domingo, 15 de diciembre de 2024

MODHIR AHMED EXPONE EN SUECIA




MÁS ALLÁ DEL PAISAJE


Autor: Modhir Ahmed. Título: Órgiva. Lugar: Svarta Gran, Borlänge, Suecia. Fecha: Hasta el 10 de enero de 2025.

Fruto de las estancias de Modhir Ahmed en la Residencia Internacional de Arte Contemporáneo K15, de MECA, en Órgiva, dirigida por Rosa Muñoz Bustamante y Fernando Barrionuevo, surgió un conjunto plástico en el que refleja las experiencias sensitivas que impregnaron los días pasados en ese lugar.
Modhir Ahmed es un artista intuitivo, de percepción profunda, y gracias a ello se introduce en el escenario del entorno natural, ahondando en el significado de la apariencia real, descifrando la arquitectura que la representa, traspasando el mundo de las formas para describir la esencia que el rastro de la luz produce.
Este artista muestra una obra que penetra intensamente en la mirada, gracias a la impronta rotunda del color, que aparece plasmado en su libertad superadora de las formas acotadas. El cromatismo sienta su influjo, integrando el recuerdo de la luminosidad reflejada en montes y vegetación, que con sus tonalidades modulan las claridades solares, vistiéndose de pesadas gamas que crean una atmósfera densa, estática, envolvente, que disuelve toda individualidad en su seno, para incorporala como ente vibrante, el cual capta los ecos de la vida que llena el ambiente, onda perenne que sienta su influjo en todo su derredor. Modhir Ahmed comprende esta influencia, quiere expresarla en su obra, consiguiendo realizar su descripción, transformando el pulso sentido de la Naturaleza en ritmo cromático, cuán partitura musical que reproduce una melodía rota de armonía, disonante, salvaje, impetuosa, concisa, plasmando el alma del paisaje, repetido como una letanía latente, que recuerda incesantemente la eternidad del lugar, el carácter que atrapa y marca a sus habitantes, cuando estos comprenden la verdadera faz de su realidad, siendo solo posible de interpretar como signo de improntas arrítmicas, que traducen la presencia de los elementos paisajísticos, como si una sinfonía abstracta fuera.
Modhir Ahmed es un artista integral, que fundido en los campos que lo rodean los interpreta como conjunción de manchas engarzadas, reducto último de la huella luminosa del color, añadiendo en ellas el tono emocional del momento representado. Consigue de este modo la unión de la persona y su entorno natural.
El trabajo plástico de Modhir Ahmed es fresco, dinámico, sugestivo, directo, centrado en la inmediatez del detalle, en su concreción visual, logrando introducir al espectador en el mundo mágico que la Alpujarra encierra, siempre presente, en su perennidad, en la historia del tiempo.




















martes, 10 de diciembre de 2024

UNA TARDE EN ARQUILLOS

 


Rompe la luz la monotonía verde del árbol, abrazándola con pasión, con furia e intensidad, haciendo arder su figura en el verde dorado de su reflejo. Pasión profunda del último arrebato del día, de la claridad que quiere explotar en su triunfo, locura radiante que surge esplendorosa. La retina queda sumida en su imperio, en la locura visual que su imagen provoca, éxtasis del instante, que traslada la mirada fuera del espacio lógico, sólo el Yo y la Luz.





Paseo infinito, camino hacia la noche, acompañado del fulgor desvaído del fuego verde, en su tímida hacia el ocaso. Viaje hacia el final, inabarcable, sin conclusión,  sólo calzada, más calzada, no hay término, y mientras, la luz se evade de su impregnación en los árboles, imágenes que marcan el ritmo de la derrota diaria, cuando se aguarda la oscuridad veladora de lo real.






Surge un elegante chispazo visual en el encuentro del instante salvado de la realidad. 
Aparición extraordinaria. Dorado suave esparcido en el horizonte, que se impregna en la vegetación, desprendiendo destellos organizados en una cadencia rítmica suave, la cual se difumina felizmente en el gozo pasajero que su presencia provoca.







