viernes, 23 de agosto de 2019

BÁRBARA G. PRICE EXPONE EN ALHAMA DE GRANADA

LUCES DE INTERIOR

Autora: Bárbara G. Price. Título: Recorrido de una vida artística. Lugar: Galería del Carmen, Ayuntamiento de Alhama de Granada. Fecha: Hasta el 31 de agosto.

El color es organizado en campos de tonalidad suave, para transmitir una tranquila contemplación, que discurre por los sentidos fugaces del destello que atraviesa la figura original, representada ésta como una percepción instantánea, cuya huella impregna la retina, surgiendo como forma desvelada oculta tras la imagen original. Transforma la autora su sentido primero para exponerla libre de la finalidad consumista inicial, siendo propuesta como signo sensible de la naturaleza íntima de la mujer, mostrando a veces la simbología lineal que se traduce en deseo. Mas introduce la distorsión que provoca, en el ánima de la imagen velada, la reducción de la persona en objeto de consumo.
Bárbara Gillette Price es una pintora norteamericana, afincada en la provincia de Granada, con una extensa trayectoria plástica. Ha abordado diferentes técnicas y soportes, girando siempre su producción en torno al color, a la magia de su influjo, indagando en las múltiples posibilidades que su lenguaje encierra. En su obra es patente la huella de la pintura norteamericana del siglo veinte, destacando la solidez del color, presentándolo en sus gamas homogéneas, como aparece en las ilustraciones comerciales, con lo cual consigue comunicar el sentido de la modernidad industrial, su lógica, fría y aséptica, en un ambiente sometido a la confusión de estribillos, anuncios, ruido, confusión y tentación constante para poseer. Potencia este efecto gracias a la estructura geométrica incorporada en sus composiciones, a la disonancia cromática con la cual las estructura, produciendo saltos profundos de intensidades, y en la configuración compleja de su dibujo angular en muchas de sus piezas.
En su vida pictórica, Barbara G. Price, ha ido aclarando la organización del color en su obra, mostrando una mayor concisión en el vocabulario de tonalidades utilizadas, difuminando su fuerza desbordada para plasmar trabajos de lirismo impreso.
En la vorágine de líneas y tonalidades contrapuestas, introduce el trazo sinuoso, profundo, como queriendo significar la existencia individual, que rompe el orden, en la confusión de la sociedad de masas, para traspasar la mirada al interior de la persona, su sensibilidad privada, su liberación del escenario que la cosifica. Describe muy bien el lenguaje sensual a través de un dibujo esquemático, envuelto en colores acogedores, como luces de interior, destacando la dualidad entre el deseo y la autoafirmación libre femenina, que reclama su voluntad.
Bárbara Price elabora un trabajo de calidad, de configuración elegante, descrito con excelente habilidad técnica y un relato inteligente.































martes, 20 de agosto de 2019

LA CHUNGA, FLAMENCA Y PINTORA

LA CHUNGA: ARTE, GENIO Y ELEGANCIA

Autora: Micaela Flores Amaya, La Chunga. Título: La Chunga, Flamenca y Pintora. Lugar: Galería Añil, Mojácar. Fecha; Hasta el 31 de agosto.

La obra expuesta posee un suave discurrir visual, alegre y vitalista, expresada con pasión pero sin arrebato, construida con mesura y sin disonancias cromáticas. Micaela Flores Amaya, La Chunga, 1938, no es sólo una artista de gran prestigio, en la historia del baile flamenco del siglo veinte, sino que también es una pintora de alta sensibilidad y buen dominio técnico del color. Poseen sus creaciones una gran originalidad, pues tras la aparente figuración naïf, guarda un excelente gusto en la elección de los tonos dispuestos en sus piezas, colores de intensidad controlada, de cimas modeladas, caídas suaves, valles plenos de horizontalidad cromática, cuyo peso inicial se disuelve en el fondo, por la ligereza de su engarce, la pasión delicada de su presentación, como estructura aérea que flota tras el vacío supuesto en el fondo del cuadro.
Son colores alegres, expuestos con elegancia, sensibilidad y arte, acompañando el ritmo reflejado en sus figuras, las cuales con su ondulación sinuosa, simulan son acompasado, sujeto al duende que inunda el ambiente, siempre repetitivo, circular, constante y eterno. Baile, compás, genio, y movimiento que transcurre tranquilo, en el escenario de cada pieza. Mas cuando sus formas pierden las curvas traspasan el vaivén danzante al entorno, que grita, una melodía recitada, a través de las radiaciones de colores.
Micaela Flores muestra una obra de contemplación tranquila, basada en el movimiento intuido, un lenguaje según gamas de cromatismo vivo, sometido a unos límites que no desborda la placidez de íntima contemplación, donde la autora sueña, se evade, ahondando en la tradición de la cultura gitana, rememorando su historia, las costumbres de su niñez. El espíritu de su pueblo, siempre envuelto en el flujo danzante, en la expresión profunda, desgarrada a veces, alegre casi siempre, abordando la existencia con un optimismo exultante,
La Chunga propone un trabajo plástico de alta habilidad en su configuración, desarrollado según un gusto estético de gran calidad. Usa el color como lenguaje musical para describir la memoria de su niñez, el nervio que ha empujado su arte, sea descrito a través del movimiento de su baile, y la honda musicalidad que lo acompaña, o el relato construido con el pincel, y con sus manos, inmersa en el torbellino de una paleta ajustada a un espectro de tonalidad equilibrada. Presenta un mundo de sensaciones íntimas, fuente que inspira toda su producción y vida artística. Expone una producción interesante.























viernes, 16 de agosto de 2019

TQ+SUR III FOTÓGRAFOS ANDALUCES


FOTÓGRAFOS ALMERIENSES

Autores: Estela García, Antonio Jesús García, Pablo Vara, Carlos de Paz. Título: TQ+SUR III Foógrafos andaluces. Lugar: MECA Mediterráneo. Fecha: Hasta el 22 de agosto.

