sábado, 10 de noviembre de 2018

ESCULTURAS DE BLANCA MUÑOZ EN LA GALERÍA MARLBOROUGH

INSTANTES MÁGICOS

Autora: Blanca Muñoz. Título: Vaivén. Lugar: Galería Marlborough, Madrid. Fecha: Hasta el 24 de noviembre.


La materia es dominada por el ingenio de la artista, convirtiéndola en forma inteligente que quiere plasmar la fantasía. Blanca Muñoz traduce en estructura ingeniosa cada una de sus piezas, mediante el trabajo del metal, creando estructuras de apariencia ligera, perforadas, de pulidas superficies, cuyo conjunto produce sensaciones visuales de volumen en el ambiente, espacios aéreos impregnados del halo de la escultura, por donde deambula la luz, en un recorrido azaroso siempre concentrado en torno al cuerpo central que la atrapa. La luz se desliza por la suave superficie, abriéndose en todas sus posibilidades tonales, surgiendo destellos en un amplio abanico cromático, de presencia fugaz, como si de apariciones irreales fueran. La escultura es a la vez fuente emisora y receptor del fluido luminoso, originándose una vibración en la mirada cuando es contemplada. Esta percepción sensitiva es la base del diálogo que se origina entre el espectador y cada una de las piezas, cuando se sume en la contemplación del aura que cubre la composición. Es un instante mágico, que extrae la atención del tiempo, sintiendo la sublime atracción del resplandor de amplio repertorio de colores. Es una liberación de la rutina visible. Sumida en la luz está la forma, de tacto suave y a la vez consistencia dura, rígida, y si se insiste cortante. Es una ambivalencia escondida tras el brillo metálico.
Blanca Muñoz consigue condensar estas sensaciones en sus creaciones, gracias a lo cual se convierten en apreciadas obras de arte. Esta creadora plástica conjuga habilidad técnica, diseño y ensoñación, concluyendo en un producto de excelente factura estética.















miércoles, 7 de noviembre de 2018

ALFONSO ALBACETE Y MAXAM

SOBRE LA LIVIANDAD DE LAS HORAS

Autor: Alfonso Albacete. Título: Vanitas. Lugar: Sala Pardo Bazán del edificio La España Moderna del Museo Lázaro Galdiano. Fecha: Hasta el 18 de noviembre.

La Fundación MAXAM ha organizado una exposición sobre la Colección de Pinturas que ilustraron los almanaques editados por esta compañía, empezada en 1900. La muestra está estructurada en torno a la obra seleccionada para el calendario del próximo año. Esta pieza, de Alfonso Albacete, constituye el eje de la propuesta plástica, pues resume el sentido estético que ha impregnado toda la trayectoria de las obras escogidas para formar parte del almanaque. La composición de este autor establece una relación recíproca con la de grandes artistas, como Arturo Mélida, Cecilio Pla, Julio Romero de Torres o Eduardo Arroyo, surgiendo un murmullo sensitivo, y cromático, que da forma y sentido al cuerpo central de la idea que define la estética de esta producción anual. Publicidad y arte se unen en esta creación periódica, siendo las escenas reflejadas en ellas un signo del recuerdo que muchos portamos desde nuestra infancia, cuan destello rancio, adherido al tiempo pasado, a la esencia del entorno, así como de modos e ideologías imperantes. Y con ellas está plasmada la innovación, la transformación industrial, el uso llevado a la cotidianidad del mundo rural.
La Colección presentada sugiere transitoriedad de la existencia, liviandad de las horas, siendo las hojas del calendario el soporte sobre el cual roza la brisa del tiempo. Mas las ilustraciones permanecen, unidas a vivencias del recuerdo, aflorando en la memoria nostalgia, recogimiento cálido, impresiones de épocas felices y sencillas, como también en los últimos tiempos abren los espacios a la fantasía.
Alfonso Albacete capta felizmente este concepto, y lo describe en su pieza, conjuntando la idea central de la exposición, cuando integra un motivo de la colección en su cuadro, el paisaje agrario, en plena transformación, y la mirada del pintor desde su estudio, todo estructurado según una geometría marcada, unida a un colorido vivo, penetrante, vital y optimista, estableciendo la diferencia entre la racionalidad del estudio interior, aséptico y algo frío, y la apasionada aventura del exterior, expresada en colores densos, verdes, rojizos, ocres, y grisáceos, en plena confusión visual, integrada en un conjunto tranquilo.
Acierta el pintor, en la propuesta visual que resume toda la trayectoria plástica de las piezas contenidas en la Colección MAXAM.


domingo, 4 de noviembre de 2018

RICARDO G. URRÉJOLA EXPONE EN ANSORENA

EL SENTIDO DE LA EXISTENCIA

Autor: Ricardo Galán Urréjola. Título: Sobre enigmas y ciudades. Lugar: Galería Ansorena, Madrid. Fecha: Hasta el 26 de noviembre.

R. G. Urrejola concentra su mirada en el paisaje urbano, siendo reiterativo en su reproducción en cada una de sus exposiciones. El pintor explora la imagen, el sentido de lo que la mirada considera real, luz reflejada que la mente estructura en formas y acción. Mas no se limita en la simple representación literal de la escena, sino que ahonda en su significado, en el aura que flota en el ambiente, usando la imagen como texto visual, donde el autor describe las características de cada espacio expresado en el lienzo.
Urréjola investiga las posibilidades de la pintura como reflejo del pulso cambiante de la realidad, incorporando caos, nervio, presencia imponente de los edificios, anulación del individuo, sumiéndolo en una simple mancha, como un elemento de la masa que habita la ciudad. Los sueños, sufrimientos y vivencias de los individuos, se disuelven en el conjunto, flotando en la composición, generando intensidad al contemplarla. El artista introduce el color, sus tonos y densidad, como lenguaje sensitivo para descifrar el halo que cubre el ambiente, impresión primera difícil de explicar. El color predomina sobre un dibujo desvanecido, mero soporte sobre el que asienta el pintor sus sensaciones. Predominan los grises y azules diluidos, veteados por claridades gélidas, esparciéndose pinceladas rojizas, marrones, algún ocre escaso, de forma dispersa. Es la confusión, ruido, mutación permanente en las venas de la metrópoli, desarrollada en sus avenidas y plazas. Fugacidad irrisoria, pues las construcciones ahí permanecen, los viandantes son pasajeros, no dejan rastro, y el brillo del ambiente desaparece con ellos. Al final queda la soledad, impronta en cada uno de sus habitantes, incomunicación, desorientación, la vida reducida a un número.
Ricardo Galán Urréjola es constante en su idea, indagando sobre el sentido de la existencia del hombre actual.