, del entorno de los marginados del sueño americano, expresado de forma más directa y sin florituras verbales en “Wonder”. Pero este cantautor no se sume en la tristeza, como tampoco en la ira y denuncia reivindicativa, sino que expresa sus ideas para concienciar a todo aquel que oiga sus canciones. Es por lo que sabe transmitir su mensaje con estilo, elegancia, dejadez, y ritmo descendente, alterado con elevaciones moduladas y romas, como ocurre en “Streep boy”. Es un artista comprometido con su presente, que ha conseguido ser reconocido como uno de los solistas de culto de los setenta. No encajó en su tiempo con los cantantes disfrazados, irreales, productos visuales para las masas, como tampoco en el canon norteamericano, pues no era anglosajón, sino un hispano. Presentándose este autor siempre auténtico, tal y como era. Hablaba a la gente de sus problemas, de las ilusiones que le arrebataban sus sueños, del día a día, que cae cada amanecer con todas sus limitaciones y sorpresas.
De todas sus composiciones me quedo con dos piezas, una es “Sugar Man”, creación icónica de este cantante, donde se resumen las cualidades que alberga su repertorio. También me gusta “ Cause”, balada triste, sin caer en la desesperación, recitada como una melodía intimista, lejos del grito blandengue, y del regusto reconcentrado del perdedor, mirando la vida como es, con valentía y ganas de transformarla para mejorarla, no con pretensión de arruinar la estructura de como se presenta en sociedad, sino buscando eliminar sus imperfecciones, para hacer posible el sueño americano a todos los ciudadanos.
Sixto Rodríguez (Detroit,Michigan1942) más conocido como Rodríguez, fue ninguneado, no percibido por la invisibilidad impuesta por el comercio y la mediocridad, pero la casualidad de una cinta de casetes, que se hizo famosa en la Sudáfrica rebelde de los ochenta, y el paso de su fama al entorno australiano, hizo que se descubriera su música.
 
 
 


lunes, 6 de julio de 2020

RECORDANDO A LUIS CAÑADAS

LA LUZ EN LA OBRA DE LUIS CAÑADAS

Autor: Luis Cañadas Fernández. Título: Obras de Luis Cañadas. Lugar: Galería Acanto. Fecha: Hasta el 19 de septiembre.

La obra de este pintor se caracteriza por la sólida sustancia del color aplicado y la rotundidad de su dibujo, el cual se diluye por la impronta de los tonos utilizados. Éstos configuran un relato estético que provoca claridades en la mirada, modulando el sentimiento que se va suscitando en el desarrollo de su visualización.
Luis Cañadas Fernández (Almería,1928-2013) formó parte del grupo fundador del movimiento indaliano, propuesta original, distinta y renovadora, que exploró el sentido de la existencia, siendo atrapados en su proceso de creación plástica por la fuerza del paisaje, sus gamas ocres, verdosas y marrones, el influjo del azul de su cielo y mar, bajo el imperio de la luz. Esta mezcla de sensaciones modificaron la base geométrica inicial de sus composiciones, para reflejar el espíritu del color luminoso y el trasfondo de la realidad dominante.
En la obra de Luis Cañadas de su última época, comprendida en la muestra aquí comentada, se observa una suavización cromática, una introspección de los temas, centrando la mirada en la privacidad de la persona, expuesta en las piezas donde el artista se recrea en los interiores, en los vacíos que sugerían ausencias, tiempo que transcurre en silencio, explicando la personalidad de sus habitantes, aunque siempre los paisajes ocupan un lugar preferente. En estas obras se contempla una mayor intensidad del color, apareciendo campos percibidos como manchas cromáticas, logrando el autor atravesar la apariencia de las formas para entender el lenguaje de la luz, que define los espacios por donde transcurre. No se recrea en los campos secos, ni en los pueblos de estructura geométrica sucumbida en los blancos azulados. Presenta en sus últimos paisajes un campo distinto, con capas de vegetación, arboledas que rememoran el encuentro con el mundo de la fantasía, mas superpone estas imágenes en los espacios agrestes del pasado. Luis Cañadas abandona en éstos el soporte geométrico de su pintura, para componer estructuras de manchas combinadas, cuyo resultado visual ofrece nuevas perspectivas para comprenderlo. En estas piezas no es el paisaje quien se presenta, y explica, ante el observador, como tampoco quiere entablar un diálogo entre ambos, sino que se propone como un escenario donde el espectador se hunde en las sombras que la realidad oculta.
Acompañan este conjunto de óleos, una serie de acuarelas de gran sencillez y sutileza creativa, donde el autor aligera el dibujo, y su paleta, para mostrar una mirada intimista.
 
