domingo, 1 de marzo de 2026

EXPONE MIGUEL CARINI EN EL CENTRO GRAN CAPITÁN



UNIVERSO CARINI



Autor. Miguel Carini. Título: Al tango y a la poesía: “Es tu paso quien regresa”. Lugar: Centro de Arte Gran Capitán. Fecha: Hasta el 31 de marzo de 2026.



Gira en el hueco la amarilla rueda
De caballos y leones, y oigo el eco
De esos tangos de Arolas y de Greco
Que yo he visto bailar en la vereda

Del poema El Tango. Jorge Luis Borges



Suena el bandoneón entre los parrales de los patios de vecinos. Lenta melodía, pegajosa, pesada, de aromas tristes, que retrotrae notas para después lanzarlas al vacío de la nada. Mas se rompe el ritmo con el tono disonante, para dejar caer la melodía en la hondura sensitiva del alma, reflotando con pasión.
Es el tango una música nacida del pueblo más humilde, aquel que habitaba los conventitos de Buenos Aires, rumiando nostalgias de las patrias de origen, asombrados ante la inmensidad y grandeza de su nuevo país argentino.
Miguel Carini es un poeta de la imagen, pues plasma el verso sentido en su obra plástica. Este artista siempre sorprende, pues supera el trabajo anterior para ofrecer nuevas propuestas de extenso peso estético. Simula el ritmo lírico provocado por el poema, en sus líneas sinuosas, en las imágenes evocadoras, en miradas cadenciosas, expectantes, recelosas, anhelantes… apoyado en una conjugación cromática impresa, con la que reproduce sensaciones agudas, encadenadas con aquellas graves, cuando el color es pasional, intenso, pasando a la evanescencia tonal abierta, clara, feliz, optimista. Incorpora Carini ráfagas de cromatismo elegante, impregnados de frescura visual, flotando sobre los campos del ensueño, cuando navega entre el oleaje apasionado del tango. Esa es la gracia compositiva de este genial artista, al mostrar un trabajo de poderoso efecto sensitivo.
Esta exposición se organiza en cuatro partes, dos descansadas en literatos de ambas orillas, que entrelazan sus palabras para dar cuerpo, y letra, al motivo que da vida a esta instalación. Le acompaña otras dos partes laterales, una escondida en el inicio de este movimiento musical, auténtica voz del pueblo inmigrante, desde los conventitos donde se alojaba. Lo expresa este creador plástico en unas acuarelas cuan suspiros gráficos, manchadas por el color de la impresión traducida en la mirada. Surge de las biografías marcadas en sus rostros, de pasados e ilusiones futuras. Son miradas directas, descaradas, descarnadas o emocionales.
En la otra, Miguel Carini incorpora la soledad del artista, el ansia expresiva desbordada, sujeta por el imperativo del confinamiento. Tiempos oscuros, temerosos, aislados, tenebrosos, donde el impulso creativo quería mostrar su impronta, de sueños y recuerdos, realidades y deseos.
Son las piezas pertenecientes a esta parte de la exposición, fulgurantes expresiones de un artista integral, anotaciones como si un diario fuera, creaciones auténticas soportadas en materiales comunes, usados, pobres, y sin embargo aupados a la grandeza de una obra de arte.
Poco más puedo decir de la muestra presente en este espacio expositivo, donde el visitante se encontrará inmerso en un auténtico jardín de efluvios cromáticos, belleza sugerida en la imagen, ruido presentido en la mirada, acompasado, lento, reconcentrado en sí mismo, tango sentido en la percepción de sus obras. Es un trabajo depurado y de alta maestría técnica, que induce ráfagas de magia al contemplar el conjunto estético propuesto. No defraudará a nadie.