Cuatro artistas almerienses exhiben su obra centrados en la descripción de la soledad en una sociedad masificada. Desde percepciones y sensibilidades distintas, usando un lenguaje común, abordan la persona, su yo y la existencia.
Estela García expone una obra interesante, fusionando la imagen digitalizada con la concepción de la pieza pictórica. Capta un colorido suave, luz cálida que se esfuma en la frialdad de la mirada. Traspasa la mera fotografía expresándose con formas de abstracción geométrica, extrayéndola del entorno construido para exponerla como elemento plástico. Encierra en sí una gran simbología, también desolación, en el blanco cálido, pues la luz no pude atravesar las barreras que aíslan a los individuos. Espacios aquitectónicos lineales, sometidos a la razón, cuya conexión al mundo exterior son unos pequeños ventanucos, estrecha vía de diálogo y comunicación con sus semejantes.
Antonio Jesús García, desarrolla un relato visual sugerente, dinámico, bien estructurado en torno a la idea que quiere mostrar. Lo hace acompañado de un colorido de intensa percepción, realidad alegre, apariencia externa, que esconde los momentos íntimos de cada uno de los protagonistas. Parece decir que el ser humano se integra a través de convenciones sociales, en ritos comunes, celebraciones donde se crea comunicación, relación entre iguales, circulo cerrado de la familia, de las amistades, trabajo o vecindad, sometidos a las reglas de comunicación establecidas. Roto este vínculo no existe relación, es difícil el encuentro sin un sistema social de referencia.
Pablo Vara nos muestra el instante luminoso, donde la faz de la persona describe su situación, en unas instantáneas de luz ajustada en un marco austero, cuando la persona en su intimidad descubre su verdadera esencia, cómo es en realidad, cuales han sido sus vivencias, las circunstancias que rodean sus rutinas, o el estado conformista que rige su vida.
Carlos de Paz, propone un conjunto de hondo significado existencial, incidiendo de forma descarnada en el transcurrir anónimo de los invisibles. Aparece éste descolorido, gris, triste, asfixiante. Trasmite angustia, presión interna, desasosiego, desesperación no compartida, abandonados los seres a su suerte, sujetos a sus incertidumbres o añoranzas. El tiempo se detiene, es espeso, aplasta con su monotonía, mas la escapatoria no existe, no hay solución, nos comunica el autor.
La galería MECA nos ofrece una exposición de intenso contenido narrativo y calidad excelente.



Estela García



Antonio Jesús García


Antonio Jesús García


Antonio Jesús García



Pablo Vara 



Carlos de Paz




domingo, 11 de agosto de 2019

M. VELA BLANCA EXPONE LOS SECRETOS DEL CABO


LAS TABLAS DEL CABO

Autora: Myriam Vela Blanca (Myriam Jiménez Puertas) Título: El jardín secreto del Cabo. Lugar. Museo de Almería, Sala Perceval. Fecha: Hasta el 8 de septiembre.

El Cabo de Gata es recreado a través de una mirada sugerente de gran intensidad poética. La pintora almeriense Myriam Vela Blanca, 1970, describe las esencias del Parque Natural a través de su flora, del mudo testigo vegetal que vive sus horas de sol, sus esplendores de Primavera, los días otoñales de luz amable o los vientos del invierno gris. Esta imagen es pretexto superficial que esconde el fondo oculto de la obra propuesta. Subyace en su estructura el relato interno de sus paisajes, vistos más allá de la simple observación. En la idea soportada en su instalación, realiza un estudio sobre la flora endémica del Cabo, mediante el cual denuncia el peligro que acecha su preservación por la masificación, y el interés agrícola industrial, que amenaza sus límites. Sustenta estas ideas con una excelente habilidad técnica, que le permite mostrar su discurso expositivo.
Myriam Vela Blanca presenta un trabajo plástico de interés estético, pues logra transmitir la imagen del Cabo bajo el peso de un ambiente envolvente, mirado en los momentos donde la soledad es la única dueña del lugar, cuando es la hora de los duendes y genios que habitan en los pliegues de la luz, muy bien intuidos en cada una de sus piezas. Muchos han trabajado sobre la madera, pero la artista la fusiona en el ritmo íntimo de la composición, consiguiendo dotarla de pulso, el cual reproduce el susurro de la brisa que acaricia sus campos, el rumor de las olas, la placidez de sus silencios.
Mediante collages realizados con impresión fotográfica, pintura y elementos adheridos a las composiciones, logra recrear el misterio de la esencia del Cabo, eje sobre el que gira toda su producción plástica, trasladando al espectador la mirada limpia de quien vive inmerso en su entorno. Aporta esta pintora una forma original de abordar el paisaje, dotando a sus creaciones de un colorido contenido, cuasi melancólico, sabiendo ordenarlo de acuerdo a las peculiaridades de la tabla, sus vetas y nudos, los cuales incorpora con inteligencia en el conjunto de la escena mostrada. Incluso en algunas piezas, supera los límites del espacio enmarcado, proponiendo configuraciones espaciales que generan sensación de profundidad, dinamismo, sorpresa en su visualización. Esta autora conjuga, en el conjunto expuesto, las sensaciones que suscita el Parque Natural, organizando una estructura de suave sabor lírico.
Posee Myriam Vela Blanca una gran intuición compositiva, lo que le permite ofrecer obras de gran originalidad estética.