 

 


martes, 23 de junio de 2020

TIEMPOS MODERNOS

EL FUTURO EN CINCO LIBROS

Las literatura de ciencia ficción, escritas en el siglo pasado, centraban muchas su argumento en la sociedad futura, que el desarrollo social impuesto por la revolución técnico industrial hacía suponer.
Mientras en el primer tercio del siglo xx casi todas las historias veían con esperanza y optimismo el mañana venidero, se fue truncando esa alegría por el porvenir.
En la película “Tiempos Modernos”, ya Chaplin lo empezó a intuir, pero alcanzó su más tristes tintes pesimistas en una serie de novelas, que encadenas nos indican el camino que no hay que seguir para perder la libertad como persona.
Ernst Jünger en su libro “ Sobre los acantilados de mármol”, 1939, nos describe una sociedad idílica, basada en la convivencia pacífica, centrada en la cultura y humanidades, donde se cultivaba la ciencia como expresión de un desarrollo interior del espíritu. Era un mundo extraído del tiempo, en el cual reinaba la luz y la pureza clásica.
Pero desde el bosque, es decir donde habitan las sombras, el engaño, los encuentros misteriosos y acechan peligros de la razón primitiva, surgían los ecos del gran manipulador, del genio del mal, que atraía a las masas, sobre todos a los jóvenes, ofreciéndoles deleites y diversión, libertad de perversiones y azuzando la destrucción. El desorden y el caos era su seña. Era este líder mesiánico el Gran Guardabosques, unas veces brutal, seductor y amable y servicial cuando quiere convencer en pos de la consecución de sus objetivos. Mas aquellos espíritus libres no se doblegaron, resistieron, y fueron abocados a la muerte, contemplando como la belleza del arte, del ingenio por ellos construidos, se desvanecía bajo las llamas. Al final esa sociedad fue destruida, aunque el Gran Guardabosque fuera frenado en sus ambiciones.
Oponiéndose a los nuevos modos que se imponían hubo protestas, como bien las describe G. Orwell en su “Rebelión en la granja”, 1945, siendo su resultado infructuoso, pues se impuso la sociedad de la relativización de la verdad, reflejada en la obra de este autor titulada “1984”, 1949. Todo es cambiable, las noticias, los enemigos del Estado, los fines de la sociedad, pues la vida gira en torno al gran Líder, cuya imagen está siempre presente. El lenguaje es modulado, acotado bajo unas reglas de corrección, la neolengua es como la llaman. El amor está soportado en el terror.
El poder fue alcanzado mediante la revolución de las masas, que buscaban protección y un mundo de amor. Esto se lo ofrecía el “Ekwilismo” doctrina del gran Líder,. En “ Barra sinistra”, 1947” Vladimir Nabokob nos narra la manipulación, el terror y la doctrina basada en el amor y la no violencia, de este régimen. Siendo el resultado la organización social alcanzada en el libro “1984”.
Pero este tipo de sociedad no era el último fin, pues su estadío final es relatado en el libro “Un mundo feliz”, 1932, de Aldous Huxley. Allí todo es perfecto, la gente es joven y guapa, excepto lo esclavos diseñados genéticamente, no hay reproducción por sexo, tampoco viejos, todo es ordenado y controlado por un senado oculto, se es pretendidamente feliz. El orden está basado en la ciencia, en la muerte, en el sacrificio impuesto. Esa es la meta social final a la que se aspira.
En este conjunto literario descrito, y algunas obras más, podrá el lector ser avisado del peligro futuro que nos pueden llevar los derroteros de la actual civilización.