Claridad que se difumina, en el escenario extraído del tiempo, fuga hacia la intemporalidad, surgida como destello pasajero, resplandor tímido en el momento último de la Luz. Es un encuentro sin continuidad, encuentro con la fantasía, que se deshace en el ritmo de los instantes.






El día declina hacia las tinieblas. En este momento de tránsito conviven ambos universos, el solar y el oscuro, mezclados, interaccionando entre sí, dejando abierto los resquicios hacia espacios etéreos en los que la imaginación es liberada, sueños y melancolías, feliz tranquilidad y despertar de enigmas de la consciencia.
La diafanidad que la luz ofrece se deshace en borrosa visualización, en el silencio que los campos trasmiten.








La luz avisa de su fin, en su extinción gradual, aunque unos rayos quieren escapar a su destino, fundiéndose en el cromatismo de las hojas y tallos, penetrando en su interior, mostrando un resplandor apagado, pues su origen las reclama, para que se una con el disco solar en su ocaso diario. 







Ocultos en las sombras anidan los genios de la noche, otean el paso final de la luz, esperando el momento en los que extender su capa oscura, en el fresco penetrante, espacio infinito hacia el mundo misterioso del submundo, cuando lo real se deshace en fantasía.








El Sol se convierte en un sueño pasado, mas su realidad es ahora sueño de esplendores venideros, en la mañana que aguarda. Entra en el inframundo, en su eterno paseo por los abismos sujetos al caos, silencios y olvido. 
Su paseo salva, ilumina los recuerdos, recata las ánimas de su exilio terrenal, surgiendo sus sombras en los espacios invisibles de la noche. Tras la montaña muestra su rigueza radiante pasajera, pero no hay que ser pesimistas, el futuro es suyo, siempre suyo, en su eterno retorno hacia el reino del resplandor vivificante del mediodía.






Cae la noche, cantada por los grillos y autillos, rumor permanente en los campos oscuros, compañeros de seres ensoñados. El azul se desvanece, presentando en el momento final la faz de otras realidades inmateriales, más allá del combate eterno entre la luz y las tinieblas.








Es un recuerdo sólo, en la antesala hacia el mundo sensitivo de la noche. Luz ausente, luz cautiva, luz errante, que se escapa del horizonte, asolado el espíritu con su partida, pese a ofrecer el dorado decadente de sus atributos. Cae la luz abatida ante las tinieblas, soledad y recogimiento, toma forma la noche con su presencia.


lunes, 9 de diciembre de 2024

EN LA GALERÍA JORGE ALCOLEA EXPONE MARIO PAVEZ

 

EL EXCESO DE LA VIDA


Ofrece la galería Jorge Alcolea, en Madrid, la obra del Mario Pavez, Santiago de Chile, 1974, residente en España desde hace más de una década, la cual estará expuesta hasta el 12 de diciembre de 2024.
Muestra este pintor composiciones brillantes, inmensas en su contenido visual, excesivas en la escenificación impresa, sumidas en un universo báquico, desbordante, alegre, ajeno a preocupaciones vitales, sólo apariencia luminosa, sujeto al placer desenfrenado, dominado por el ansia de vivir.
El artista recurre a un estilo de gran realismo en la imagen, que no por ello olvida el nervio, y sustrato, del arte pop que impulsa su producción plástica. Olvida la realidad visible de la escena, al potenciar la intensidad cromática en su obra, extrayendo de la percepción auténtica las figuras para enmarcarlas en el campo de la plasmación pictórica. Supera los medios técnicos que captan la escena real, al incorporar magia en el ambiente, nervio en el desarrollo del color, aplicado según la emoción que el proceso creativo requiere, pues el pintor, apresado en su actividad plástica, discurre por los caminos de la sensación cromática, al inferir en sus escenas el resplandor de los gestos impresos en sus protagonistas, y también en el reflejo de los elementos que los acompañan, para lograr así componer el conjunto exuberante contenido en sus cuadros. Gracias a los efectos incorporados en ellos, puede el observador comprender la escena, ser partícipe, contagiase de su desenfado y emociones.
La obra de Mario Pavez posee una actualidad poderosa, en el panorama de la nueva figuración pictórica.










