miércoles, 23 de septiembre de 2015

DOS ESCULTORES EN GRANADA

ESPACIO ROTO

Autores: Luciano González y Miguel González. Sin título. Lugar: Hotel El Ladrón de Agua. Fecha: Hasta el 27 de septiembre.

Un conjunto de piezas interesantes son presentadas en este Hotel, creando todas una atmósfera propia, extraída del ambiente cadencioso de pasillos y recepción. Estas burbujas de acción posibilitan el desenvolvimiento de cada obra, en un tiempo ajeno al entorno. Desarrollan sus historias, crean espacios para que fluyan liberadas de las ataduras dimensionales, vibrando con un hálito singular de vida. La materia se eleva a un rango superior desde su estado inerte, gracias a la forma dotada, que retiene la intensa fuerza del artista en la fijación de la expresión del movimiento, o de su situación pulsante.
La propuesta mostrada por Luciano y Miguel González posee estas cualidades, partiendo ambos de una interacción mutua en su esencia escultórica, pero predominando en cada autor su huella personal.
Luciano González es dinámico en su estilo, etéreo, de visión aguda en la configuración de sus esculturas. Ligereza, nervio e impacto en la mirada, son producidas en sus composiciones, tendiendo hacia una simbología esquemática que tiende al ideograma, consiguiendo atrapar las vivencias de las figuras en una idea transcrita en grafía tridimensional. La fugacidad de las formas es anclada en estructuras condensadas de solidez, que las aúna con el trabajo de su compañero de exposición.
Aunque posee elementos comunes de estilo con Luciano, Miguel González organiza formas de impronta personal. Funde representaciones tridimensionales con el otro artista en las construcciones estilizadas y etéreas, pero se decanta hacia esculturas reposadas, graves, concentradas en sí misma, incluso más complejas, de concepción inteligente y original. Busca la ruptura del hilo de las horas, reflejando periodos cíclicos, reverberantes desde la base matérica convertida en figura.
Ambos escultores consiguen a través del bronce, hierro, madera, aluminio o plata, relatar un universo cotidiano, ensoñado, sentimental, mediante imágenes esquemáticas o de concentración radiante de la materia. Es un lenguaje rico el conseguido por ellos, de resultado elegante, atractivo y desbordado de significado en su contemplación.





OBRAS DE LUCIANO GONZÁLEZ









OBRAS DE MIGUEL GONZÁLEZ

















lunes, 21 de septiembre de 2015

TATIANA RESTREPO EXPONE EN GRANADA



ÍNTIMA SENSIBILIDAD

Autora: Tatiana Restrepo. Título: El árbol de lo deseos. Lugar: Hotel Boutique Gar Anat. Fecha: Hasta el 25 de septiembre.
El color se expande sedoso, tranquilo, en tonos susurrantes y no estridentes, acompasado por un dibujo sensual, de curvas y líneas marcadas por la sensibilidad de la pintora. El conjunto propuesto por Tatiana Restrepo esta fuertemente impregnado por la original puesta en escena de su idea central compositiva. La mujer, sus circunstancias, el universo femenino, con todos los misterios que encierra en estancias íntimas, reflejando su genio en la espesura del bosque, constituye la expresión figurativa plasmada en cada una de las piezas expuestas. El árbol, su vitalidad, la vida que renueva, el frescor, o cuando sirve de abrigo y protección sobre sus ramas, es el símbolo que aúna a la figura femenina. El relato contenido en su obra es construido en un escenario extraído de la realidad temporal, para ser trasladado a un espacio mágico que habita en el mundo del pensamiento.
Las líneas se deslizan en trayectorias de ritmo plácido, redondeadas o informales, creando imágenes surgidas de la concentración del color, conjuntado armoniosamente, para construir un entramado de tacto visual delicado, que trasmite muy bien el soplo narrativo que la autora quiere incorporar en su trabajo plástico. Juega con la contraposición de intensidades cromáticas, sin romper nunca el equilibrio que entrelaza los colores distintos entre sí. Marrones, verdosos, rosáceos, azules, violáceos y cremas aparecen en sus tonalidades varias, conformando una obra de conclusión correcta, que alcanza cotas puntuales de elegancia expositiva.