miércoles, 17 de junio de 2020

NUEVOS HORIZONTES ECONÓMICOS

EL NUEVO SIGNO DE LOS TIEMPOS

El control por la industria robótica es una prioridad para las dos grandes potencias económicas del mundo, pues no quieren depender de la tecnología foránea para convertirse solo en meros productores, estando siempre un paso por detrás de otros en calidad, condenados a ocupar un mercado secundario.
Todos los países tendrán acceso a esta tecnología, siendo aquellos con una experiencia industrial, y de mercado, avanzada, con una buena, y numerosa población cualificada, técnica y culturalmente, y sobre todo con una demografía baja o media, quienes obtendrán mayores beneficios, consiguiendo productos baratos y de alta calidad, pudiendo competir con los de cualquier país, salvo con el innovador puntero en Inteligencia Artificial, que siempre dirá la última palabra, aunque dejará un espacio de consuelo comercial a sus clientes, pues con el potencial humano dedicado a la investigación, innovación y producción de nuevos ingenios industriales inteligentes, podrá satisfacer su mano de obra y el estado socioeconómico de su población.
China y USA se enfrentan a este pulso por el futuro económico, que definirá su existencia como sociedades avanzadas.
Cualquiera de las dos superpotencias puede perder su estabilidad, e integridad, como nación, pues con una mano de obra en paro, y sin ingresos económicos de su mercado exterior que ayuden a paliar desde el Estado su situación, las dejará en la indigencia, ocasionando esta situación un auténtico terremoto en el orden social, con revueltas, fractura nacional y sumisión a la otra gran potencia.
Estados medianos y avanzados científicamente, podrán mejorar económicamente, tienen poca población a quien atender, elevando su nivel de vida. Las naciones con una población excesiva, caso de India o China, se verán abocadas a inestabilidad social, caos y hambrunas. Perderán, a cambio de subsistir, parte de su independencia, bienestar de su población y capacidad de acción exterior. Esto generará tensiones internacionales.
No es el único reto presente, en el horizonte del futuro, el predominio tecnológico en Inteligencia Artificial, sino que también existen otros sectores de innovación científica importantes, tales como la biotecnología farmaceútica, ciencia aeroespacial, energía de fusión nuclear, y tecnología de alimentos. Estos son los nuevos sectores estratégicos que dirigirán el futuro, y quien logre su predominio podrá controlar los nuevos territorios polares, así como extraterrestres, y las fuentes del agua. Ahí está la clave de las inversiones futuras.

sábado, 13 de junio de 2020

CARINI EXPONE DE NUEVO EN SANTIAGO COLLADO

EN LOS JARDINES DEL TIEMPO REMOTO

Autor: Miguel Carini. Título: 2X4-Un canto al azar. Lugar: Espacio de Arte Santiago Collado. Fecha; Junio y julio de 2020.                                                                