domingo, 8 de diciembre de 2024

FERNANDO VICENTE EN LA GALERÍA JORGE ALCOLEA

 



FERNANDO VICENTE, AFORTUNADO ENCUENTRO


Lástima que haya sido clausurada, recibí la noticia de esta exposición, en la galería Jorge Alcolea, en Madrid, días después de su conclusión, pero vistas las obras presentes en ella, me han interesado tanto, que no puedo sustraerme a escribir unas notas sobre las piezas que allí se mostraron. Me ha permitido conocer la obra de Fernando Vicente Sánchez, Madrid, 1963, el cual posee una amplia carrera artística como ilustrador y pintor. Distinguir entre ambas facetas a veces carece de interés, pues cuando se realizan las diferentes creaciones con visión estética original, incitadora de la mirada, convirtiéndose en objeto apreciado en su contemplación, se transforman en expresión artística.
La obra de Fernando Vicente es fresca, directa, dinámica, intensa en su visualización, dejando marcada la retina de imágenes brillantes. Recorre todos los tiempos de la pintura en su trabajo plástico, sin abandonar nunca la figuración. Hunde sólidamente su estilo en la representación de la imagen renacentista, matizándola con la ilustración pop, trasformada en pieza de actualidad pictórica, reeleborando los temas al incorporar personajes de nuestro tiempo, siempre inmersos en los mitos culturales eternos. No abandona el paisaje, el cual es parte poderosa de la escena que sustenta sus elaboraciones, creando relatos paralelos al expresado en su obra, siendo una fuente inagotable de percepciones sugerentes a la imaginación.
Fernando Vicente es elegante en la combinación cromática, extenso en ideas visuales, rico en pensamiento estético, siendo el resultado de su labor plástica una obra de calidad, actual y de atractiva contemplación.

















miércoles, 4 de diciembre de 2024

MANUEL AVEDÁN EXPONE SU OBRA EN LA GALERÍA ORFILA

 


NADA TRAS LA MÁSCARA


Autor: Manuel Avedán. Lugar: Galería Orfila, Madrid. Fecha: Hasta el 10 de diciembre.

Es una obra interesante por la estructura estética que contiene. Hay que considerar en ella el fondo, color, las formas y significado.
Manuel Avedán (Madrid, 1929) desarrolló una obra sustentada en los principios estilísticos de la abstracción geométrica, fondo sobre el cual incorporaba la acción conceptual del relato contenido en ella. Organizaba composiciones de intenso efecto geométrico, rígida configuración en las que se acotan las actividades de sus protagonistas, reflejo de un mundo ordenado, lógico, establecido según normas sociales, sin posibilidad aparente de transgresión.
Introduce el pintor el color, expuesto con apariencia modulada, encajado sin sobresaltos tonales, cuyo efecto potencia al vecino, conformando una atmósfera intimista, cerrada, a veces agobiante, y si no, libre de ataduras, por la claridad cromática en las gamas leves, y sutiles, del color utilizado. Representación del mundo interior, que asume su entorno y reduce sus ideas a una burbuja intelectual, en que se aleja de la realidad circundante.
En ese escenario propone el artista figuras diversas, de sólida configuración, pesadas, mostrando la influencia que ejercen en su entorno, aparte de ser quienes dan sentido al conjunto expresado en cada composición. Pero las figuras aparecen sin pulso, siendo solo formas que absorben la mirada, mas no existe individualización, sino propiedades externas, surgidas del pensamiento que traduce la percepción de la visualización. La apariencias dictan la personalidad del individuo que se tiene enfrente, extraído de la realidad para ser escrutado en el universo particular de cada persona.
Y es el significado quien da sentido al conjunto de la obra plasmada, pues sea por aprehensiones previas, recuerdos, o impresiones, dota a las figuras de unas características propias, mostradas desde una irónica expresión, burlona y crítica. El pintor mira a los personajes sociales desde la idea que quieren trasmitir, explicando que tras esas máscaras no hay nada, en la mayoría de las veces, o en todo caso objetos del deseo, y la verdad grotesca proveniente del yo profundo.
Juega la obra de Manuel Avedán con la ambivalencia entre ilustración satírica y creación plástica simbólica, logrando que la forma artística, como representación pictórica, domine la composición.
Es rica y sugerente la obra de Manuel Avedán, jocosa y ácida, reflejo de la realidad humana. Nos enseña este artista su inmensa habilidad para captar el verdadero rostro de las debilidades personales, sin abandonar la sonrisa que las disculpa.

















