sábado, 29 de noviembre de 2025

LA OBRA DE RAIMUNDO MADRAZO SE EXPONE EN FUNDACIÓN MAPFRE

 

EL FELIZ MUNDO DE LA BURGUESÍA


En Fundación Mapfre, Sala Recoletos, se expone hasta el 18 de enero de 2026 la exposición sobre la obra Raimundo de Madrazo, en colaboración con el Museo Meadows de Dallas.

Raimundo de Madrazo (Roma 1841-Versalles 1920) desarrolló un trabajo pictórico en el que resalta la elegancia plasmada, el precisión en el detalle en la imagen y el colorido aplicado, oportuno, variado y suave.
Refleja en sus composiciones el mundo amable, feliz, casi idílico, de la sociedad burguesa de siglo XIX, con sus risas y fiestas, el gozo de las horas, las intimidades de la mujer ajustada al perfil que en ésta se le proponía.
La actividad plástica de este pintor se caracteriza por la perfección del detalle, su exuberancia en el cuadro, la calidad de su dibujo, y la inteligente incorporación del color, con lo que conforma una imagen de alta calidad realista, exactitud en los rasgos y elementos añadidos en ropajes, decoración y estancias. Mundo acogedor, en el que al representar los interiores desprenden calidez, intimidad, en la cual el artista penetraba como observador anónimo. También la algarabía de espacios de diversión, relaciones cordiales, disfrute del momento, comprendido por el pintor y explicado en el trasunto de su obra, evasión y disfrute. Comprendido el conjunto se refleja la superficialidad social, la vida aparente de la burguesía, suposición de futuros brumosos, mas el pintor se limita a explicar en sus piezas su dulce encanto, fuerza emergente que aspiraba a ocupar su lugar en la élite clasista. Pinta el triunfo de esta nueva clase, que empuja impetuosa para situarse en la cúspide. Aunque no todos son, sino aparentan, otros sí sientan su poder.
Este universo humano es diseccionado por Raimundo Madrazo, expuesto tal y como su idealización propone, espejo para aquellos que aspiraban ser como ellos, reflejo de la situación alcanzada en los retratos encargados.
Este artista elaboró un trabajo plástico de gran elegancia, calidad pictórica, altas cotas en el realismo de sus retratos, exactitud en la imagen plasmada, idealismo en el tema tratado. Todo ello confluye en la producción estética de este pintor.






























IMPRESIONES DE UN VIAJE, DE ALBERT VIDAL

 


EL DIARIO DEL PINTOR


Autor: Albert Vidal. Título: Barcelona-París. Lugar: Sala Parés, Barcelona. Fecha: Hasta finales de noviembre.

Recorre el pintor las impresiones en su trayecto iniciado en Barcelona hacia París, recorrido en el cual va plasmando la esencia del paisaje, la impronta primera que estas ciudades provocan.
Albert Vidal (Barcelona, 1969) nos propone un trabajo plástico de intenso cromatismo, predominando sobre la linealidad geométrica que soporta la imagen, siendo el color el reflejo de las emociones que el momento de su contemplación produjo. Este viaje se pierde en los senderos del mediterráneo, odisea personal del pintor, en el que explora los paisajes urbanos de ambas ciudades, visitando en su ruta errática desiertos, la orilla africana, empapándose de color, luminosidades, que muestran su fuerza según el clima dicta en cada lugar.
Frente al sustrato geométrico imprime un colorido portador de un lenguaje sensitivo, en el que describe la esencia de la imagen observada, sus cualidades, el sentido que le confiere sus particularidades propias.
El pintor ofrece sus reflexiones sobre el viaje desde una visión ajena al paisaje, plasmando la lírica que su contemplación suscita.
Es la obra propuesta por Albert Vidal un diario cromático, en el que transmite el ritmo emocional ante el escenario disfrutado.
Interesante exposición, en la que este artista muestra un excelente dominio técnico del color.






















viernes, 28 de noviembre de 2025

SOBRE LA OBRA DE LUIS ANTONIO DE VILLENA

 