Sorprende el artista de forma radical, por el grado de expresión estética alcanzada en esta última exposición.
Miguel Carini propone una obra brillante, de sólida conformación, producto de su larga experiencia en el taller, buscando la imagen perfecta en cada grabado, tras la idea plena que quiere representar en la tela, o papel, dotada de vibración vital propia, convertida en universo infinito, en el cual las figuras se disuelven en el denso mar de colores de impacto visual profundo, consiguiendo transmitir la sensación ondulante que recrea la idea lírica, apasionada y, por qué no, nostálgica, de mundos sensibles, imaginados en toda su obra. Miguel Carini explora la realidad de los mares ocultos en nuestra fantasía, transitando por sus brumas como también por horizontes luminosos, esperando vislumbrar la isla de las manzanas de oro, lugar mágico donde el sentimiento se conjuga con el yo, fundiéndose en un ritmo envolvente, reflejado en cada uno de sus grabados.
En esta última producción consigue piezas de ejecución extraordinaria, por la habilidad técnica conseguida en la impresión, y mezclas de colores. El autor las acompaña de una elección de tonos de poderosa intensidad visual, que hace sucumbir la mirada, atrapada en el laberinto de cromatismo espeso, del jardín misterioso, arropado por perfumes presentidos, cantos de pájaros que rasgan el firmamento, doncellas insinuantes que reflejan la pasión, la vida, el ansia por persistir y vencer la contingencia corporal. Todo el jardín es un misterio, con sus umbrosos senderos hacia lugares desconocidos, donde aguardan la sorpresa o decepción. Ofrece una búsqueda marcada por el signo del azar.
Los grabados de Miguel Carini constituyen una simbología poética, en la que ofrece un cosmos que invita a perderse tras la promesa de la transformación interior, persiguiendo las huellas luminosas del esplendor estático, instante fulgurante que lo llena todo, e ilumina hasta el destello cegador, anula el tiempo, no es nada y lo es todo.
Miguel Carini convierte su trabajo, de alquimista plástico, en guía hacia el encuentro con el resplandor de la Belleza, sea entendida ésta como estado personal de plenitud, sensación o liberación.
 
 







 





domingo, 7 de junio de 2020

TIEMPOS ACTUALES

LA IMPROVISACIÓN INTELIGENTE
 
La improvisación, en estos tiempos de incertidumbre, se ha convertido en algo habitual en el desarrollo de nuestras actividades. La crisis del COVID 19 ha roto la rutina diaria en la que se desenvolvía nuestras vidas, la economía, la política, la sociedad. El futuro cada día era más previsible, gracias al big data, pero esta alteración del curso de los tiempos ha roto el ritmo de los acontecimientos esperados, estrechándose el horizonte conocido, siendo el nuevo paisaje vislumbrado un espacio ignoto, lleno de monstruos e incertidumbres, las previsiones, meras propuestas basadas en lo conocido, ya no sirven, pues están sujeta al azar de los hechos futuros. El hombre ha perdido parte de su poder sobre los acontecimientos venideros, siendo la realidad posible oscurecida por los tiempos de magia. Mas el genio humano no se rinde, lucha con las armas que le proporciona su inteligencia, el poder de la ciencia aprendida y el optimismo. La batalla es ardua, esta es la clave de la nueva existencia. Resignarse es perder, significando adentrarnos en una nueva edad de oscurecimiento intelectual, pérdida de la identidad en busca de la protección de la masa, lo que significa el ocaso de la libertad personal, de la sociedad humanista y de nuestra cultura democrática europea.
La improvisación, entendida dentro de estos parámetros, representa una búsqueda basada en la experiencia, intuición, utilidad y, por qué no decirlo, genialidad, que dé una respuesta válida al problema que acucia nuestro presente. La improvisación inteligente es el proceso de respuesta empírica hacia soluciones novedosas. Es por lo que cuando se pide ahora una respuesta planificada se ignora la situación inestable en la que nos encontramos, o se quiere torpedear la acción del rival. La ofuscación, y el fanatismo mental en que se vive, hace que se siga cultivando el debate de momentos anteriores, en el nuevo campo de la incertidumbre, y desasosiego, por el provenir. Se olvidan de proponer, y que sean aceptadas, alternativas a lo que no gusta, para sumarlas y unificarlas, y trabajar en la misma dirección.
Tras el periodo de la improvisación heroica, vendrán los tiempos de planificaciones experimentales, basadas en los resultados de las improvisaciones, será el reino de los titanes, del trabajador, de la persona activa que con generoso ímpetu, arropado en su libertad individual, gracias a su voluntad y firmeza, proseguirá el esfuerzo hacia la recuperación del paraíso perdido. Después vendrá la normalidad restaurada.