martes, 3 de diciembre de 2024

XVIII CONCURSO INTERNACIONAL "AGUA DE GRANADAª : SIERRA NEVADA: EL ORIGEN DEL AGUA

 

SIERRA NEVADA, EL AGUA Y SU ORIGEN

El Concurso Internacional de Pintura “Agua de Granada”, cuyo lema es, en su XVIII edición, “Sierra Nevada: el origen del agua”, presenta piezas de excelente valor estético, dentro de la línea y estilo que posee.
En los Concursos de Pintura, ocurre igual que con las cosechas, unos años son ricos en frutos sabrosos, y otros sufren su carencia, siendo un número limitado las piezas que dan el signo de calidad apetecido. Pero este año hay que celebrar el buen nivel conseguido, por la valía de las obras presentadas y el nombre, e historial expositivo, de los artistas participantes.


Francisco Martínez Carreño

El primer premio ha sido conseguido por Francisco Martínez Carreño. Su obra transmite rotundidad a la mirada, fuerza sensitiva que se deshace en las plantas que integra en su composición, generando el conjunto un efecto de pureza visual, temblor contenido en las formas, logrando comunicar la emoción de la contemplación primera ante el paisaje presenciado.


Ulises Sagredo

El segundo premio corresponde a Ulises Sagredo, cuya pieza posee transcrita la solidez de la montaña, que se evade en el albor de sus cumbres, en un reflejo luminoso sujeto a la intensidad de su peso, cuya puesta en escena está situada fuera de la acción del flujo del tiempo.


Pablo García Ávila

Corresponde el tercer premio a la composición de Pablo García Ávila, siendo su trabajo una poética plasmación de dimensiones fantásticas, extraídas de la realidad natural.
Han obtenido mención de honor, las obras de Yoshio Yamasaki, Francisco Carrillo y Adrián Marmolejo. Las tres contienen la esencia del paisaje de Sierra Nevada, siendo más directa la de Adrián Marmolejo, de percepción dinámica, descarnada, pulso latente del espíritu de ese paisaje.


Francisco Carrillo


Adrián Marmolejo


Yoshio Yamasaki

Aparte de los galardonados en premios y menciones, hay composiciones que no desmerecerían figurar entre ellas, por la ingeniosidad del motivo, la conjunción cromática, o la oportunidad de la imagen propuesta.
Entre los que me han gustado, aparte de los premiados, destaco a Jesús Calle Romero, cuyo trabajo muestra serenidad de la luz contenida, en un instante sostenido en el silencio, que impone su orden al brillo que encierra. También, Jesús Ramón González Álvarez, el cual nos enseña una pieza donde la realidad ha encontrado un punto de fuga hacia su inmersión en el blanco, bravo impulso cromático, que supera la razón de las acotaciones integradas en el cuadro. Manuel Carballeira Rivas presenta una mirada soñadora, expresada con sutilidad de economía de elementos presente en la escena.


Jesús Ramón González Álvarez


Jesús Calle Romero


Manuel Carballeira Rivas

Miguel Ángel Rivas Megías, es poderoso en la obra mostrada, directa, recia a la contemplación, incorporando la atmósfera fría, cuando espera la tormenta. Son momentos indecisos, expectantes, los integrados en ellos.


                                            Miguel Ángel Rivas Megías

La pieza de Ignacio Estudillo Pérez me ha gustado sobremanera, está dentro de la figuración realista actual, incorpora magia, misterio, generando múltiples relatos líricos, dirigidos por la luz de la farola reflejada en las aguas. Podría haber estado entre los galardonados.
En resumen, el Concurso de este año ha mostrado gran calidad pictórica, indicando el excelente momento plástico existente en Andalucía.