VERSOS EN LA NOCHE


Uno de los poetas españoles actuales de más honda raigambre lírica es Luis Antonio de Villena (Madrid, 1951) En su actividad literaria ha desarrollado facetas varias, sea ensayo, narrativa, crítica literaria, y fundamentalmente poesía.
Posee una prosa rica, recargada, cultista, selecta y barroca. Esto no es un defecto, sino la virtud que posibilita pueda expresar una obra lírica tremendamente exuberante en contrastes, en los que los chispazos de apariciones luminosas estridentes navegan en un extenso mar de sombras, dibujados en la sordidez de saunas, noches de bares y lujuria, estancias amorosas ocasionales, el recuerdo de una infancia triste, la incomprensión social sufrida en su juventud ante su condición homosexual.
Luis Antonio de Villena es un poeta selecto en su expresión escrita, en la elegancia y dandismo que exhibe, horrorizado ante la ordinariez, y el populacheo imperante en las relaciones sociales. No por ello se interna en las sombras de su yo auténtico, aquel con el que describe encuentros amorosos en oscuras saunas.
En sus composiciones líricas aúna la belleza decadente, la cultura clásica, el recargamiento oriental, con la vida agitada de encuentros y discurrir cotidiano en la ciudad actual. Incorpora el presente más corriente, pero nunca pierde su compostura mental clásica, llevada hacia una visión decadentista de la vida, elegante y distante.
Toda esta estructura intelectual de su personalidad es reflejada en su trabajo poético, en el cual proyecta sueños, describe realidades, incorpora citas eruditas, acumula impresiones, rompe su monólogo lírico en aprensiones lacerantes. Todo encaja en sus versos, los cuales se organizan en piezas de excelente musicalidad cotidiana, limpias composiciones que describen el mundo poliédrico percibido por el autor.
Es una preocupación permanente, en su obra, la vejez contrastada con la juventud, la belleza efímera, el placer fogoso, tras lo cual se trasluce el amor añorado, siempre perseguido.
La poesía de Luis Antonio de Villena posee fuerza, intensidad pasional y melancolía. Su obsesión hacia temas eróticos hace que sea poco accesible al gran público. No por ello sus composiciones poseen un extraordinario brillo literario, gracias a la luminosidad de la palabra elegida, a los giros y combinaciones engarzadas, al profundo cultismo incorporado en sus estrofas. Todo esto salva del fondo argumental su excelente trabajo lírico.





Brillos del otoño ido

Era el centro elegante. El lugar de las perfumerías
con sillas delante del mostrador, el lugar de los sastres
y de las sederías donde te tomaban medida para un abrigo...
¿Te acuerdas mamá, de aquellas tardes? En los autobuses
azules de dos pisos yo siempre quería ir arriba, en el asiento
delantero, que era como un panorámico ventanal al mundo.
O abajo, en el asiento más cerca de la puerta, con su
aislada barra blanca, asidero y columpio de quienes entraban
y salían, como se entra y se sale en la beatitud del mundo...
Con mi abrigo azul cruzado y una boina también azul.
Tú y yo, elegantes, camino del médico o
de las tiendas caras. Camino del que
querías que fuera nuestro mundo, pues lo sentías tuyo...
Yo dichoso sin saberlo y tú íntimamente desdichada.
Yo entretanto, como de juego, al mundo perfecto,
y tú en serio, jugando a que nunca hubieses salido...
Mucho tiempo después, llorando, me dijiste una tarde
que ninguno de los dos habíamos sido felices.
Tan cierto y tan falso como es todo. Tan falso
y tan cierto como que aquel mundo de señores
dejó de existir, tan cierto como que lo traicioné
después que me escupiera o que tú nunca hallaste,
mamá, al hombre de tus sueños, al caballero que reinase
en aquel mundo contigo. Y sin embargo estuvimos allí,
tu con tus pieles y yo con mi abrigo azul cruzado,
comprando perfumes y merendando tortitas con nata,
cuando los taxistas llevaban uniforme y se dirían charolados
los azules autobuses de dos pisos, un Madrid tan sofisticado
que tú y yo -y casi todos los demás- nos lo creímos.
O quizás a ti no te hizo falta creértelo, pues lo tuviste.
Yo me lo creí. Yo, que llegué una tarde en autobús de dos pisos...



Celebración mediterránea

Dicen los maldicientes: ¡Qué poco le queda a Miguelito!
Fue rey -como tantos- de unas horas: Cinco o seis primaveras.
Poca cosa. El tiempo se lo lleva. ¿Quién recordará su edad maravillosa?