La producción pictórica de Tatiana Restrepo se recrea en las formas artísticas de la pintura moderna clásica, alcanzando a configurar un interpretación personal y de buen gusto en su contemplación. Domina esta pintora el lenguaje plástico, controla los tiempos en su desarrollo, plasmando un aroma de misterio y embrujo en sus piezas. 





















sábado, 12 de septiembre de 2015

EXPOSICIÓN DE JUAN VIDA EN EL CUARTO REAL DE GRANADA

UNA MIRADA ÍNTIMA

Autor: Juan Vida. Título: Vida en el Cuarto Real. Lugar: Cuarto Real de Santo Domingo. Fecha Hasta el 30 de septiembre.

Es sólida y bien asentada la obra expuesta. Juan Vida muestra un trabajo de gran categoría artística, contundente, limpio de elementos innecesarios, exacto en la definición de la idea, situando a sus personajes en un escenario luminoso. Su producción expresa experiencia, sosiego contemplativo, cuando el pintor se sumerge en el entorno cotidiano, relatando los momentos felices, sus anhelos o preocupaciones. Nace la imagen de un resplandor áureo escondido en la tramoya del cuadro, que se condensa en la retina como figuras contundentes, sobre fondos azulados, teñidos de verdes claros, ocres, marrones, rojizos...resaltando siempre los personajes de la escena, centro de todo el cuadro, nervio de la composición. El gesto, la acción, los objetos, conforman un relato visual que logra transmitir los sentimientos del pintor. El fondo del cuadro está construido en espacios de color, vacíos reflejados en tonos ligeros, sobre los que actúan sus personajes, rodeados de las piezas precisas para recrear la historia adherida a ellos.
Juan Vida estructura su obra desde un monumentalismo que recuerda el muralismo revolucionario de la China maoísta, con una técnica realista que conecta con el pensamiento popular. Pero el autor traslada esta estética hacia el ámbito privado, familiar, con algún atisbo de reflexión vital. El artista se refugia en su mundo personal.
Son rotundas sus figuras, de elaboración estética clásica, envueltas en un colorido básico e intenso, expresado con delicadeza para resaltar la emoción del instante, sumida en un halo luminoso de cálida visualización.
Nos propone Juan Vida un conjunto plástico de alta calidad y elegancia, circunscrito a la misma producción que expone en los últimos años, producto de una trayectoria pictórica de reconocido éxito, es un clásico en la pintura contemporánea andaluza. Pero el camino del pintor aún no ha concluido.











jueves, 27 de agosto de 2015

G.E.VELASCO EN JAÉN.

EL COLOR DEL OCASO

Autora: Gracia Eva Velasco. Título: Venecia. Exposición en el Palacio de Villardompardo (Baños árabes) de Jaén, Hasta finales de agosto.

Espacio silente, testigo del paso efímero de la existencia, el tiempo pasa, la decadencia es su cómplice. La luz tibia resalta la belleza del esplendor pasado. La humedad es palpada en los azules y violáceos, empapa el alma del observador, los rayos de sol rompen la monotonía del azul húmedo y los colores se derriten en las viejas paredes, testigos del transcurrir de pasiones evanescentes. El agua deshace las siluetas, misteriosa esconde cienos que el tiempo deposita, el agua es depositaria de la imagen descompuesta en azarosos destellos. Mas el viajero siente la curiosidad de navegar por los canales, atravesar sus puentes y arcos... respirar el derrumbe nostálgico del pasado pensado en poesía. Mientras, el color discurre por las superficies, derramándose en los edificios, cuyo calor sugerido por la luz encierra vida, historias corrientes disueltas en el devenir de los años. Recónditos lugares donde la mirada destaca el lirismo del abandono.
En un festival de tonalidades, azul y dorado, ocres y violáceos, surge la fachada crema, signo de elegancia de lo sencillo, placidez visual que detiene el pulso del entendimiento. Tiemblan los colores cuando dialogan entre sí, en una relación marcada por la eternidad de la luz y la efímera huella humana. Reflexión sobre la emoción que su recuerdo suscita, rompiendo la sorpresa del color en la escena evocada, anegando el dibujo de las formas en su resplandor cambiante de las horas.
Rincones olvidados llaman la atención del viajero, rescatados de la inanidad de lo cotidiano, y el azul se viste de sus gamas variadas, etereidad que libera en sus claridades, densidad que abruma cuando condensada. En la monotonía de los canales surge el espejismo verdoso, que se conjuga con el tono dominante para organizar un contraste de tacto visual sedoso, susurrante, plácido, en una impresión cromática que destruye las líneas, para expresarse sin ataduras que acoten los colores, en un deambular triunfal de la sensación poética que deja su recuerdo en la retina.
Gracia Eva Velasco plasma el discurrir de los sentimientos, descritos con un lenguaje cromático, barroco, espeso en sugerencias y deslumbramientos. Su paleta es precisa, no extensa, jugando con las combinaciones de la gama usada, para extraer la esencia del paisaje sentido. Es una narración concisa en el trazo, pero profunda en su significado. El observador de su obra es introducido en el cosmos de humedades, frialdad de las umbrías y caricias del Sol que fluye por los canales venecianos, tímida radiación creadora de sensaciones luminosas en el canto triunfal del ocaso. La pintora traduce muy bien la impresión percibida en su encuentro con la ciudad de la laguna, comunicando fielmente al espectador de su trabajo el discurrir de la experiencia vivida. Traspasa y supera las posibilidades del lenguaje, para proponer ideas e imágenes, solo comprendidas con el corazón, de una poeta que pinta.
La artista desarrolla la propuesta con agilidad en su expresión final, a través de trazos condensados, henchidos de pasión, gozo cromático que chispea destellos de abatimiento, ante la belleza de la mirada pasajera. Gracia Eva Velasco es hábil en el manejo de los recursos plásticos, consiguiendo elaborar piezas de gran calado técnico, donde el dibujo se difumina en un colorido desbordado, que se superpone a la racionalidad de la imagen, para mostrar la realidad traspasada de la lógica, y apreciar el halo que trasmite la materia impregnada del discurrir de la historia. Deshacen las formas, toma vida con pulso propio, convirtiéndose en notas de vibración visual depositadas en el cuadro, para componer una melodía que cae en picado, en el arrebato sensitivo expresado por la impronta cromática.