Ignacio Estudillo Pérez

domingo, 1 de diciembre de 2024

ALEJANDRO GORAFE Y SU RECUERDO

 

ALEJANDRO GORAFE: SÍMBOLO QUE NO AGOTA SU RECUERDO




Era una tarde suave de otoño, tiempo extraño a finales de noviembre, y en la galería Arrabal y Cía se inauguraba la exposición de Mercedes Castro. Aunque era la hora señalada de su comienzo, unos imprevistos surgidos retrasaban el inicio de la presentación del evento. Todo eran prisas, ajetreo, movimiento de los organizadores, mientras, Alejandro permanecía en medio de la Sala, dirigiendo, calmando los nervios de los colaboradores en la instalación, tranquilo, controlando con su sonrisa, y presencia, toda la actividad desarrollada en el espacio expositivo.
Al verlo, entré en el lugar de ese ajetreo, nos saludamos con efusividad, hace años que nos conocíamos, pues ya son muchas las reseñas que he realizado sobre su obra, así como de las expuestas en su galería.
Fue en 1997, creo recordar, cuando nos conocimos en la desaparecida galería granadina Arte Directo, situada en la calle Portón de Tejeiro. Pasaron los años y nos reencontramos en su exposición en Sandunga. A partir de 2011 realicé un seguimiento más estrecho de su producción plástica, a través de mis críticas y visitas a sus instalaciones.
Siempre sorprendía, mostrando un amplio registro de posibilidades en sus producciones artísticas, jugando con la plasticidad de la expresión de materiales diversos, incluyendo a los autores y espectadores en ellas a veces, logrando composiciones dinámicas, que evolucionaban según el dictado de la sucesión de los momentos. En su galería había libertad expositiva, impulso de la cantidad compositiva propuesta, de cuya multiplicidad, en la búsqueda azarosa de piezas singulares, siempre resultaban conclusiones interesantes. De esa experiencia acumulada, se extraían ideas compositivas, de las cuales obtenía destellos plásticos para dotar de significado, y calidad, las producciones artísticas. De esas fiestas de arte lúdico, arte por el arte, disfrute sensitivo estético, realizadas en esa galería, muchos artista cosechaban ideas innovadoras que reflejaban en sus obras. Y el gran director de escena, impulsor de la innovación plástica andaluza, era Alejandro Gorafe. Genio creativo, incesante devorador de situaciones estéticas, que transformaba en composiciones de amplia calidad expositiva. Soñaba, investigaba, comunicaba y originaba arte, para sí mismo e influyendo en otros compañeros de la vanguardia artística granadina.
Esa tarde estuvimos hablando largo rato, como siempre de Arte y exposiciones, de amigos artistas y anécdotas, pero al final terminamos charlando sobre su proyecto futuro. Me comentó que iba a exponer en Málaga, el próximo febrero. Me enseñó un par de fotografías de las piezas que iba a proponer en esa ciudad. El diálogo se perdió por los derroteros de la búsqueda de la representación del vacío, de la influencia de la materia, la tensión de sus estructuras, y la vibración sentida por el espectador, que llenaba su espacio circundante, infiriendo pulso al interior de la nada percibida. Así es como definí su obra proyectada. Volvía a trabajar el alambre, de forma esencial sin complicaciones observadas, solo nudos y proyecciones en el espacio, acumulando el vacío en su seno, el cual abandonaba su inexistencia para convertirse en temblor visual presentido, palpado por la mirada, conformando figuras conceptuales, gracias a la influencia de la tensión de las formas, y la acotación del vacío, contenidas en sus piezas. Alejandro Gorafe estaba muy ilusionado con esta muestra próxima.
Nos despedimos hasta recibir fotografías de todo el conjunto. Mas todo quedó en ese momento. Alejandro se fue, hacia otras dimensiones más amplias donde desarrollar sin límites su intensidad creativa. Nos ha dejado el recuerdo, su bondad, amistad, ingenio, y sobre todo su grandeza personal y artística. Alejandro Gorafe representa, en la historia del Arte contemporáneo, un símbolo de la vanguardia que no agota su brillo novedoso. Descansa en paz amigo.