lunes, 26 de septiembre de 2022

MARÍA TERESA MARTÍN VIVALDI EXPONE EN SANTIAGO COLLADO, GRANADA

 

EN EL ESPLENDOR DEL JARDÍN

María Teresa Martín Vivaldi. " A la espera de un jardín " En Sala de Arte Santiago Collado. Hasta el 21 de noviembre.

Estalla la luz en los jardines de María Teresa Martín Vivaldi. Esta pintora recrea el esplendor máximo de las horas gloriosas del mediodía, cuando el color triunfa, desvelando los ríos cromáticos que se desbordan de la exuberancia vegetal, expresión del fulgor vital que bulle en su seno. Las plantas crean el color, lo definen en sus hojas, pétalos y tallos, mostrando una intensidad tonal azarosa.
Elegancia y calidad son características en la obra plástica de M.T. Martín Vivaldi, mostrando su habilidad en el uso de la grafía sensitiva, plasmada en el lienzo, equilibrada, poderosa, y sin embargo expuesta con delicado tacto, introduciendo campos de sosiego en su composición, para así no anegar la mirada, construyendo un engarce de subidas y descensos tonales que alimentan la mirada, el arrebato inesperado, la sorpresa del contraste.
Consigue esta pintora construir un relato visual acompasado, sin romper el hilo sensitivo de la percepción, rítmico y de elevado efecto pasional, el cual extrae, y seduce, en el momento mágico triunfal de la claridad luminosa, cuando la atención se postra ante el éxtasis de su presencia.
M.T. Martín Vivaldi, incorpora la mancha oportuna, traduce el efecto del encuentro emotivo en el entramado de trazos precisos, reflejando en el fondo de la composición la fuga hacia los espacios de fantasía, desvaída, imprecisa, imaginada, supuestamente feliz.
Excelente, como siempre, María Teresa Martín Vivaldi.
















miércoles, 21 de septiembre de 2022

FARNCISCO LEIRO EXPONE DE NUEVO EN MADRID

 


LA INDECISIÓN DE LA ESCULTURA


Autor: Francisco Leiro. Título: A filla da porteira, Lugar: Galería Marlborough. Hasta el 19 de noviembre.

Traslada el artista sus personajes a un mundo íntimo, separando el exterior de las vivencias propias que los recorren. Ya no muestran la rusticidad, el desparpajo, la fuerza hacia el entorno de otras ocasiones, sino que reconcentra sus creaciones en ellas mismas, siendo el espacio envolvente prolongación de sus avatares internos. Francisco Leiro, nos muestra el proceso de transformación de sus figuras bajo una lucha constante por cambiar, en un proceso de aislamiento, y olvido, del transcurrir mundano. Su obra es mostrada en un estado de plasticidad sin fin, flujo detenido en el instante, en su evolución hacia otras realidades en su percepción. Mantiene la solidez, el peso presentido, la rotundidad de sus esculturas, pero es el dinamismo inherente a ellas el que se dirige hacia su interior, convirtiéndolo en acto pasional, algunas veces trasluciendo el drama oculto de las personas, que es mostrado en la onda plástica congelada en sus composiciones.
Pero las piezas de Francisco Leiro expresan algo más, pues representan el proceso de construcción de la escultura, cuando deja de ser madera y toma forma definida, estado en el cual adquieren el soplo vital que les refleja vida. Es en el momento de recibir ese hálito cuando aparecen en un estado de paso, a la espera de la definición última de su aspecto, y actitud, hacia el espacio circundante, mas se resisten, surgiendo la duda permanente en los seres que toman asiento en la materia inerte, parece que quieren estar aislados, evadirse de la realidad que se les proyecta.
Quiera o no el artista, en su trabajo plástico se traduce las tensiones presentes en estos tiempos, siendo magistralmente formuladas en la madera por este genial escultor.























lunes, 19 de septiembre de 2022

EXPOSICIÓN DE CARLOS MORAGO EN LA GALERÍA ANSORENA


EL COLOR DEL ÁNIMA QUE NOS RODEA

Autor: Carlos Morago. Lugar: Galería Ansorena. Fecha: Hasta el 12 de octubre.

El sendero promete vislumbrar el ánima que sostiene el ambiente, intrascendente a la mirada cotidiana, envuelta en la rutina, invisible en el mundo sometido a las obligaciones y deseos. Sólo basta dirigir el entendimiento hacia el exterior, buscar el resplandor fugaz que anida en la sencillez de las cosas, sea una fachada ajada por el tiempo, la habitación sometida al olvido de las horas, o el camino que se convierte en meta prometida, alejado de la percepción del paseo intrascendente. La vida bulle en nuestro entorno, mostrando el resplandor puro de la luz, en sus colores, mezcla de irisaciones, tonos veteados, en la intensidad de su presencia, como se presenta en los árboles, callados acompañantes del momento extraído de la realidad, o en el cromatismo de la flor contenida en un bote. Estas gamas de colores traducen el ritmo sensitivo del momento descrito, el cual acompaña la persecución sin fin del sentido del ánima, que transmite trascendencia al instante seductor.
Carlos Morago refleja en su obra todas estas sensaciones, reiteradas continuamente, pues descubre en cada pieza un chispazo infinitesimal, de la totalidad del halo mágico, que soporta la imagen detenida. Recrea silencios, paseos reflexivos, inmersos en el rumor de los árboles, brillos solares, luces tímidas que susurran estancias apacibles, tranquila existencia. La mirada rutinaria no ve nada de esto, es incapaz de percibirlo en el primer encuentro, mas si se detiene podrá encontrar su propio mundo, los recuerdos de tiempos que significaron algo en el pasado.
Es una obra serena, equilibrada y bien estructurada, la propuesta por este excelente pintor. Carlos Morago nunca decepciona.