miércoles, 3 de junio de 2020

LA GESTA DE ROLDÁN EN ALMERÍA

Sobre el origen de la Mesa Roldán


En la proximidad de Carboneras se encuentra la sierra llamada Mesa Roldán, la cual está truncada en su parte superior formando una superficie aplanada.
Al indagar sobre el topónimo de este accidente geográfico me encuentro con sugerentes historias, que relaciona a la tierra almeriense con el universo de la mitología medieval europea.
Roldán fue un famoso héroe de la épica medieval, cuyas aventuras fueron descritas en el poema La Chanson de Roland, donde se relata sus aventuras en España, cuando Carlomagno acudió a Zaragoza esperando arrebatar esa ciudad al dominio musulmán, más por el engaño de la llamada, como por la resistencia de los sarracenos, decidió volver a Francia, dejando a uno de sus caballeros al mando de la retaguardia. Al pasar por Roncesvalles los vascones, que en el Cantar los convierte en árabes, atacan a las huestes de Roldán, el cual pereció junto a sus tropas tras ardua lucha. Su final heroico dio origen a este poema épico, convirtiéndose en fuente de multitud de versiones poéticas, libros de caballerías y leyendas populares. Aparece en las Crónicas de Turpin, incluida en el Codex Calixtinus. En España existen muchos lugares relacionados con su nombre, así como accidentes geográficos donde se atribuye la huella de su fuerza.
Las hazañas de Roldán se desarrollan en la literatura y canciones populares, principalmente, en torno a los Pirineos, Cataluña, Aragón e incluso por Castilla y Galicia. Algunas fuentes las extienden por los campos valencianos, y en una recopilación de leyendas por Almería.
Es constante la lucha de este afamado caballero con el paladín de los musulmanes, el gigante Ferragut. Ambos enfrentados en eternas batallas, a lo largo de la amplia geografía peninsular.
Siguiendo el rastro de este gigante, Roldán llegó a tierras almerienses. Juan Amades, en sus Leyendas de Roldán, recogidas de la tradición oral del Pirineo catalán, relata la presencia del caballero franco en Almería. Agotado por la persecución tras Ferragut, descansó sobre una sierra de cima plana, a la cual se le dio el nombre de Mesa Roldán.
Otra leyenda, dudosamente atribuida a la Legenda Aurea, del beato Jacobo de la Vorágine, cuenta que tras la lucha entre los dos gigantes, Roldán agotado sintió hambre, y entonces con su espada Durandarte, de un tajo, seccionó la cresta de una montaña, que le sirvió de mesa, quedando como recuerdo esa sierra.
 
 

lunes, 1 de junio de 2020

OYAGÜEZ EN LA GALERÍA ANSORENA

SUEÑOS DE LA VIDA

Autor: Guillermo Oyagüez Montero. Título: Un viaje de 50 años. Lugar: Galería Ansorena, Madrid. Fecha: Hasta el 17 de julio.
 