También yo tuve envidia de tu belleza pura. Y de tu alegre vida,
sobre todo, negada a la tragedia. Favorita del dios. Sin angustia ni sombra.
¡Qué hermoso verte riendo por las noches! Sábado o lunes: la vida es
perfecta.

Yo en ti pensé mi vida coronada. Pero un símbolo no vale a la vida.
Te imaginé en amor, en dicha, en compañía. Curándome
la soledad inhabitada.

¡Qué vano fui! Tu corazón no tiene corazón. Eres el sol radiante a
mediodía.

No hagas caso de las malas lenguas. Tú eres solo presente,
sólo ahora. El tiempo en tu sonrisa se va por la cloaca.
Cuando sea viejo
de intención ya lo soy- pensaré en ti: Minuto de luz divina, entre la nada.



El viaje infinito del arte moderno

Dicen que se quedaba en silencio.
Largas horas. En silencio.
Se llama sufrir. No es agua muerta. Un pantano
en silencio. Hay vértigos adentro.
Una sierra eléctrica, brutal, que zumba a veces.
Y no lo sé. Sufrir. Y de repente
Las piernas del 
Idilio de Fortuny. Como voz de vida.
Y hablaban interminablemente después.
¿Quién dijo la palabra motriz? ¿Qué dices cuando dices, etc...?
Te juro que me tiene sin cuidado.
Lo que quiero es ser feliz,
solo algo más que mantenerme en pie.
¿Saber? También saber. Y joder. Y mirar cuadros.
Pero apenas nunca ocurre.
¿Hablo? ¿Digo?
Largas horas. Fatiga.
Dijo: El Estado, nos está masacrando el Estado...
Y ella le miró delicadamente, anochecía:
Creo que esa luz rojiza está intentando decirnos lago.

La tarde dichosa

Era una edad de libros y de escasos placeres.
Yo no pude, por tanto, haber sido uno de ellos,
y es otra cosa más que el Tiempo me adeuda.


EXPOSICIÓN "FUEGO Y SILENCIO" DE JOSÉ MANUEL CIRIA

 

TRAYECTO HACIA LA MANCHA IMPETUOSA


José Manuel Ciria expone «Fuego y Silencio», en la Galería Distrito 001, Madrid, hasta el 10 de diciembre.

José Manuel Ciria (Manchester, 1960) resiste en la consecución de la abstracción inconsciente en su trabajo plástico. Muchos son los que la abandonaron, agotada su fuente de expresión, mas este pintor prosigue en el empeño de enfrentar su fuerza creativa ante el lienzo, rompiendo el equilibrio del blanco, desarrollando un entramado en el que el desequilibrio sienta su presencia, sea sobre el espacio del lienzo impoluto o sobre una impresión fotográfica. En todas quiere romper la realidad, mediante el inicio de una senda irracional, en un combate con el cuadro vacío, cuando el artista es atrapado por el dominio del color, de la mancha de profundidad intensa, que se define así misma como foco de influencia, punto de transición hacia el cosmos caótico que la irracionalidad encierra. El espectador al enfrentarse a la obra experimenta turbación, desasosiego en la mirada, para, a continuación, enfrascase en pensamientos desestructurados, fragmentos de dolor, verdades inconfesables, experiencias ocultas o desagradables. Si no, la percibe como expresiva pieza estética.
Es la obra de José Manuel Ciria una transcripción de la fórmula de un trabajo técnico complejo, obtenida tras extensas horas en su estudio, asimilada en su comprensión artística, expuesta como otra realidad posible, que se esconde tras la imagen amable de la existencia. Su obra no deja indiferente al espectador, siempre comunica una idea o sensación. El artista se expresa porque sí, liberando de lógica el desarrollo del trazo que se estanca en mancha impetuosa.














miércoles, 26 de noviembre de 2025

PEPE CARRETERO EXPONE EN EL REAL JARDÍN BOTÁNICO

 


VIDA Y PASIÓN EN EL JARDÍN


Pepe Carretero expone “ Alrededor de un jardín. Bodegones y flores” en el Real Jardín Botánico, de Madrid. Hasta el 6 de enero de 2025.