Las piezas expuestas poseen calidad, son expresadas con elegancia, gracias al dominio del equilibrio de la composición conseguido por Gracia Eva Velasco, proponiendo una obra seria, interesante, resultado de una fructífera trayectoria pictórica personal, labor continua cuya conclusión puede verse en esta exposición. 

















domingo, 23 de agosto de 2015

EXPOSICIÓN DE JUAN FIERRO EN ALMUÑÉCAR

AZUL MEDITERRÁNEO

Autor: Jesús Fierro Aguirre. Título Joyas &Abanicos. Lugar: La Italiana Café (Almuñécar) Fecha: Hasta el 30 de agosto.

Tranquilidad, placidez, pasa la brisa, en un mar de azules, donde este color es mostrado en todas sus tonalidades. Expresa el pintor el alma del lugar. Lo describe de forma real, sin dejarse llevar por la ebriedad del cromatismo, usando una técnica figurativa, extraída de la realidad para ser declamada sobre un soporte etéreo de gamas añiles. Es un paisaje batido por el fondo del oleaje, murmullo de la Naturaleza, fusionándose la atención del observador con la soledad del personaje del cuadro. Es una pintura contemporánea, que contrapone la imagen pictórica a la fotográfica, resaltando la magia del color, la impronta del recuerdo, cosa que la representación digital no puede. Ofrece una temática, de motivos pintados en sus piezas, diversa, estando siempre el mar presente, el azul velando la escena, la intimidad imprimiendo su presencia. Juan Fierro traslada su pintura más allá del soporte del lienzo, recorriendo sus pinceles abanicos y tejas, presentando además un diseño propio de joyas. Tejas y abanicos poseen un carácter más lúdico y comercial. Plasma la esencia de la luz vestida del tono mediterráneo, obteniendo obras atractivas, que encierran un ambiente fresco, húmedo, en un entorno desenfadado que invita a ser feliz. El azul se estrella en el paisaje, rompiéndose en un colorido suave, evanescente, sutil, que introduce una reverberación en la contemplación del cuadro.
Juan Fierro acierta a expresar el sentimiento de la época estival, unido a la descripción plástica de las cualidades de la costa andaluza, para componer un trabajo delicado, de buen calado técnico, que gusta al gran público. Esta exposición está adecuada a la época en la cual se exhibe.
He visto otras propuestas del artista, óleos y acrílicos, de mayor formato, destacando en ellos muchas de las cualidades aquí expresadas, donde elabora una producción personal, actual, en una figuración que parece se escapa hacia la ensoñación, pero es solo ilusión, pues capta muy bien el contenido de la realidad sentida. Este autor posee obras de intenso interés, con algún resabio de Hooper, como también de Turner en sus cielos rojizos, que concluye en composiciones singulares.