Las galerías vuelven a retomar sus actividades, iluminando el áspero presente en el cual estamos inmersos, ayudándonos a olvidar el gris escenario de nuestra realidad actual. Hundámonos en su fantasía, en las vías de escape que nos proporcionan las obras que proponen en su espacios, eligiendo siempre esa aventura porque previamente hemos considerado la valía del material plástico que nos ofrecen.
La obra de Guillermo Oyagüez Montero es oportuna, por la sobriedad de su estética, la nostalgia que resplandece en su visualización, y el mundo de ensueños que presenta, el cual es un guión oculto que promete romper el tedio del universo pintado, para adentrarnos en una dimensión de sensaciones brillantes, alimentadas por los recuerdos que recorren nuestra memoria.
Este artista presenta una obra sólida, entroncada en el realismo americano, aliñada con tintes poéticos, soportada en un ritmo tranquilo de momentos sucesivos, evocaciones varias que traducen la importancia del cambio, la soledad del trayecto, oportuna idea para ilustrar la senda de la vida, las impregnaciones del paisaje que entonan las alegrías compartidas, observadas desde el aislamiento del individuo en su aventura de la existencia. En las piezas expuestas se reflejan variedad de imágenes, mezclas de recuerdos, soledades, fantasías visuales y trayecto de búsqueda sin rumbo, no hay escapatoria, parece decirnos. Estas ideas son plasmadas. en la obra de G. Oyagüez Montero, con sensibilidad pictórica, melancolía en la exposición de temas, expresados en un lenguaje que traduce pasión intimista, ensimismada en la pérdida del tiempo pasado, y sin embargo tesoro guardado en los recuerdos. Así es el trabajo expuesto por este pintor. Su dibujo es reposado, limpio, saturado por un cromatismo grávido de tonos calcinados, expuesto en tercera persona, marcado por un lirismo decadente. Este efecto da verosimilitud a sus piezas, al relato descrito, cuan melodía interna que otorga fuerza a la historia allí contenida.
Oyagüez Montero presenta una imagen realista superior a los que otros ofrecen, pues dota a sus producciones de alma, anhelo vivido, riqueza sensitiva, que imprime en cada pieza una recitación reducida al murmullo, resultado de la combinación cromática que sostiene su trabajo plástico.
Esta propuesta posee fuerza, carácter y alma.
 

















 

viernes, 22 de mayo de 2020

JUAN GENOVÉS

JUAN GENOVÉS, NO ES TIEMPO DE INTIMIDAD
 
Hace unos días falleció, a los 89 años, el pintor valenciano Juan Genovés. Su trayectoria plástica fue larga y variada, rica en experiencias expositivas, ahondando en la expresión de la imagen en su precisión más concisa, para que el mensaje contenido en ella fuera intuido, y transformado, en ideas compartidas. Es constante en su obra el estudio de las aglomeraciones humanas, sin abandonar la perspectiva original que rigió siempre toda su trayectoria artística. Persistió el autor en la forma de abordar la escena en el cuadro, insistiendo en la relación de las personas, la disolución del individuo en el impulso ideológico que mueve a la sociedad, la futilidad y variabilidad de los encuentros personales, reflejando en sus piezas los movimientos sociales que bailan al son del dictado político. Considerado un clásico de la vanguardia española de la segunda mitad del siglo veinte, no se encasilló en su trabajo expresivo, y exploró las diversas posibilidades, como diferentes soportes, de expresión plástica, sin abandonar del todo la idea original que sostuvo su obra, jugando con la creación digital. Con el tiempo las masas humanas se fueron ordenando, conformando agrupaciones, que recordaban eslóganes en forma de partitura musical, que danzan al son de la batuta de quien los dirige. El adocenamiento incontrolado inicial fue transformándose, en las últimas producciones de Juan Genovés, en orden, cuando el individuo somete su yo al interés general de forma progresiva, más con el tiempo el yo no se disuelve, sino que resiste y se distingue, en su soledad formal, aunque esté rodeado de otros individuos. No es tiempo de intimidad, pero sin embargo la persona continúa marcando su territorio personal, parece decirnos. Es por ello que Juan Genovés incorporó mayor cromatismo a las manchas que se representan como individuos, ganando en características y detalles. Este creador valenciano desarrolló su producción plástica sin abandonar su estilo personal, fiel a la idea primera. En sus últimas piezas denunciaba el peligro del control social, ganando peso la personalidad del individuo, mas éste permanece aislado, pues la relación directa, interpersonal, fundada en una estructura de colaboración tolerante con las libertad, y singularidades personales, no existe. Juan Genovés desarrolló una obra permanentemente fresca, de fácil lectura, visualización dinámica, nervio en la mirada, sin desistir nunca en su crítica permanente de la realidad imperante.