Ofrece Pepe Carretero una Obra luminosa, de colorido suave, casi oculto tras la impronta de la claridad imperante. Recrea escenas del jardín, lugar doméstico en el que se encuentra la paz interior, liberación visual del entorno cotidiano, cuando se pierde en el verdor de las plantas, en el recorrido de sus formas caprichosas, o penetrando la imaginación en las oscuridades de sus sombras, evasión del pensamiento si se interna en el recuerdo de la unión del ser humano con la Naturaleza.
Es su obra un ejercicio de ilustración artística, expresada con suavidad, oportunidad en la elección de la escena, limpieza visual en su plasmación. Elabora el pintor composiciones de intenso sustrato geométrico, que navegan en un mar brillante luminoso, transmitiendo feliz contemplación en la mirada, en la tranquila armonía de las horas silenciosas de mediodía. Pero tras el orden se oculta el caos de la realidad, sustento del complicado transcurrir, azarosa y enigmática, espacio en el que penetra la mirada para deslizarse en agradables ensoñaciones, liberando la razón para escapar de la rutina. Esplendor y plenitud triunfan en la imagen primera, al observar el jardín diseñado en sus piezas.
Pepe Carretero plasma el ritmo lento de las horas íntimas, la sensación de tiempo propio, asentado en todas las estancias del hogar; y fuera se encuentra el jardín, recogido, en su estallido solar, fuerza de vida y pasión, todo se conjunta en él.
Este pintor compone piezas de gran equilibrio compositivo, cromatismo delicado y emoción vital,que fluye en los destellos sentidos al ser disfrutadas.










martes, 25 de noviembre de 2025

EXPOSICIÓN DE IVÁN RICKENMANN EN TAMARA KREISLER

 


MEJOR LA ESENCIA QUE EL DETALLE



Iván Rickenmann expone “Selva Negra” en Tamara Kreisler Gallery, Madrid, hasta el 27 de noviembre de 2027.

Antes de la fotografía la única forma para describir el paisaje consistía en el dibujo, en el cual se trazaba los rasgos singulares que definía sus características, accidentes, vegetación y en su caso edificaciones y personas. Unas veces se reducía todo a unas cuantas líneas trazadas, había quien llegaban hacia el detalle minucioso, incluyendo color, todo dependía de la rapidez del paso por el lugar del dibujante.
La fotografía desbordó el dibujo como recuerdo del lugar en el viajero. Aportó riqueza desbordante de aspectos a considerar en sus detalles, colorido más adelante, ofreciendo una exuberante imagen de lugares, edificios y paisajes en general.
Pero existe una diferencia entre ambas, es decir entre el dibujo y fotografía, pues mientras la última contiene multitud de elementos que observar, todos confundidos, agolpados, organizados según se refleja igualmente en nuestra retina, en cambio en el dibujo el pintor extrae las singularidades más importantes que definen la imagen, la impronta primera que plasma en su contemplación, pudiendo ser reducida al máximo hasta convertirse en un ideograma, signo intelectual que concentra en sí todo su concepto. A más detalles se amplía el conocimiento, haciendo su descripción mayor.
Además en el dibujo se impregna, a través de la fuerza del trazo, la emoción que suscita el encuentro, o recuerdo, de la escena pintada.
Iván Rickenmann (Bogotá, 1965) nos expresa un conjunto de dibujos realizados con carboncillo, de hábil trazado, preciso y directo hacia el punto central de la esencia del paisaje. Recrea el espacio selvático, la riqueza exuberante de los bosques extensos, espesos, veladores de la luz por la densidad vegetal que contienen, recuerdo de algunas regiones de su país natal. Utiliza soportes varios, creando combinaciones entre aquellos transparentes, para crear el efecto de profundidad visual en su contemplación.
Muestra este artista una destreza en la impresión de líneas y manchas, condensando las marcas imprescindibles que reflejan la fuerza del lugar rememorado. Selvas espesas, figuras características de su vegetación, ríos desbordantes, exceso en todo lo reflejado en la pieza, más el misterio generado por la oscuridad del grafito, sombras y curiosidad por los enigmas imaginados en su interior.
Este pintor ofrece una obra directa, inteligente, que quiere ser una grafía visual, superando la mera imagen plástica. Transmite y describe con claridad impresa.